Madrid.
MDO
La
Comunidad de Madrid contará en el 2006 con 16.576 millones de euros de
presupuesto, 1.477 más que en el 2005, y con un crecimiento de casi el
10 por ciento. Esperanza Aguirre presentó sus terceras cuentas desde que
llegó al Gobierno regional con los adjetivos de "austeros, equilibrados",
con tres de cada cuatro euros para políticas sociales y con una bajada
selectiva de impuestos. Sanidad y Educación se llevaron "la parte
del león" de este presupuesto en el que la asunción de la deuda
de Mintra hizo que los números rojos de la Comunidad de Madrid superaran
los 9.900 millones. Manuel
Lamela y Luis Peral monopolizan el 63 por ciento del presupuesto del 2006, unas
cuentas que según la oposición regional no solucionan los problemas
de los madrileños.
Emulando
al ministro Solbes, Esperanza Aguirre acudía en octubre a la Puerta del
Sol con los presupuestos de la Comunidad de Madrid metidos en un reducido 'memory
stick'. Política de ahorro de papel, teniendo en cuenta que en el 2006
va a gastar 16.576 millones de euros que ascienden a 19.278 si se cuentan sus
empresas y organismos autónomos. En papel y en otras muchas cosas la presidenta
regional piensa gastar 53 millones de euros diarios en el 2006, o lo que es lo
mismo, 1.477 millones más que en el 2005. El presupuesto crece un 9,7 por
ciento, y lo hace "teniendo en cuenta que descienden los ingresos previstos
por la liquidación de impuestos del Estado" y "pese a que tenemos
que asumir la deuda de Mintra". Así, Aguirre
decía que sus cuentas están "dentro de la ortodoxia económica",
"equilibradas" y que son "austeras", de tal forma que el 88
por ciento de todos los gastos que va a tener los va a financiar con sus ingresos
tributarios.
El
eslogan de estos presupuestos -los terceros desde que Aguirre llegó a la
Comunidad de Madrid- volvió a ser el mismo que el año anterior:
"tres de cada cuatro euros son para políticas sociales", es decir,
para las Consejerías de Sanidad, Educación, Seguridad y Asuntos
Sociales. Aguirre presumía de que el 80 por ciento del incremento de sus
cuentas iba a ir a parar a gasto social, y adelantó que seguiría
con su política selectiva de bajada de impuestos. En este sentido, el IRPF
y el IVA, que representan ya el 30 y el 20 por ciento respectivamente de los ingresos,
son los impuestos con los que más va a recaudar la Comunidad de Madrid.
La presidenta autonómica desgranó uno
por uno los principales capítulos del presupuesto, y así explicó
que sólo los gastos de personal, es decir, pagar a la plantilla, representa
el 34 por ciento del total y 5.648 millones.
Como
'buena noticia', se consiguen reducir los gastos financieros un 4,4 por ciento
"como consecuencia de la buena administración de la deuda pública",
y aumentan un 23 por ciento las inversiones reales, que suponen 1.257 millones
del montante final. Por su parte, el ahorro corriente bruto se incrementa en casi
un 13 por ciento respecto al presupuesto del 2005 y supone 1.972 millones de euros.
En cuanto a la deuda, Aguirre dijo que "nuestra carga
financiera representa el 3,95 por ciento de nuestros ingresos". Desde que
se computó la deuda de la empresa Mintra "no se ha incrementado ni
un sólo euro la deuda", ha representado 3.650 millones más
y hacen que en total la Comunidad de Madrid deba ahora 9.900 millones de euros.
Por
Consejerías, Sanidad
y Educación se llevaron "la parte del león" de este presupuesto,
pues monopolizaron
el 63 por ciento de las cuentas del 2006.
Así, las diez Consejerías restantes tendrán
que repartirse el dinero que les dejen la atención sanitaria, el plan de
reducción de listas de espera diagnóstica y la construcción
de colegios.
La
ampliación de la red de Metro es otros de los proyectos 'preferidos' de
Aguirre en el 2006, que hace crecer a Familia y Asuntos Sociales, Inmigración
y Justicia de forma considerable. La presidenta destacó que los planes
de listas de espera diagnóstica, el de fomento de la lectura y el proyecto
BosqueSur representan los mayores incrementos de cara al 2006. Una
vez aprobadas por el Consejo de Gobierno, las cuentas regionales para el 2006
llegaron al Parlamento autonómico donde, como se esperaba, el PP tumbó
las dos enmiendas a la totalidad presentadas por la oposición. De nada sirvió
a PSOE e IU criticar que son las cuentas "más regresivas, privatizadoras y antisociales
desde la llegada del PP a la Comunidad de Madrid", en palabras de Fernando Marín
(IU), o que son los presupuestos "de la propaganda" y de la subida de impuestos
a la mayoría, en boca de Simancas.