Madrid.
MDO
Miles
de personas, entre ellas personalidades destacadas de la política
y de la sociedad madrileña, disfrutaron el domingo 23 de octubre
de las carreras de caballos con la reapertura del Hipódromo
de la Zarzuela, que llevaba nueve años cerrado. A las once
y media de la mañana, el recinto, situado en el kilómetro
8 de la carretera de la Coruña, volvió a acoger a jinetes,
caballos, apuestas y, por supuesto, espectadores con prismáticos.
Sin
embargo, los aficionados tuvieron que ver las carreras desde
unas gradas provisionales ya que las tribunas en las que se
encuentran las marquesinas de Eduardo Torroja están
pendientes de restauración, a la espera de que el Ministerio
de Cultura autorice su rehabilitación.
Con los programas
de las carreras en la mano, los nostálgicos de la Zarzuela
compartieron grada con los nuevos aficionados, jóvenes y familias
con niños que disfrutaron de las instalaciones del recinto,
tras nueve años de inactividad.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, acompañado de
su esposa, Mar Utrera, y de dos de sus hijos, así como el
vicealcalde de la capital, Manuel Cobo, fueron los primeros
en llegar a la tribuna donde también ocuparon asiento la portavoz
de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés; el Secretario
de Estado para el Deporte, Jaime Lissaveztky, y el delegado
del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez. Junto
a ellos estuvieron los presidentes del hipódromo y de la Sociedad
Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Gregorio Máñez
y Enrique Martínez Robles, respectivamente. Fue
la primera jornada de la temporada de
otoño, en la que se repartieron cerca de 91.000 euros
en premios, prolongada hasta el 25 de diciembre incluido.
La
apertura del hipódromo fue posible gracias a la constitución
de la sociedad Hipódromo de la Zarzuela S.A., formada
por SEPI y LAE, así como por la concesión del
hipódromo por parte de Patrimonio Nacional para los
próximos 25 años, prorrogables por 30 años
más. De esta forma, el
domingo 23 de octubre este recinto hípico, que fue
construido en el año 1941 para sustituir al antiguo
hipódromo de la Castellana, volvió a recuperar
una actividad que nunca debió perder. Concretamente,
después de casi dos años de trabajos el hipódromo
abrió sus puertas con todas las pistas de competición
y entrenamiento nuevas (una de hierba, una de arena y fibra,
y dos de arena), dotadas de las mejores calidades hasta situarlas
a la cabeza de los hipódromos europeos. También
se rehabilitaron las cuadras de la Villa Norte, que albergan
un total de 550 caballos, a las que se sumarán las
cuadras de la Villa Sur, que podrán albergar a 480
equinos.
Con la puesta en marcha
del hipódromo se recuperaron las carreras de potros
de dos años y las pruebas míticas del calendario otoñal madrileño,
como un Gran Premio de 2.400 metros -ex Memorial Duque de
Toledo- para caballos y yeguas de tres años en adelante. Sin
embargo, la puesta de largo del Hipódromo de la Zarzuela
no fue completa ya que todavía hay partes del recinto
que no han terminado de rehabilitarse. El caso más
llamativo es el de las marquesinas
de Eduardo Torroja que todavía están pendientes
de restauración a la espera de que el Ministerio de
Cultura autorice su rehabilitación. Por ello, los
aficionados tienen que ver el espectáculo desde unas
gradas provisionales. Por otra parte, con la reapertura
del Hipódromo de la Zarzuela también se pusieron
en marcha dos juegos externos relacionados con las carreras.
La 'Quíntuple Plus', basada exclusivamente en los resultados
de cinco carreras de caballos, en la que se trata de acertar
los ganadores de estas pruebas y, adicionalmente, el segundo
clasificado de la quinta carrera, y la 'Lototurf', una modalidad
de apuesta mixta que consiste en acertar seis números que
salgan de un bombo de treinta y uno, con un sorteo similar
al de La Primitiva, y acertar, además, el ganador de la cuarta
carrera de la jornada dominical, que cuenta siempre con doce
participantes.
Con la reapertura del
hipódromo se calculó que, anualmente, se conseguirán
unos 50 millones de euros en apuestas, de los cuales el 55
por ciento de lo recaudado se dedicará a premios mientras
que el 12 por ciento sufragará los gastos de LAE. Del
resto, la mitad irá al Tesoro público y la otra mitad repercutirá
en los hipódromos españoles. Por
su parte, el Hipódromo de la Zarzuela gestiona las cuatro
apuestas habituales que se realizan dentro del recinto. La
de ganador, que consiste en acertar el primer clasificado
de una carrera; colocado, donde hay que acertar el primer,
segundo o tercer clasificado dependiendo del número de participantes;
gemela, donde se debe acertar el primer y segundo clasificado
sin importar el orden exacto en la llegada, y la conocida
como trío, a través de la cual hay que acertar el primer,
segundo y tercer clasificado, en orden exacto en la llegada.
Reglamento
de Apuestas Hípicas
El Reglamento de Apuestas Hípicas
se aprobó en los últimos meses del mandato de
Alberto Ruiz-Gallardón como presidente regional. El
texto ampliaba la Ley del Juego y se redactó para poder
dar cobertura legal a las apuestas del Hipódromo de
La Zarzuela. Entonces se esperaba que su apertura fuera cuestión
de meses pero finalmente fue cuestión de años
y el texto se quedó obsoleto. Tanto, que para empezar
fue preciso adaptarlo al euro e introducir la posibilidad
de los dos decimales en la cuantía de las apuestas.
El sistema de reparto que se
estableció garantiza que el jugador acertante cobre
siempre un importe superior a la apuesta realizada, por lo
que obtiene un beneficio que depende en cuantía de la cantidad
de apuestas realizadas, del número de acertantes y de la modalidad
de la apuesta.
En el caso de no haber
acertantes en una carrera el fondo destinado a premios se
destina a una carrera posterior en la misma o en otra reunión
de carreras (bote). Pero también
como novedad se autorizó la apuesta externa, punto
que en el anterior Reglamento fue un verdadero 'caballo de
batalla'. Por esta razón, es posible apostar desde
el propio recinto del Hipódromo de La Zarzuela tanto
por las carreras que se celebran en este recinto como por
las que tienen lugar en otros hipódromos. Además,
paralelamente desde otros hipódromos se puede apostar
por las carreras que se celebran en La Zarzuela.
Para evitar atascos a los aficionados
de las carreras, desde el domingo 23 de octubre, el hipódromo
puso a su disposición, de forma totalmente gratuita,
un servicio de autobuses directos, desde las 10:00 horas hasta
las 15:00 horas, teniendo como lugar de salida y retorno el
Paseo Moret, esquina con la plaza de Moncloa, junto al intercambiador,
y la Facultad de Medicina en la Ciudad Universitaria. Además,
el parking de esta facultad está disponible para dejar
el vehículo particular.