www.madridiario.es

El municipio cuenta con unas 200 esculturas distribuidas por sus calles, parques o plazas

Leganés, arte en la calle

Leganés, arte en la calle

En los últimos años, las calles de Leganés se han convertido en una especie de museo. No hay rotonda o parque que no disponga de una escultura, bien de acero, bronce o mármol de artistas reconocidos a nivel mundial como Agustín Ibarrola o Martín Chirino. Pero además, cuenta en el parque de Las Dehesillas con uno de los museos al aire libre más importantes de la región.
Sólo en las calles y parques de este municipio del sur de Madrid, hay cerca de dos centenares de esculturas esparcidas por todos los barrios. Las primeras se empezaron a colocar en 1984, "con el fin de embellecer la ciudad, ya que a partir de los años 60 el municipio había ido creciendo de manera vertiginosa, convirtiéndose en una ciudad antiestética y deshumanizada", recuerda, Luis Arencibia, director del Museo al Aire Libre de Leganés, y principal promotor de la idea de convertir la localidad en un museo. Y añade que "además de adornar, las esculturas dan señas de identidad a los barrios".

En un primer momento, Arencibia planteó la posibilidad de hacer una gran exposición temporal al aire libre de obras de gran magnitud de escultores jóvenes . "Cuando vimos el problema de trasladar las obras a Leganés por su tamaño, pensamos que ya que hacíamos el esfuerzo de traerlas, por qué no se quedaban aquí", asegura el director del museo. Por un precio simbólico de 100.000 pesetas de la época pagadas a cada autor, las esculturas se quedaron en el municipio. Las primeras obras fueron esculturas de Juan Bordes, Fernando Bellver, Susano Solano, Francisco Leiro, José Hernandez, entre otros autores.

Poco a poco, el Ayuntamiento ha ido aumentando el patrimonio artístico del municipio. En las rotondas, jardínes y plazas, se encuentran 109 esculturas de todos los estilos. Y antes de las elecciones se colocarán otras siete más. También el campus de Leganés de la Universidad Carlos III cuenta con otras 10 piezas. En el patio de Sabatini, sobre peanas de granito se alzan siete esculturas. Otras dos se ubican en el auditorio y la última en los jardines Padre Soler. Son obras figurativas en mármol, piedra o fundidas en bronce.

En el año 2000, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con el Museo Reina Sofía, según el cual, el centro de arte depositaba en Leganés 50 esculturas de gran formato de su propiedad que habían estado expuestas hasta entonces en el antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo en Ciudad Universitaria. Desde entonces, las obras se pueden contemplar en el Museo de Esculturas al Aire Libre, ubicado en un parque junto al centro municipal de Las Dehesillas. Sus 35.000 metros cuadrados de superficie albergan en total 64 esculturas, entre las que se encuentran también las adquiridas por el Ayuntamiento. Tal cantidad de piezas convierten al museo en una de las mayores colecciones públicas de obras españolas contemporáneas tanto figurativas como abstractas.

El acceso al parque donde se halla el museo es libre y está abierto desde las ocho de la mañana hasta medianoche. Allí, pueden verse desde esculturas realistas de principios del siglo XX, como El hachero, de Luis Marco Pérez, o Millenia de Manolo González, hasta creaciones más recientes y abstractas como Stella, de Pepe Noja, o Mediterráneo III, de Martín Chirino. Pero lo más curioso de este museo es que además de ser un espacio donde poder contemplar esculturas de todo tipo, es un parque donde los vecinos de Leganés pueden pasear y relajarse. "Viene también mucha gente de todo el país a ver el museo en sí. Además, se organizan visitas guiadas para escolares, y de vez en cuando también se organizan excursiones para adultos", afirma el director del museo.

Las esculturas son obras de diferentes autores, "en total hay piezas de unos cien escultores y escultoras españoles", señala Rita Salinas, concejala de Cultura de Leganés. "De algunos escultores hemos adquiridos más obras que de otros porque se les encargó a lo mejor un conjunto de esculturas, como es el caso de Fernando Bellver, quien realizó ocho piezas que representan a ocho personajes de la historia de Leganés", indica Arencibia. Incluso hay esculturas del propio director del museo, como la conocida popularmente de "Los Caballos", colocada en una de las rotondas de la localidad y cuyo nombre en realidad es "El Caballo del Agua". Destacan también las obras de Jorge Oteiza, de Martín Chirino, de Agustín Ibarrola, Ricardo Ugarte, y Victorio Macho, entre otros.

Cómo Leganés se convirtió en un museo
El patrimonio artístico de Leganés es fruto de casi un cuarto de siglo de cesiones y compras. Pero el Consistorio no ha tenido que desembolsar una gran cantidad de dinero para hacerse con las esculturas, ya que en muchos casos son donaciones o préstamos, y en otros ocasiones, sólo ha tenido que pagar por los materiales utilizados por el artista, como es el caso de las obras de dos funcionarios del Ayuntamiento como Luis Arencibia o Miguel Piñar.

El Consistorio ha adquirido las piezas de diferentes maneras. El principal sistema utilizado es el depósito. De hecho, la mayoría de obras que hay en Leganés son depósitos. Varias entidades prestan esculturas con carácter indefinido, como es el caso del Museo Reina Sofía, la Comunidad de Madrid o el Museo Oteiza de Pamplona. Otros métodos de adquisición son la compra directa a los propios artistas, y las donaciones gratuitas, regalos de esculturas que hace la gente al Ayuntamiento. Este año, la Concejalía de Cultura cuenta con un presupuesto de 635.000 euros para el Museo de la ciudad.

Pero quizá uno de los sistemas más llamativos son los convenios firmados con empresas que realizan obras de acondicionamiento en el municipio. Según dicho convenio "una empresa que por ejemplo hace una calle, debe dedicar obligatoriamente un porcentaje del dinero a la ornamentación. Pero no vale cualquier tipo de adorno, sino que tienen la obligación de colocar una escultura que es elegida por el Ayuntamiento", afirma Arencibia, quien añade "este método le ha servido al Consistorio para adquirir muchas piezas sin desembolsar dinero".

Sin embargo, la idea de convertir las calles de Leganés en un gran museo no termina de convencer a los propios vecinos. A Carmen Calle, vecina del barrio de Zarzaquemada, le parece que "algunas esculturas están bien, pero otras no tienen ningún sentido". Otros vecinos como Ismael Escribano y Charo Pérez señalan que "en Leganés hacen falta otras cosas más importantes que obras de arte". Mientras que Pilar García cree que "están bien porque embellecen la ciudad". En definitiva, opiniones para todos los gustos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.