Madrid.
MDO
Sin coches, lo que se dice
sin coches, no fue. La jornada europea de la movilidad, celebrada
el 22 de septiembre, amaneció en Madrid con una hora
punta más complicada de lo habitual, con 80 kilómetros de
retenciones en las carreteras de accesos y colapsos en la
M-30, concretamente en su tramo Este. Aunque hubo menos atascos
que en el Día sin Coches del año pasado, lo
cierto es que la intensidad del tráfico sólo
descendió un 1 por ciento respecto al mismo día
de la semana anterior. La nota anecdótica la pusieron
los políticos madrileños, como Aguirre, Gallardón,
Trinidad Jiménez o Inés Sabanés, que
acudieron a trabajar en autobús, en Metro y hasta en
moto. Sin embargo, los responsables madrileños no pudieron
evitar las críticas de los sindicatos en este Día
sin Coches, que algunos municipios de la región ni
siquiera celebraron.
Los primeros datos los ofrecía
el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, en la rueda de prensa
posterior a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento: hasta las
once de la mañana, las calles y plazas de la capital registraron
menor intensidad circulatoria que en la jornada del Día Europeo
Sin Coches del pasado año. Según sus datos, la intensidad
circulatoria en el interior de la M-30 llegó al 49
por ciento, frente al 53 por ciento del mismo día de 2004
mientras que en la zona Este de la ciudad el nivel fue del
58,4 por ciento, cuando hace un año fue del 62 por ciento,
y en el Oeste se llegó al 60 por ciento, frente al 63 por
ciento del pasado año. Sin embargo, la intensidad fue un 1
por ciento inferior a la contabilizada el mismo
día de la semana anterior.
De hecho, según informaron fuentes
de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del Gabinete de
Tráfico del Ayuntamiento, las carreteras de acceso
a la capital registraron ochenta kilómetros de retenciones.
Además,
en la carretera de Valencia se contabilizaron a primera hora
ocho kilómetros de circulación muy lenta con paradas frecuentes
y prolongadas en su entrada a la capital debido a que el
acceso a la M-30 desde la carretera de Valencia fue
modificado por la noche y la señalización que lo advertía
no fue lo suficientemente clara, por lo que los conductores
se encontraron de improvisto con este cambio, que les obligaba
a reducir la velocidad. Así, entre
O'Donnell y el Puente de Ventas, la M-30 sufrió en plena hora
punta una fuerte congestión que en la A-3 se llegó a extender
hasta Rivas-Vaciamadrid. La misma vía también registró
problemas de circulación en la avenida de la Ilustración,
mientras que en el resto de calles de la capital y en las
carreteras de acceso el tráfico presentó las dificultades
habituales de cada mañana. De
esta forma, mientras los madrileños continuaron usando
su coche como un día habitual, casi los únicos
que lo dejaron en casa fueron los políticos.
La portavoces de la oposición municipal
madrileña, Trinidad Jiménez (PSOE) e Inés Sabanés (IU), coincidieron
en la boca de Metro de Sol, la más cercana al Ayuntamiento.
Tanto Jiménez, que usó sólo la línea 1 para llegar
a su destino, como Sabanés, que hizo un recorrido más
complicado en autobús y Metro, coincidieron en destacar la
importancia de concienciar a la ciudadanía en el uso del transporte
público. "El problema -apuntó la edil de IU- es que nadie
se ha enterado de que es el Día Europeo sin Coches" y criticó
que el motivo es que el Ayuntamiento "no ha tomado medidas".
El alcalde dejó aparcado
el coche oficial y acudió a la Casa de la Villa, al
igual que Pedro Calvo, en su propia moto. También su
compañera de partido y presidenta regional, Esperanza
Aguirre, dio ejemplo en este Día sin Coches y, junto
a dos de sus consejeros -Cospedal
y Lamela-, optó por el Metro para desplazarse desde
la madrileña Puerta del Sol, sede del Gobierno regional, a
un acto en el Palacio Municipal de Congresos.
Sin
embargo, de nada sirvieron estos viajes 'ejemplarizantes',
pues CCOO de Madrid lamentó la "nula repercusión" que
tuvo el Día sin Coches y responsabilizó de ellos a las administraciones,
ya que, según aseguró el secretario general del sindicato
en la región, Javier López, éstas "tienen fijadas prioridades
como las inauguraciones de grandes infraestructuras y la reflexión
sobre la movilidad y el apoyo al transporte público de los
trabajadores se encuentran en un lugar muy alejado de esas
prioridades". Esa escasa repercusión
del Día sin Coches criticada por los sindicatos se
dejó sentir en algunos de los Ayuntamientos más
importantes de la región. Entre
ellos, Alcalá de Henares y Coslada, por entender sus gobiernos
que, al margen de celebraciones simbólicas "que casi nunca
son eficaces", lo importante "es realizar medidas profundas
que determinen la reducción del tráfico a medio plazo". Sí
se celebró esta jornada de concienciación en los otros
dos municipios más importantes del Corredor del Henares: Torrejón
de Ardoz y San Fernando, con cortes de tráfico, incrementos
de autobúses y hasta un paseo en bicicleta en el caso
de Torrejón de Ardoz.
Para el concejal de Seguridad,
Pedro Calvo, la postura de los sindicatos no fue la más
adecuada debido a que el Día Europeo sin Coches lo
celebraron con una manifestación que recorrió Madrid
para protestar contra el "asedio y el caos" circulatorio.
El Foro por la Movilidad Sostenible de la Comunidad de Madrid
convocó esta manifestación con el objetivo de
sensibilizar a los ciudadanos, instaurar una nueva cultura
de la movilidad y hacer ver a las administraciones que la
situación de "asedio y caos circulatorio" no podía
continuar por el mismo camino. La marcha, cuyo lema fue 'Madrid,
no más coches, no más talas', partió a las 19.30 horas
de la calle de Bailén y transcurrió por la calle Mayor
hasta la Plaza de la Villa, donde escenificaron la entrega
de sus quejas al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón. Posteriormente,
se dirigieron a la Puerta del Sol, lugar en el que hicieron
lo propio con la presidenta regional, Esperanza Aguirre.