Madrid,
16/11/2006. Ana Narbón
Fotos: Juan Luis Jaén
Las entrañas del
Metro al descubierto. Con motivo de la VI Semana de la Ciencia,
los ciudadanos pudieron visitar el puesto central del Metro,
ubicado en la estación Alto del Arenal, desde el que se integran,
a nivel operativo, todos los sistemas de control de la explotación
del ferrocarril de Metro de Madrid en materia de trenes, estaciones,
protección civil y seguridad, puestos de policía y emergencia.
Los visitantes comprobaron, 'in situ', cómo se controlan los
trenes y el sistema gracias al cual se evitan los accidentes.
"No sabía que aquí se encontraban estas instalaciones. Parece
mentira". Frases de este tipo pudieron oírse por parte de
algunas de las personas que se apuntaron a la visita que se
realizó, con motivo de la VI Semana de la Ciencia, al puesto
central del Metro, ubicado en la estación Alto del Arenal.
Un acto gracias al cual los visitantes pudieron conocer tanto
la historia del Metro y sus objetivos actuales así como el
puesto de mando desde el que se integran, a nivel operativo,
todos los sistemas de control de la explotación del ferrocarril
de Metro de Madrid en materia de trenes, estaciones, protección
civil y seguridad, puestos de policía y emergencia.
"La
explotación de Metro comenzó en 1919 con 3,5 kilómetros y
ocho estaciones de la línea 1". María Jesús de Antonio, del
gabinete de relaciones externas de Metro, comenzaba de esta
forma su explicación teórica "para que conozcáis toda la historia
de Metro, que en esa época se llamaba "Compañía Metropolitano
Alfonso XVIII". Concretamente, las estaciones con las que
arrancó el Metro fueron Cuatro Caminos, Río Rosas, Martínez
Campos, Chamberí, Bilbao, Hospicio, Red de San Luis, y Sol.
Desde entonces se han producido unos grandes avances "que
irán a más" porque, de hecho, para 2007 los objetivos son
que hayan 277 kilómetros; 2.151 coches; 393 trenes en hora
punta; 232 estaciones; 282 estaciones ferroviarias, y 324
vestíbulos. "Nuestro objetivo es llegar a los 2,9 millones
de viajeros al día y a los 735 millones de viajeros al año".
En 2006 Metro tuvo 650 millones de viajeros. En la actualidad,
"Metrosur es la línea más grande" al tener 40 kilómetros de
longitud y 28 estaciones. A ella le siguen la línea 9, con
38,1 kilómetros y 27 estaciones, y la línea 10 con 24,29 kilómetros
y 19 estaciones. Según informó la portavoz del gabinete de
relaciones externas de Metro "las estaciones con mayor utilización
de la red son Avenida de América, Sol, y Moncloa".
Los
diferentes trenes y sus principales características, dependiendo
de si son de gálibo ancho o estrecho, fueron otras de las
explicaciones que facilitó María Jesús de Antonio, ante el
interés de los oyentes. Y es que no todas las líneas de Metro
utilizan los mismos trenes ya que "hay de serie 6000, 7000
y 8000 e incluso 9000, "que son los que se pondrán en la línea
7". Sin embargo, en la línea 3 funcionan trenes de la serie
3000.
Debido a que uno de los proyectos de Metro es "prolongar
sus servicios a otras áreas fuera de la capital", en concreto
de Alcobendas a San Sebastián de los Reyes y de Boadilla a
Pozuelo de Alarcón, como recordaba María Jesús de Antonio,
"para esos lugares se pondrá en marcha unos metros ligeros".
Carlos Sanz, coordinador de la sala del puesto central, informaba
a los visitantes que "la construcción de este puesto comenzó
en 1997 y se inauguró en el año 2000", gracias a un presupuesto
superior a los 150 millones de euros.
Se
trata de un puesto que tiene "1.500 metros cuadrados en la
planta superior y otros 1.000 en la inferior". Gracias a estas
dimensiones el puesto se encarga de diferentes áreas operativas:
control del tráfico de trenes; control de las instalaciones
de estaciones; seguridad y protección civil; control de energía,
e información al viajero. Durante la parte práctica de la
visita, en la que los ciudadanos pudieron adentrarse en el
propio puesto central, Sanz explicó a los visitantes que "toda
la red está protegida con el sistema ATP", por lo que si un
tren rebasara una señal en rojo "quedaría detenido".
Además, los trenes tampoco pueden sobrepasar la velocidad
establecida y este sistema garantiza que "unos trenes no alcancen
a otros". Las imágenes de las cámaras de seguridad, que se
guardan "durante un tiempo de 72 horas", así como los puestos
de control de los trenes fueron los que más llamaron la atención
de unos visitantes que comprobaron, por primera vez, que el
Metro no es sólo lo que se ve.