El Ministerio de Medio Ambiente ofreció colaboración a los vecinos
El Parlamento Europeo y el Defensor del Pueblo investigan el urbanismo del PP en Galapagar


Imagen de José Luis González, alcalde de Galapagar/foto: Juan Luis JaénMadrid. Agosto 2006. MDO
La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo y el Defensor del Pueblo investigaron en el mes de agosto las presuntas ilegalidades cometidas por el Gobierno del PP de Galapagar en la tramitación del plan de urbanismo, que duplicaba la población y destruía zonas de alto valor ambiental. Ambas instituciones admitieron a trámite la denuncia interpuesta por la "Plataforma de Vecinos contra el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar" elaborado por el Ejecutivo local presidido por José Luis González (PP). Un Plan de Urbanismo, al que se presentaron más de 14.000 alegaciones, que fue remitido a la Comunidad de Madrid después de que lo aprobase el Pleno del Ayuntamiento el 31 de julio.

La asociación vecinal solicitó la mediación de Europa y del Defensor del Pueblo al considerar que existieron irregularidades desde el inicio de la tramitación del Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar en junio de 2004, ya que no se sometió a exposición pública. Y es que, según denunciaron, el proyecto duplicaba la edificabilidad contemplada en un borrador anterior sobre el que ya pesaban informes desfavorables de la Comunidad de Madrid que no se tuvieron en cuenta. Uno de los principales inconvenientes fue el reconocido por la Confederación Hidrográfica del Tajo que emitió un informe no vinculante en el que afirmaba que el nuevo plan no garantizaba el abastecimiento de agua para los nuevos vecinos. Además, la plataforma vecinal consideraba que los planes urbanísticos del PP afectaban y deterioraban espacios protegidos del Parque Regional del Guadarrama y recalificaban vías pecuarias.

El portavoz regional socialista, Rafael Simancas, también expresó el rechazo de su partido al plan de urbanismo "desaforado" del PP de Galapagar, por la oposición ciudadana que generaba, el "crecimiento excesivo de viviendas". Simancas reclamó a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que acometiera "una urgente rectificación urbanística" para que no derivara este Plan "en grandes beneficios para algunos promotores a costa del bienestar de los ciudadanos". Dadas estas denuncias, representantes de la coordinadora, que agrupaba diferentes entidades vecinales, sociales y sindicales y partidos políticos en la oposición, mantuvieron una entrevista con el secretario general de Ordenación del Territorio del Ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano, para manifestar sus quejas por el proceso de tramitación del nuevo ordenamiento y pedir apoyo.

Los vecinos protestaron contra el Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar/foto: MDOLa portavoz del PSOE local, Carmen Toledano, expuso los contenidos más llamativos de la propuesta del PGOU que, en su opinión, incidían "en un grave impacto medio ambiental y social para los habitantes de Galapagar". Toledano resaltó el incremento de 10.000 viviendas, que situaría el techo poblacional en 70.000 habitantes; la instalación de un campo de golf en una zona señalada como protegida por informes previos de la Consejería de Medio Ambiente; la no ampliación de zonas verdes, y la carencia de infraestructuras sociales. En la entrevista, Antonio Serrano ofreció "la colaboración de su departamento" en el asesoramiento y orientación en las materias propias de su competencia, especialmente en lo relativo a la política de aguas a través de la Confederación Hidrográfica del Tajo.

En el mes de noviembre, el alcalde de Galapagar, José Luis González, retiró las competencias al edil de Cultura, José Manuel Martín, a pesar de pertenecer al mismo partido, debido a su "indisciplinada conducta". Según la versión municipal, Martín había dejado de responder con profesionalidad a sus obligaciones y había abandonado sus funciones de dirección y coordinación del centro cultural La Pocilla. El alcalde también le acusó de romper la disciplina de partido al ausentarse de los plenos para no tener que votar las propuestas del PP. Sin embargo, Martín replicó que era víctima de una persecución política por parte del alcalde, que "no tiene la más mínima vergüenza". En cuanto a la ruptura de la disciplina de partido, el edil destituido respondió en tono irónico que era cierto que no había votado el plan general de urbanismo así como que no tenía "hilos atados a las muñecas y a los tobillos. Unos dirán que así me va, y otros dirán que siga así. Me quedo con los segundos".