Y el sueño llegó a su fin. Madrid
no pasó a la final por dos únicos votos tras quedarse en la tercera
ronda de votaciones con 31 votos, mientras que Francia obtenía 33
y Londres 39. La ciudad londinense se alzó finalmente con
la victoria. La desilusión en la capital madrileña
se adueñó de la calle y sobre todo en la Plaza Mayor
donde se reunierón miles de madrileños para ser testigos
de una decisión que podría haber sido histórica.
En Singapur, la tristeza en la delegación española
también era evidente pero con un mensaje claro: "Madrid
será ciudad olímpica". Habrá que esperar al 2016 o al
2020
Madrid rozó la posibilidad de llegar a la final,
pero se quedó a falta de dos votos. En la tercera rueda de votaciones,
obtuvo 31 votos mientras que la candidatura francesa tuvo 33 y la
de Londres, 39 de los 103 votos emitidos por los miembros del COI.
Un miembro griego que optaba por Madrid se despistó y no pudo votar.
Madrid había liderado la segunda rueda de votaciones con 32 votos
frente a los 26 de París, los 27 de Londres y los 16 de Nueva York.
Al ser eliminada ésta última ciudad, sus votos fueron a parar a
Londres.
En la primera ronda, en la que fue descartada Moscú
con 15 votos, Londres se había puesto por delante con 22
votos, seguida muy de cerca por París, Madrid y Nueva York con 21,
20 y 19 votos respectivamente. Finalmente Londres en la cuarta y
última votación obtuvo 54 votos frente a los 50 que consiguió París,
lo que proclamó a la capital inglesa como la sede de los Juegos
de 2012.
Antes de la votación, Madrid brilló
con luz propia ante el COI en una presentación en la que
se mostró como una ciudad capaz de organizar los "Juegos
de la Alegría". El alcalde y el presidente del Gobierno intervinieron
para garantizar que Madrid iba a ser una ciudad segura, y cerró
las intervenciones la Reina Sofía, que saludó en cinco idiomas.
Un emotivo vídeo en el que los mejores deportistas de España y las
caras más conocidas del panorama nacional daban la bienvenida a
la familia olímpica fue el fuerte de esta presentación en la que
se lanzaron tres mensajes claros: que Madrid era una ciudad preparada,
que contaba con el mayor apoyo popular y que el 83 por ciento de
las instalaciones estaban ya construidas.
La alegría de esos momentos contrastó
con la tristeza posterior a las votaciones. En una rueda de prensa
en la que comparecieron el alcalde, Manuel Cobo, Trinidad Jiménez,
Inés Sabanés y Feliciano Mayoral, todos manifestaron sentirse "profundamente
tristes y a la vez orgullosos". "Madrid no ha perdido, sino que
ha ganado al descubrir que somos capaces de estar unidos detrás
de un proyecto colectivo", apuntó el alcalde dando sobre
todo un mensaje: Madrid tiene que ser olímpica.
El otro punto de interés se vivió
en la Plaza Mayor donde se reunieron miles de personas para ser
testigos de las votaciones a través de una pantalla gigante
instalada en la plaza. La fiesta inicial pasó a la decepción.
Caras tristes, enfadadas y desilusionadas coincidían en que "el
mazazo ha sido mayor por lo rápido que nos han eliminado". Mientras
las banderas y las camisetas rojas abandonaban la plaza, se oían
gritos de "¡Madrid 2020!".