Miles
de madrileños desplegaron la bandera olímpica más
grande del mundo
Las
cartas se pusieron sobre la mesa el domingo 5 de junio. Madrid demostró
con creces sus
ganas de convertirse en la sede de los Juegos Olímpicos de 2012.
Miles de madrileños acudieron al Paseo de la Castellana para volcarse
con el deporte y batir un Récord Guinness. A las siete de la tarde
el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta regional, Esperanza
Aguirre, comenzaron a desplegar la bandera más larga del mundo,
para que después, más de mil voluntarios y madrileños hicieran
el resto: llevarla en volandas hasta la plaza de la Lealtad.
Madrid entró en el Libro Guinness de los
récords con su bandera olímpica gracias a sus dos kilómetros y medio
de tela con una anchura de más de seis metros. Más de 1.500 voluntarios
de Madrid 2012 acompañados por miles de madrileños desenrollaron
la bandera, bajo las órdenes de un ejército de coordinadores, que
llegó a su destino en una hora, a las ocho en punto de la tarde,
tras dos kilómetros y medio de recorrido. Ningún madrileño permaneció
al margen y se contaron por miles los que animaron a llevar una
pedacito de la tela olímpica. Quienes preferían verlo desde la barrera
no escatimaron en vítores y gritos animando al alcalde y a la candidatura
olímpica. De hecho, niños, jóvenes y familias enteras abarrotaron
los laterales de la Castellana a pesar del calor de la tarde.
Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre y la portavoz
socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Trinidad Jiménez, estuvieron
acompañados de numerosos concejales y encabezaron la comitiva que
comenzó en la Plaza Doctor Gregorio Marañón. "El éxito será vuestro",
dijo un emocionado alcalde al finalizar el recorrido. La alegría
de Gallardón estaba justificada ya que según fuentes municipales,
alrededor de 1.300.000 personas participaron a lo largo de todo
el día en la fiesta para mostrar el apoyo popular de la candidatura
de la capital para los Juegos. "Hoy ha sido un día redondo que nos
hace seguir soñando", decía el vicealcalde, Manuel Cobo, refiriéndose
además al triunfo del tenista Rafael Nadal en la final de Roland
Garros y, haciendo gala de su ironía, hablando a todos los madrileños
en francés, "los miembros del COI lo van a decir en francés porque
es el idioma que hablan, pero dirán: a la ville de Madrid", dijo.
Shakira con Madrid 2012
La bandera, una vez que llegó a su destino, fue cortada en varios
trozos, un corte cada 200 metros, aproximadamente. Uno de ellos
será llevado por Alberto Ruiz-Gallardón el 6 de julio a Singapur,
donde se elegirá la ciudad que albergará los Juegos Olímpicos de
2012. El resto de la bandera será reciclada, aunque cientos de madrileños
no resistieron la tentación de cortar también su trozo como recuerdo,
por lo que los últimos cientos de metros de la bandera acabaron
despedazados. Mientras tanto, auténticas riadas de personas
subían por la calle Alcalá hacia la Puerta del mismo nombre para
coger un buen sitio desde donde disfrutar del concierto de la cantante
colombiana Shakira.
Shakira irrumpió en el escenario a las 21:30 para
presentar su nuevo disco, 'Fijación Oral', y promocionar la candidatura
de Madrid 2012. La colombiana cantó cinco temas, 'Te dejo Madrid',
'No', 'Día especial', 'Para obtener un sí', y 'La tortura', que
cantó junto a la gran sorpresa de la tarde, Alejandro Sanz, cuya
presencia en el escenario fue anunciada un par de horas antes, aunque
la mayoría de los asistentes al mini concierto desconocían la noticia,
provocando así el delirio del público a ritmo de reggueton. Durante
el concierto, la cantante colombiana agradeció la posibilidad de
presentar su nuevo álbum ya que, aseguró, las canciones las había
compuesto en las afueras de Madrid, "no saben lo que significa para
mí estar hoy aquí", dijo.
Al finalizar, el alcalde subió al escenario para
agradecer a Shakira su presencia y por "una noche mágica" regalándole
una rosa blanca. Más tarde, el primer edil llamó al escenario a
Alejandro Sanz y a Miguel Bosé, otro gran artista que quiso apoyar
con su presencia a la candidatura madrileña. El fin de fiesta fue
espectacular. Lo pusieron los fuegos artificiales que durante unos
segundos decoraron el cielo de la capital. Madrid lo dijo muy claro
y muy alto: quiere ser olímpica.