www.madridiario.es

La plaza será objeto de una profunda remodelación urbana en 2016

La inmobiliaria del Santander proyecta demoler y construir un nuevo edificio España

La plaza de España, que en 2011 cumplió un siglo, va a sufrir en los próximos tres años un auténtico terremoto urbanístico. La inmobiliaria del banco de Santander, propietaria del emblemático edificio España, prepara, con proyecto de Lamela y Foster, la demolición total del inmueble -solo se mantendría la fachada principal que está protegida- con objeto de construir en su lugar un enorme hotel de lujo con apartamentos VIP y comercios. Los edificios de Telefónica que fueron okupados ya han sido demolidos y darán pie a un hotel de cuatro estrellas de la cadena VP y la plaza, en 2016, será totalmente remodelada por el Ayuntamiento con la aportación de varios promotores privados, entre ellos los citados hoteles, a cambio de una parte del aparcamiento público para sus clientes.
  • Fachada principal del edificio España que se mantedría.

    Fachada principal del edificio España que se mantedría.
    Kike Rincón

  • Fachada trasera del edificio de España que en el proyecto que se prepara desaparecería

    Fachada trasera del edificio de España que en el proyecto que se prepara desaparecería
    Kike Rinccón

  • Edificios en fase de demolición para construir un hotel de cuartro estrellas

    Edificios en fase de demolición para construir un hotel de cuartro estrellas
    Kike Rincón

  • Entrada al aparcamiento de la plaza de España

    Entrada al aparcamiento de la plaza de España
    Kike Rincón

La actual plaza de España no se parecerá en nada a la que existirá en 2016. Varios proyectos que llevaban años barajándose y que no se habían desarrollado a causa de la crisis, han logrado desatascarse. Según ha podido saber Madridiario, la inmobiliaria Santander Real Estate, la gestora inmobiliaria de Grupo Santander en España, que gestiona actualmente un patrimonio de más de 2.500 millones de euros, se ha decidido, por fin, a acometer un proyecto que llevaba estudiando al menos desde 2009.

La gestora compró en 2005 la mitad del edificio España a la inmobiliaria Metrovacesa por un montante de 277,2 millones. El acuerdo incluía un compromiso de compraventa por el resto del inmueble, en ese momento ocupado por el hotel Crowne Plaza, que se sustanció en diciembre de ese mismo año, aprovechando que finalizaba el contrato de alquiler, cuando se acordó pagar por esa parte del edificio 111,8 millones. En total, Santander Real Estate pagó por los 76.300 metros cuadrados del edificio España 389 millones de euros.

La idea inicial de la gestora del Santander era reconvertir los 23.500 metros cuadrados del hotel Crowne Plaza en apartamentos en alquiler. Sin embargo, el estallido de la crisis frenó todas las iniciativas. La única novedad fue la conclusión, en mayo de 2010, de la rehabilitación de la fachada que había tenido el edificio cubierto por andamios durante varios años.

Desde entonces, el inmueble ha permanecido con sus locales comerciales tapiados y un aire fantasmal. Como consecuencia de ello, en 2011 se estimaba que el valor del edificio - el octavo más alto de la capital, con 107 metros de altura y 28 plantas- se había depreciado 20 millones y en septiembre de 2013 la cantidad ya rondaba los 80 millones. Afortunadamente, otras operaciones inmobiliarias iban mejor y así el Santander pudo vender por 215 millones la manzana de Canalejas a Juan Miguel Villar Mir (OHL).

Ahora Santader Real Estate ha decidió dar un paso adelante y quiere acometer, de la mano de una importante cadena hotelera cuyo nombre no se desvelado, un ambicioso proyecto. Para ello se le ha encargado a los estudios de Lamela y Foster-que ya colaboraron en la construcción de la T-4- un proyecto que va más allá de una reforma en profundidad de este edificio que, cuando fue inaugurado en 1953 con planos de Julián Otamendi, se convirtió en el más alto no solo de España sino de Europa.

La propuesta, sobre la que ya se ha hecho una consulta inicial al Ayuntamiento de Madrid, consistiría en la demolición total del edificio España con excepción de su fachada principal, la que da a la plaza de España. Las laterales -que dan a las calles San Leonardo y Reyes-, la trasera -que da a la calle Maestro Guerrero-, y todo el interior serían demolidos y se procedería a levantar un nuevo inmueble con un interior totalmente diferente.

De momento tan solo se sabe que en la parte trasera habría un área comercial compuesta por locales de primeras marcas lo que impulsaría una zona urbana hasta ahora aislada del eje comercial Gran Vía-Princesa. El resto del edificio estaría ocupado por un hotel de gran lujo que contaría, además de las habitaciones y suites, con numerosos apartamentos VIPs. El edificio España se convertiría así en el hotel más grande de España

Epicentro hotelero

Pero no sería este el único cambio que se produciría en la plaza. En la actualidad está a punto de concluir una operación similar: la demolición de los inmuebles situados en los números 3, 4 y 5 de la plaza de España para levantar un establecimiento hotelero de la cadena VP. Los edificios demolidos estuvieron dedicados en su día a apartotel y oficinas. En 2006, los tres inmuebles fueron adquiridos por Renta Corporación, que, ocho meses después, procedió a venderlos a Monteverde por 110 millones de euros. Las dificultades económicas de esta empresa hicieron, sin embargo, que los edificios quedaran sin uso y fueran okupados. La liquidación de la empresa permitió a VP hacerse con los edificios por la quinta parte de su valor.

La apertura de estos dos hoteles, que podría ser seguida por un tercero, también de lujo, en el edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas -aunque, de momento, Mutua Madrileña, propietaria del edificio, niega estar negociando con alguna cadena hotelera- iría unida a la remodelación de la plaza. La idea, según fuentes municipales consultadas por Madridiario, es que esta remodelación sea fruto de una colaboración público-privada y que sea costeada por los operadores privados, tanto los hoteleros de la plaza como aquellas empresas radicadas en la zona, a cambio de una parte del aparcamiento subterráneo cuya concesión vence precisamente en 2016. Los promotores conseguirían así cubrir una de las carencias más importantes con que cuentan actualmente y el municipio se ahorraría el coste de una obra que pretende abrir la plaza hacia Madrid-Río mediante una mejor comunicación con la cuesta de San Vicente y la plaza de Oriente y una modernización de la imagen de una plaza actualmente ocupada por el botellón y a la instalación de mercadillos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Comenta esta noticia
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.