Madrid.
MDO
Al inicio de la sesión plenaria del jueves 27
de octubre la Junta Electoral Central proclamó a Luis
Miguel Boto Martínez como concejal del Partido Popular, tras
la renuncia de Sigfrido Herráez. El arquitecto
presentó su dimisión como concejal de Vivienda del Ayuntamiento
de Madrid en septiembre y, posteriormente, el 24 de octubre
renunció a su cargo de secretario
de Vivienda del PP regional. El dimisionario afirmó
en una carta que lo hacía "por razones personales"
pero todo
apuntaba a que dimitió debido a las presiones de su
propio partido como
consecuencia de su nombramiento como vicepresidente del grupo
inmobiliario Rayet, ya que su abandono del Ayuntamiento y
su inmediata incorporación a esta empresa inmobiliaria causó
malestar entre las filas del PP.
El 12 de septiembre Alberto Ruiz-Gallardón
tuvo encima de la mesa la carta de su hasta entonces concejal
de Vivienda, Sigfrido Herráez, renunciando a su cargo.
El edil se lo comunicó oficialmente a través
de un escrito que entregó en el Registro Oficial del
Ayuntamiento en el que Herráez explicaba que quería
regresar a su actividad profesional, la arquitectura.
Anunció que la razón principal por la que había
tomado esta decisión es que consideraba que, tras catorce
años dedicado a la política, debía prestar más tiempo
a su familia y a su profesión. "No
me voy ni engañado ni defraudado ni nada que termine en ado.
Lo que pasa es que tengo dos hijos, de siete y de cinco años,
y apenas si los veo y también considero que ha llegado el
momento para regresar a mi profesión", aclaró. Por
esta razón, en el Pleno municipal celebrado el 26 de
septiembre Sigfrido Herráez dejó de formar parte
del equipo de Alberto Ruiz-Gallardón.
Una semana después
Herráez fichaba por una empresa inmobiliaria.
Una incorporación que causó mucho malestar en
su partido y recibió grandes críticas entre
la oposición. De hecho, el alcalde de Madrid, Alberto
Ruiz-Gallardón, afirmó que Sigfrido Herráez le dijo
en su despedida que "se iba a ejercer la arquitectura". En
rueda de prensa tras la Junta de Gobierno, Ruiz-Gallardón,
que no quiso valorar la actuación de Herráez más allá de admitir
que es "legal", añadió que el ex concejal popular le aseguró,
además, que ese ejercicio de la "arquitectura" lo iba a hacer
"en ciudades distintas de Madrid". Aunque primero señaló que
"a esa conversación y a esa manifestación de intenciones que
me dijo personalmente yo me tengo que atener", luego reconoció
que "esto que se ha publicado es una cosa diferente a eso",
ya que en Rayet, que además tiene intereses en Madrid, el
ex concejal se ocupa de la dirección de las divisiones de
Construcción y Promoción.
Ruiz-Gallardón
sí manifestó su interés en que el mismo régimen de
incompatibilidades que tienen los altos cargos de las Comunidades
Autónomas y el Estado, se extienda a las Corporaciones Locales
ya que la Ley indica que deben dejar pasar al menos dos años
antes de incorporarse a la empresa privada en actividades
relacionadas con su labor pública. Por su parte, el
portavoz del PSOE en la Asamblea, Rafael Simancas, dijo que
era "intolerable" e "inaceptable" desde un punto de vista
"ético" que los dos máximos responsables de Vivienda que ha
tenido la Comunidad y el Ayuntamiento en los últimos años,
Sigfrido Herráez y Luis Eduardo Cortés, hubieran sido contratados
por inmobiliarias. El portavoz socialista, que hizo estas
declaraciones en la Asamblea, se refería así al nombramiento
del ex concejal de Vivienda Sigfrido Herráez como vicepresidente
del grupo inmobiliario Rayet, y al del ex consejero de Obras
Públicas Luis Eduardo Cortés como presidente no ejecutivo
de Vallermoso, filial del grupo constructor y de servicios
Sacyr Vallermoso (SyV).
En esta misma línea, el portavoz adjunto municipal
socialista, Óscar Iglesias, señaló que es "intolerable" este
"nuevo ejemplo de un alto cargo del PP" que deja el puesto
para dedicarse a la actividad privada en un ámbito relacionado
con su anterior actividad política, y le acusó de "no diferenciar
claramente la responsabilidad política de la toma de decisiones
con intereses particulares". Desde IU, el portavoz en la comisión
de Urbanismo, Justo Calcerrada, se mostró sorprendido por
la noticia ya que "a título personal, Sigfrido me había dicho
que se iba a trabajar en proyectos fuera de Madrid en su despacho
profesional, para garantizar la ética, separándose de la actividad
política que había tenido". "No le niego a nadie el derecho
a trabajar y a ganar dinero", agregó, "pero no me parece bien
que le nombren vicepresidente de una empresa con vinculación
directa con lo que ha estado gestionando en un tema tan sensible
como el urbanismo y la vivienda, así que tengo que recriminarle
en lo personal, en lo político y lo ético".
Todas estas críticas
llevaron a Sigfrido
Herráez
a renunciar
el 24 de octubre de su cargo de secretario de Vivienda del
PP regional ya que aunque Herráez
afirmó en una carta que lo hacía "por razones
personales" todo apuntaba a que dimitió debido a las
presiones de su propio partido como consecuencia de su nombramiento
como vicepresidente del grupo inmobiliario Rayet. Por
esta razón, al inicio de la sesión plenaria del jueves
27 de octubre la Junta Electoral Central proclamó a
Luis Miguel Boto Martínez como concejal del Partido Popular,
tras la renuncia de Sigfrido Herráez.