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Madridiario
Martes 21 de octubre de 2014 | actualizado a las 21:50 horas
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Mayor-Alcalá, eje emblemático para la 'bici'

Ya han comenzado las obras del eje ciclista Mayor-Alcalá, que espera convertirse en el proyecto ciclista más vertebrador de la ciudad. El trazado mezcla diversas soluciones que van desde compartir calzada con los coches al carril bici tradicional.


Autor: MDO
El itinerario ciclista de 4,5 kilómetros ya ha empezado a construirse y estará listo antes de finales de año. Ira desde el río a la altura del puente de Segovia hasta la calle O'Donnell. En ambos extremos enlazará con otras vías ciclistas y, además, también confluye con el carril bici de Serrano y con el Pasillo Verde, a la altura de Ronda de Segovia.

La solución propuesta no es una vía uniforme, sino que conjuga ciclocalles -en las que coexisten coches y bicis-, carriles bici y un pequeño tramo de acera bici en la Puerta del Sol junto al edificio de Tío Pepe. Usuarios de la bicicleta habituales y asociaciones aplauden que se haya apostado mayoritariamente por las ciclocalles, en las que la velocidad máxima baja a 30 y se advierte de la presencia de bicicletas. "Esta solución es positiva, barata, sencilla y tiene mucho potencial porque se puede hacer extensible a cualquier calle", explica Iñaki Díaz de Etura, portavoz de la asociación Pedalibre sobre esta solución, que empieza a implantarse en Madrid. No obstante, el proyecto tiene tramos en los que "se arrincona a la bicicleta y el coche sigue manteniendo la primacía", mantiene.

Carril bici en la Puerta del Sol
El proyecto tiene aciertos y desaciertos, como destacan los expertos y el PSOE, que ha presentado alternativas para mejorar el eje. En cuanto a los aspectos positivos, sobre todo, se incide en algunas conquistas como el tramo de carril bici que se hará en la Puerta del Sol, quitando uno a los vehículos y convirtiendo este emplazamiento en bidireccional para las bicicletas, cuando no lo es para los vehículos a motor. Esta solución, se prolonga por la calle Mayor hasta el Mercado de San Miguel.

De todos los tramos, el que más críticas suscita es el de la calle Alcalá entre Sevilla y Cibeles. Está resuelto con un carril bici bidireccional en la acera del Círculo de Bellas Artes, con lo que los ciclistas que vayan en dirección Sol tendrán que cruzar la calzada dos veces. "Se arrincona a la bici en un lado de la calle para que no moleste a los vehículos", critica Díaz de Etura. Por su parte, Villarramblas, uno de los blogueros de En bici por Madrid, asegura que los cruces de este carril bici son peligrosos porque ni los ciclistas ni los vehículos tienen buena visibilidad al hacer los giros. Ambos critican que será de uso obligado y demandan que el ciclista pueda elegir entre ir por él o por el carril de la calzada que le sería natural.

Dos grandes rotondas
Otra de las deficiencias del itinerario es la parte que va desde la plaza de la Independencia hasta O'Donnell, pues en sentido este hay un ciclocarril, pero en sentido oeste la única opción es entrar al Retiro para usar su senda ciclabable, lo que, además de ser poco ágil, solo se puede hacer hasta las doce la noche, hora del cierre del parque.

En cualquier caso, este eje ciclista facilitará el uso de la bicicleta trazando un eje por el centro de Madrid, que hasta ahora no contaba apenas con vías ciclistas. El trazado va por las vías de comunicación principales y esto provoca que el ciclista tenga que compartir espacio con los coches por lugares de mucho tráfico como las plazas de Cibeles y de la Independencia. Aquí se ha optado por hacer ciclocarriles, que llevan al ciclista a mezclarse con el tráfico. "Es la mejor solución", asegura Villarramblas. Otra opción sería pasar por las rotondas como peatones respetando los semáforos en cada cruce, pero eso ralentizaría el paso por estas confluencias.

Una opción para evitar las rotondas, sería utilizar calles más tranquilas. "Hay hasta once itinerarios alternativos para hacer este trayecto", indica Villarramblas, quien defiende que a veces es mejor optar por estas calles que pueden señalizarse al efecto que construir carriles bici, que además son más caros. Pedalibre, en cambio, resalta la importancia de que el eje Mayor-Alcalá pase por las calles principales.

Diez tramos diferentes
El trazado se divide en diez tramos. Empezando por el este, el primero es una ciclocalle en sentido O'Donnell desde la plaza de la Independencia, mientras que en sentido contrario la única alternativa ofrecida es utilizar el Retiro. En la plaza de la Independencia, al igual que en la plaza de Cibeles, el carril exterior será ciclocalle, lo que facilitará la circulación de bicicletas mientras que no tengan que entrar a los carriles internos.

Entre estas dos grandes rotondas, la calle de Alcalá tendrá un carril bici, que perderán los vehículos privados, en sentido plaza de la Independencia. En sentido contrario, será un ciclocarril. Una vez pasada Cibeles, el tramo entre esta y la calle Sevilla se resuelve de diferente forma según el tramo, pero todos comparten un carril bici bidireccional pegado a la acera del Círculo de Bellas Artes.

Para llegar a Sol desde Sevilla por Alcalá habrá un ciclocarril y para volver un carril bici unidireccional. En la Puerta del Sol, se mantiene la combinación entre carril bici y ciclocalle, convirtiéndose en bidireccional para las bicicletas. En la calle Mayor, a partir del Mercado de San Miguel, la solución serán ciclocarriles en ambos sentidos, al igual que en el último tramo, que llega hasta el río. En este caso, se proponen dos opciones de subida, debido al importante desnivel: por la cuesta de la Vega y por la calle de Segovia.