Madrid. MDO
Sobre
el papel se llamó Área de Prioridad Residencial,
pero en la práctica, se tradujo en que el barrio de
Las Cortes se cerró al tráfico salvo para residentes,
transporte público, servicios y urgencias, así
como motos y vehículos de carga y descarga, estos últimos
en horario de 8 a 11 de la mañana. Desde el 22 de septiembre
este barrio se sumó al de las Letras y multiplicó
sus plazas de aparcamiento para residentes. El 'blindaje'
de Las Cortes se produjo con motivo de la Semana de la Movilidad
en la que se anunció que el barrio de Embajadores será
el siguiente en sumarse a la reconquista del peatón
frente al vehículo rodado emprendida por el Ayuntamiento.
La medida contó con el apoyo de vecinos
y comerciantes del barrio de Las Cortes, según explicaron
desde la concejalía de Movilidad. El 22 de septiembre,
aprovechando la celebración del Día Europeo
sin Coches, entró en funcionamiento la Zona de Prioridad
Residencial del Barrio de Las Cortes. Esta zona se sumó
así al Barrio de Las Letras. La medida permitió
triplicar el número de plazas verdes para residentes
y cerrar el acceso a todos los vehículos privados,
exceoto a los de residentes, transporte público, servicios
y urgencias, así como motocicletas en horario de 7 de la mañana
a 10 de la noche, y vehículos de carga y descarga en horario
de 8 a 11 horas.
El
Ayuntamiento anunció que durante el primer semestre
de 2006 agentes de Movilidad y Policía Municipal vigilaría
el acceso a la zona restringida al tráfico, que está
comprendida en un área de 120.000 metros cuadrados
delimitada por las calles Alcalá, Sevilla, carrera de San
Jerónimo, plaza de las Cortes, plaza de Cánovas del Castillo,
paseo del Prado y Cibeles. Se reordenaron las calles Arlabán
-con plazas para visitantes dada la importante oferta de ocio
(teatros, hoteles, museos, restaurantes), los Madrazo y Jovellanos
(sólo para residentes) y Marqués de Cubas.
La medida tuvo en cuenta los edificios emblemáticos
de la zona como el Congreso de los Diputados o aquellos que
tienen una gran actividad cultural como el Círculo de Bellas
Artes, a los que se garantizó la accesibilidad. También
se anunció que cámaras digitales grabarían las
matrículas de los vehículos que accedieran a la zona y se
cotejarían con la base de datos de los vehículos de
los residentes y vehículos autorizados, aunque esa fase entrará
en funcionamiento en la segunda mitad de 2006.
No les gustó la medida a algunos comerciantes
que lamentaron que "los residentes apenas ganan dos calles
de plazas de aparcamiento, y a los comercios nos hacen mucho
daño". José Luis, al frente de una tienda de revelado fotográfico,
lamentó que sus pedidos se iban a retrasar al menos
un día. Por la mañana cuando llega la furgoneta se lleva los
pedidos, y por la tarde me los trae, pero si ahora no va a
poder volver por la tarde, tendré que retrasar la fecha para
que los clientes recojan los trabajos". En la farmacia de
la calle Los Madrazo no lo veían mucho mejor. Una de
sus empleadas dijo que "a ver que pasa cuando necesitemos
pedidos de urgencia de los laboratorios. Si les ponen multas
dejarán de traernos los medicamentos". Paquita, al frente
de una cristalería no ocultó su enfado: "mis clientes
llevan cajas que pesan, o incluimos un servicio de transporte,
o tendremos que cerrar".