 Madrid,
03/11/2005. Cristina Expósito
Fotos: Javier Prieto Herrero
Hace 20 años, cuando el IVIMA acometió la construcción
del barrio de protección oficial Meseta de Orcasitas,
en el distrito de Usera, sometió a consulta entre los
nuevos vecinos el sistema de calefacción que deseaban
para sus hogares. El resultado fue la construcción de
una central térmica que nutre de agua caliente los radiadores
de 2.300 casas y que hace diez años sustituyó
el fuel como fuente de energía por el gas natural. La
central supone ahorro económico para los habitantes del
barrio, que pagan una media de 25 euros mensuales de calefacción,
pero sobre todo supone ahorro energético. La fundación
Activa Orcasitas desea instalar sobre la Central Térmica
paneles solares fotovoltáicos para obtener la electricidad
que consume e inyectar los kilowatios sobrantes en la red eléctrica.
Es
el orgullo de la Meseta de Orcasitas. Es su Central Térmica
particular, que alimenta el sistema de calefacción de
2.300 hogares, que fueron construidos hace dos décadas
por el Instituto de Vivienda de la Comunidad de Madrid. La central
está situada en el centro de la plaza de la Asociación
y luce orgullosa una torre azul que indica su presencia. El
resto de la construcción está camuflada por una
espesa hiedra y en su interior se esconden tres inmensas calderas
de agua caliente, que sólo funcionan al unísono
en los días más fríos del invierno. Como
todas las calefacciones comunales la central térmica
de Meseta de Orcasitas ha comenzado a funcionar el Día
de todos los Santos. El sistema, completamente informatizado,
estudia gracias a medidores térmicos y de viento, la
temperatura exterior para adecuar el flujo de agua caliente
a las casas. Al frente de la instalación se encuentra
el técnico Fernando Barbosa.
"Todo
está preparado para empezar a funcionar con normalidad",
asegura Barbosa, "no suele haber fallos técnicos
en el interior de la Central, pero las tuberías que llegan
a los hogares tienen muchos problemas porque son muy antiguas,
por ello durante el verano hay mucho trabajo de mantenimiento",
explica el técnico. Hace aproximadamente diez años
se sustituyeron las calderas de gasoil por calderas que puede
funcionar con gas natural o con fuel. "El gas natural es
más económico y menos contaminante", explica
Juan Cordero, miembro de la Asociación Orcasistas Activa
y de la mancomunidad que gestiona la Central Térmica.
En la actualidad todos los vecinos de la Meseta de Orcasitas
pagan una media mensual en calefacción de 25 euros, incluso
en los meses más fríos.
Paneles
fotovoltáicos
Sin embargo, el propósito de la asociación Orcasitas
Activa, va más allá del mantenimiento de la central
térmica comunal y pretende colocar sobre las instalaciones
de la 'gran caldera', paneles solares fotovoltáicos.
La central consume 360.000 kilovatios/hora de electricidad al
año. "La idea es generar electricidad que se inyecte
directamente a la red, que es pagada a cuatro veces su valor
inicial, por lo que cubriríamos nuestros gastos de electricidad
y podríamos incluso tener beneficios", explica Juan
Cordero, "además del gran valor simbólico
y de difusión de las energías renovables que puede
tener la instalación de los paneles en el barrio",
añade. Cordero cifra la inversión en unos 180.000
euros y asegura que sin la ayuda de subvenciones públicas
la mancomunidad de la central eléctrica no puede plantearse
el proyecto.
El
primer paso ya está dado ya que el director general de
Industria de la Comunidad de Madrid, Carlos López Jimeno,
visitó la central el pasado 15 de septiembre y conoció
el proyecto. Como alternativa a la energía solar fotovoltáica
los miembros de Activa Orcasitas plantean instalar paneles solares
térmicos, que reduciría considerablemente el consumo
de gas natural. "La energía menos contaminante es
la que no se utiliza, pero puestos ha gastar es necesario hacer
un esfuerzo en conseguir que se usen cada vez más las
energías renovables", asegura Juan Cordero.
La
asociación Activa Orcasitas ha llevado a cabo interesantes
actos de participación de los habitantes del barrio para
mejorar la calidad de vida de los habitantes de este barrio
tradicionalmente deprimido. El pasado mes de abril se llegó
a un 'Pacto ciudadano' con numerosas propuestas en diferentes
ámbitos como el empleo, la vivienda, la educación
o el medio ambiente. En este último área los vecinos
de la Meseta de Organistas acordaron dar a conocer la Central
Térmica, promover campañas de información
sobre las posibilidades de ahorro energético en el hogar
y pedir al Ayuntamiento de Madrid la apertura del jardín
botánico en un horario más ampliado del actual.
Buenos y ecológicos propósitos de unos vecinos
comprometidos con el medio ambiente.
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