Madrid,
15/06/2006. Pilar Pintado
Fotos: Nacho Hernández de Alba
La principal característica del
Metro ligero será, sin duda, que a partir de la primavera
del 2007 irá en superficie. Sus estaciones, por tanto,
también estarán sobre tierra. Aunque no todas.
Algunas de ellas tendrán que ser subterráneas,
como sucede en varios tramos de la futura línea que
recorrerá el barrio de Sanchinarro. Por primera vez
puede fotografiarse una de las estaciones subterráneas
del Metro ligero, estaciones mucho más diáfanas
y menos profundas que las del suburbano convencional.
Con
un único tiro de escalera se podrá acceder directamente
desde la superficie a la estación del Metro ligero.
Son siete metros escasos bajo tierra que nada tienen que ver
con las profundidades de las estaciones de Metro convencionales,
y que hacen las paradas del tren ligero mucho más accesibles.
Llaman la atención por lo diáfanas que son,
y por la luz natural que les entra directamente desde la calle.
Serán, eso sí, las menos, porque el futuro Metro
ligero irá mayoritariamente en superficie y sus estaciones
serán, por tanto, sobre tierra. Sin embargo, en determinados
tramos ha sido necesario que el tren ligero sea subterráneo,
como por ejemplo en Sanchinarro para poder atravesar la carretera
de Burgos.
En esta nueva línea, cuatro estaciones serán
subterráneas, y otras cuatro en superficie. Es la primera
vez que puede fotografiarse una de estas estaciones subterráneas.
Ésta es la que va más avanzada, y su peculiaridad
es que será la única que tenga doble acceso
desde la calle. "Tendrán la misma estética
que las estaciones de Metro, aunque cambiarán los colores",
explica el Director de Obra de Mintra, José Ignacio
Gutiérrez. Diez metros y medio de ancho por 130 metros
de largo convierten a esta estación en una de las más
grandes del trazado. "El hecho de que el tren vaya en
superficie y que las estaciones estén a tan poca profundidad
no significa que técnicamente sea más sencillo.
Ha sido una obra complicada, como todas", recalca el
ingeniero.
La
accesibilidad de estas estaciones será tal que muy
probablemente se prescinda de los típicos torniquetes
y el viajero valide su billete dentro del propio tren, como
en el autobús. Como ya es habitual, todas estas estaciones
subterráneas contarán con ascensores para facilitar
el acceso a personas con movilidad reducida. Bien sea desde
las escaleras o los ascensores, el viajero se encontrará
con una estación con un gran andén central común
y los trenes a uno y otro lado. En conjunto, el Metro ligero
de Sanchinarro está ejecutado por encima del 70 por
ciento. La previsión es inaugurar en primavera del
2007, "pero los trenes tendrán que venir antes
para ir probándolos".
Quinientas
personas trabajan diariamente en llevar el tren ligero a los
PAU del norte, y sus avances han permitido ya que se empiecen
a colocar vías en 700 metros del trazado. El 70 por
ciento de los 5,4 kilómetros de longitud y las nueve estaciones
de los PAU del norte será subterráneo, una petición
por cierto que en su día hizo el Ayuntamiento a la
Comunidad de Madrid y que la Consejería de Transportes
accedió a modificar. El trazado partirá del nuevo intercambiador
de Pinar de Chamartín al final de la calle Arturo Soria, y
recorrerá estos nuevos barrios del norte, la colonia Virgen
del Cortijo, la avenida de Manoteras.
El presupuesto supera los 262,2 millones de euros. Los vecinos
tardarán entre siete y quince minutos en llegar desde Plaza
de Castilla -a través de las líneas de Metro 1 y 4- hasta
la futura estación de Pinar de Chamartín y el Metronorte.
Y es que precisamente una de las peculiaridades de esta línea
de tren ligero es que por el sur estará conectada con
el gran intercambiador de Hortaleza y las líneas 1
y 4, y al final de su trazado se unirá con Metronorte.
Se calcula que 40.000 vecinos se beneficiarán de toda
esta línea.