El conductor dio positivo en la prueba de alcoholemia
Fallecen cinco personas en
un accidente en la M-607

Madrid. MDO
La madrugada del 28 de septiembre fue trágica pues cinco personas de nacionalidad ecuatoriana perdieron la vida en un accidente de tráfico ocurrido en la carretera M-607 en Colmenar Viejo tras volcar el vehículo en el que viajaban. En el siniestro resultaron heridos otros tres varones de la misma nacionalidad, uno de ellos el conductor y propietario del coche, de 22 años, que horas más tarde del accidente dio positivo en la prueva de alcoholemia. Todos ellos eran trabajadores del AVE.

Así quedó el coche tras el accidente./Foto: EfeEl accidente ocurrió a las 00:30 horas de la madrugada a la altura del kilómetro 30,8 de la citada carretera, en dirección a Madrid, cuando el vehículo, un Opel Zafira matrícula de Barcelona, de siete plazas pero ocupado por ocho personas, se salió de la vía por el margen derecho. Tras salirse de la calzada, el coche rompió el quitamiedos, recorrió unos cien metros dando vueltas de campana, cruzó el carril bici y, finalmente, chocó contra un montículo. Tres de los accidentados, de edades comprendidas entre los 25 y los 36 años, salieron despedidos del automóvil y murieron en el acto, mientras que el resto de ocupantes tuvieron que ser liberados por Bomberos de la Comunidad de Madrid de entre el amasijo de hierros en el que quedó convertido el vehículo.

En la prueba de alcoholemia que se le practicó en el hospital de La Paz al conductor del monovolumen, dio como resultado un índice de 0,48 miligramos por litro de aire aspirado en el primer test y de 0,44 en el segundo, cuando el máximo permitido es 0,25. El conductor, según el hospital de La Paz, se encontraba estable y presentaba las heridad con menor gravedad.

Los ocho ecuatorianos regresaban de celebrar un homenaje que organizaba para ellos su empresa, por ser "la cuadrilla que mejor trabajaba", según informaron compañeros y familiares de las víctimas. Los ocho ecuatorianos que viajaban en el vehículo trabajaban desde hace más de ocho meses en Construcciones Laredo, una subcontrata de la UTE que realiza las obras de AVE del Noroeste y, según comentaba la cuñada de uno de los fallecidos, se sentían "muy a gusto y muy bien pagados" por la empresa. Además, afirmaba que los responsables de la empresa también estaban muy satisfechos con el trabajo de los ocho ecuatorianos, hasta el punto de que organizaron un homenaje para agradecerles la buena labor que desempeñaban. Los ocho salieron hacia las siete de la tarde de trabajar y se dirigieron en el coche de uno de ellos a un restaurante donde estuvieron cenando y celebrando el homenaje que la empresa les rendía.

Casados y con hijos
Cuatro de los cinco fallecidos estaban casados y tenían hijos. Dos de ellos residían con su familias en la Comunidad de Madrid y los familiares de los otros dos se encontraban en Ecuador, a donde uno de ellos iba a viajar antes de Navidades para visitarlos e incluso, ya había reunido el dinero para hacerlo. La familia y compañeros de las víctimas que se desplazaron al tanatorio lamentaban la "poco ayuda" y el "desinterés" que estaban recibiendo por parte de la Embajada de Ecuador en España y, sin embargo, agradercieron que la contrata se había ofrecido a pagar la repatriación de los cuerpos a Ecuador. De hecho, las familias hicieron un llamamiento para que les ayudasen a pagar los 1.400 euros que costaba el billete de avión a Ecuador, para poder acompañar hasta allí los cadáveres de sus familiares y realizar los trámites de los entierros.

CC.OO. denunció que estos trabajadores llevaban seis días consecutivos trabajando en una jornada de doce horas diarias de siete de la mañana a siete de la tarde. Por ello, el sindicato exigió que se investigase a fondo todo lo relativo a estos extremos, porque "lamentablemente en este tipo de obras los alargamientos de jornada son habituales, las horas extra también y el abuso está a la orden del día". Además, CC.OO. pidió que se aprovechase el suceso para reflexionar sobre las condiciones de trabajo en el sector de la construcción y en estas grandes obras "siempre sometidas a las prisas y los tiempos de ejecución para inaugurar a tiempo".