Madrid, septiembre, 2005. MDO
El
espectáculo de la Vuelta Ciclista a España llegó
a Madrid el 23 de septiembre. Todos los aficionados al ciclismo
pudieron ver en las carreteras de la región y de la capital
a los mejores ciclistas españoles en búsqueda
de un título que recayó por cuarta vez consecutiva
en Roberto Heras, el cual perdió el galardón días
después al dar positivo en un control antidopaje. Y como
otros años, la Vuelta trajo consigo restricciones
e hizo más difícil la circulación para
los madrileños.
La primera etapa madrileña
arrancó el viernes 23 de septiembre en San Martín
de Valdeiglesias y concluyó en Alcobendas tras pasar
por Cebreros, Hoyo de Pinares, Navas del Marqués, Santa
María de la Alameda, Robledondo, El Escorial, Torrelodones,
Galapagar, Hoyo de Manzanares y Colmenar Viejo. El sábado
recorrió la penúltima
etapa que partió de Alcalá de Henares con una
contra-reloj individual, y que supuso el cierre total y parcial
al tráfico durante seis horas en la CM-9100 dirección
Cabanillas del Campo, la M-320 a su paso por Torrelaguna y la
M-100 a la altura de Camarma y Torrejón del Rey. El
peor día para los madrileños fue el domingo, día
de clausura de la Vuelta, que finalmente dio el triunfo a Roberto
Heras.
Un
total de 750 efectivos, entre policías locales y agentes
de movilidad, se encargaron de regular el tráfico en
Madrid. El domingo los ciclistas recorrerieron la Avenida de
Portugal, la Cuesta de San Vicente, plaza de España,
Gran Vía, Alcalá, Cibeles, Paseo de Recoletos,
la plaza de San Juan de la Cruz, y Raimundo Fernández
Villaverde. Las líneas de autobús 14, 27, 40 ,
43, 120, 126, 147 y 150 modificaron su itinerario y todas las
calles se cerraron al tráfico hasta que los ciclistas
alcanzaron la meta, situada en la Plaza de Lima, en pleno paseo
de la Castellana. Al podio se subió el español
Roberto Heras quien días después dió positivo
en un control antidopaje.
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