www.madridiario.es

Un grupo de activistas protestó contra los problemas de vivienda

Los 'okupas' protestan ante la EMVS por la falta de vivienda

Los 'okupas' protestan ante la EMVS por la falta de vivienda

lunes 02 de julio de 2007, 00:00h
Los activistas del grupo 'Rompamos el Silencio', que aglutina a más de 50 organizaciones civiles de izquierdas, 'tomaron' este lunes la fachada del edificio de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), en el distrito de Arganzuela, para protestar por los problemas de vivienda en Madrid y no abandonaron su protesta hasta conseguir hablar con el coordinador de Vivienda del Ayuntamiento, Juan José de Gracia. Sus reivindicaciones son bien vistas por muchos como los vecinos del colegio del barrio de Malasaña queha sido "okupado" este domingo por unos 80 jóvenes.
La acción en el inmueble de la EMVS, que se ha saldado sin detenidos, comenzó alrededor de las 12:45 horas al grito de 'Madrid, capital de la especulación' cuando tres 'okupas' se subieron a una marquesina del edificio municipal y amenazaron con no abandonar su protesta hasta que no consigan un compromiso para hablar con un responsable político sobre el problema de la vivienda entre las instituciones y la ciudadanía. Los activistas gritaron sus iniciales, edad, ingresos y el porcentaje de dinero que destinan a vivienda.

Sobre las 13:00 horas, hasta el lugar llegaron al lugar varias patrullas de la Policía Nacional y varios furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como antidisturbios. No obstante, la protesta acabó cuando el responsable municipal accedió a reunirse con los activistas y escuchar las propuestas sobre vivienda que pretendían transmitir.

Los 'okupas' pertenecen al mismo grupo que se encerró en un colegio abandonado de Malasaña como parte de su Semana de Lucha Social. Sin embargo, esta primera reivindicación ha sido vista con buenos ojos por los vecinos del número 8 de la calle del Acuerdo, lugar donde se alza el edificio, abandonado desde hace siete años. A pesar de que por la tarde varios efectivos de la Policía Nacional y antidisturbios se presentaron en el lugar, no se produjo ningún altercado, y la mayoría de los residentes del barrio no se enteraron de la okupación hasta este lunes.

Una vecina del número 10 manifestó que "ayer sí que hubo un poco de jaleo", aunque añadió que "los bares de alrededor son mucho más molestos que estos jóvenes" y casi todos coincidieron en que "lo peor es el botellón" de los fines de semana. Jilaly, un vecino de origen magrebí, comentó que este tipo de iniciativas sociales son muy "positivas", y aseguró que está "dispuesto a participar" en las actividades que el colectivo "Rompamos el silencio" pretende organizar estos días.

Cristina, la portavoz del Eje de Okupación, manifestó, por su parte, que las 80 personas que pasaron la noche en el edificio estuvieron "muy animados, entre celebración y cansancio", indicó. Apuntó que esta iniciativa lucha contra la "especulación inmobiliaria" y denunció que existen "otros 200.000 edificios vacíos como este en Madrid". En cuanto a la relación mantenida con la policía, informó de que "las cosas están muy tranquilas" y aseguró que se les permitió "pasar agua, comida y productos de limpieza básicos", pese a que no se podía entrar o salir "sin documentación".

Respecto a las conversaciones con la delegación del Gobierno, Cristina aseguró que el "mando policial está esperando órdenes", por lo que expresó su "incertidumbre", aunque dijo que "pensamos que no van a venir". "Es una pena tener un sitio cerrado así, no hay derecho", indicó otro residente de la zona, quien explicó que el edificio, de unos 1.800 metros cuadrados y seis pisos de altura, "lo tapiaron hace años y no sabemos quién lo compró", al tiempo que lamentó su abandono, porque "es un sitio hermoso".

Jóvenes del colectivo okupa explicaron que el edificio fue comprado por el arquitecto Leopoldo Arnáiz, una persona según ellos "afín al PP" y que está relacionada con una supuesta trama urbanística en Alcorcón, en la que también estaría implicado el ex alcalde Pablo Zúñiga. Otro vecino se mostró favorable a que "si hay pisos libres en Madrid, que los ocupen los que no tienen", mientras que una viandante, también residente del barrio, discrepó sobre las formas: "todos tenemos derecho a una vivienda, pero no de esta manera, porque yo estoy pagando una hipoteca". Los jóvenes okupas, que esperan pasar toda la semana en el edificio y se levantaron con "una visita" de una patrulla de la Policía Municipal, contaron con agua corriente y luz y durmieron en los primeros pisos del edificio, donde se encuentran las aulas, el comedor y la cocina.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.