Madrid, 05/11/06. Elena Delgado
fotos: Javier Prieto Herrero
En el único mar de Madrid
las gaviotas son mariposas. Es el de Ontígola, en la
comarca de Las Vegas, un embalse regio del siglo XVI que en
su día regó las ricas huertas y jardines palaciegos
de Aranjuez. En este océano de especies vegetales y
animales se abre la Reserva Natural El Regajal,
donde el potencial conservador de lepidópteros animó
a la Comunidad de Madrid a poner en marcha uno de los mariposarios
científicos más importantes del planeta y donde
se conservan, persiguen y desvelan todos los secretos de estos
coloridos insectos.
Cada temporada
El Regajal se convierte en lugar de peregrinación de
los más importantes entomólogos españoles
y europeos, que quieren conocer la singularidad de este espacio
natural, considerado "quinta prioridad mundial"
en conservación de mariposas. Aunque la finca, de unas
600 hectáreas, es de propiedad privada, la Comunidad
de Madrid levantó en sus entrañas hace ocho
años un mariposario con fines científicos, donde
se estudian los secretos de las mariposas.
En este océano de insectos los coloridos
alados se han convertido en protagonistas de un controvertido
rincón vegetal donde las perdices, liebres o zorros
conviven con el polvo y las máquinas de las graveras
que todavía quedan aquí. "Tienen concesiones
muy antiguas y, aunque terminarán por desaparecer cuando
finalicen los contratos de extracción, están
aquí legalmente y hay que asumirlo", explica José
González, ingeniero forestal y miembro del equipo del
mariposario que, precisamente, ocupa el espacio de una antigua
gravera abandonada.
En este mar de coscojos, quejigos y plantas
aromáticas propias del mediterráneo, además
de olivos y vides que conforman el paisaje del Regajal, se
ha recuperado el espacio arañado y vacío, devorado
desde los 70 por una extractora de grava. Respetando la austeridad
del entorno los responsables del centro de lepidópteros
han construido un discreto mariposario rodeado de las plantas
nutricias de los insectos. Una gran balsa artificial pero
muy coqueta de 50.000 metros cúbicos en el que nadan
a sus anchas varias carpas y donde se deja ver algún
que otro sapo precede la malla de mariposas y la hectárea
de vegetación que la rodea. Por supuesto "es el
mariposario más grande de la Comunidad", aunque
no es visitable por sus fines, exclusivamente científicos.
Este espacio natural se ha convertido "tristemente"
en una isla rodeada de carreteras (entre ellas la radial 4),
polígonos industriales y vías de tren, dice
José González, pero su secreto sigue siendo
la diversidad de ecosistemas de sustratos muy diversos, desde
humedales hasta saladales, yesos y calizas. "Si el interés
de El Mar de Ontígola radica en la presencia de una
extensa zona húmeda de gran valor ambiental en el sur
de Madrid, el de El Regajal se debe a que alberga la representación
mejor conservada del coscojar de la Comunidad de Madrid u
otras plantas ligadas a las zonas salinas", explica Francisco
Sánchez Herrero, Jefe del Servicio de Espacios Naturales
protegidos de la Comunidad. Sólo en El Regajal se contabilizan
nueve ecosistemas.
Este coscojar conserva 73 especies de mariposas
diurnas y 400 nocturnas, en total el 10 por ciento de las
espacies que viven en España, y unas 900 especies vegetales
más que en todo el Reino Unido, lo que contribuye a
esa diversificación de lepidópteros. Los hitos
de este centro de investigación se deben en gran parte
a esta vegetación. "Hemos introducido plantas
nutricias nuevas, y descubierto que la misma especie de mariposa
se alimenta de diferentes plantas aquí y en Gran bretaña".
También en el Regajal se han descubierto hasta un 15
por ciento de nuevos ciclos biológicos de mariposas,
cuyas orugas eran desconocidas.
La más veloz,
a 60 kilómetros por hora
Cuando Javier González explica los logros de su equipo
es como si una mariposa desplegara por vez primera sus alas,
y muestra toda su fascinación por estos insectos. "Son
los únicos sobre el planeta que desde su nacimiento
hasta su madurez multiplican su peso 45.000 veces y, de su
primer estadio al último cambian de piel 5 o seis veces,
cada tres o cuatro semanas". Este ingeniero desvela otros
muchos secretos de los que son quizá, los insectos
más bellos, y da fe de que todas esas cosas que nos
dijeron de niños sobre ellas son ciertos: "Sin
sus escamas -ese polvo púrpura que se pega a los dedos-
no pueden volar y su iridiscencia -aire entre las escamas-
que las hace cambiar de tonalidad según incida la luz
sobre sus alas, ha sido fruto de inspiración para fabricantes
de coches o pintores".
Aquí tienen 'localizada' a la mariposa
más grande de Europa, la Saturnia pyri o Gran Pavón,
de hasta 16 centímetros de envergadura, y la más
veloz, que puede volar a 60 kilómetros por hora, lo
que le permite cruzar el Atlántico. "Las de El
Regajal se consideran las mariposas más pequeñas
del mundo" entre ellas la mariposa Arlequín, una
especie protegida en la Comunidad de Madrid que se ha tenido
que adaptar a la climatología irregular en la que vive.
"Las primaveras son muy cortas y las plantas tienen menos
tiempo para desarrollarse por lo que las mariposas, que necesitan
de las plantas para sobrevivir, también acortan sus
ciclos, y crecen en menor tiempo y por tanto, también
en tamaño", según José González.
Desde febrero la actividad en el centro de investigación
del mariposario no cesa. En el interior de la cabaña
se limpian y alimentan a diario a las más de 150 especies
de orugas que se conservan por temporada, las cuales son objeto
de estudio en su desarrollo, alimentación -para ello
hay más de 100 especies de plantas en este mariposario-
y evolución. Desde 2002 todos sus logros y hallazgos
quedan negro sobre blanco en una colección que publica
la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de
Madrid, "seis volúmenes con todas las especies
y su proceso evolutivo, acompañadas de fotografías
en sus distintos estadios -oruga, crisálida e imago-.
"Cuando finalicemos el trabajo El Regajal se convertirá
en la zona más estudiada de España, y será
muy difícil de superar". Será entonces
cuando no quede por desvelar ni unos sólo de los secretos
de estos insectos alados.