Madrid. MDO
Tal
y como predijeron los trabajadores de la Empresa Mixta de
Servicios Funerarios, EMSF, en Madrid hubo un 'otoño
caliente'. Los
600 trabajadores de la empresa fueron llamados a secundar
una huelga los días 24 y 27 de octubre y el 1 de noviembre.
La convocatoria se produjo tras ratificar el Ayuntamiento
su decisión de sacar a subasta pública la totalidad del capital
social de la funeraria municipal en el Pleno del 24 de octubre.
La EMSF está controlada en un 51 por ciento por el Consistorio
y gestionada y participada en un 49 por ciento por la sociedad
privada Funespaña. Finalmente, y tras un duro calendario de
movilizaciones, el Ayuntamiento se comprometió a no
sacar a subasta la empresa.
La primera privatización se produjo en 1993, tras
una polémica privatización parcial que se encuentra recurrida
en los tribunales y con tres concejales del anterior equipo
del PP citados en el proceso en calidad de imputados. Fue
vendida por el precio simbólico de 100 pesetas, alegando la
"quiebra técnica", según recordó el Comité
de Empresa. Desde ese momento se cerraron todos los ejercicios
económicos con "importantísimos" beneficios, "que se han ido
reduciendo por la falta de respuestas tanto del Ayuntamiento
como de los gestores ante la liberalización del sector, pero
que fueron en 2004 de 5,7 millones de euros", denunciaron.
Por eso, y ante la decisión de sacar
a subasta pública la totalidad del capital social en el Pleno
de octubre, los trabajadores convocaron diversas concentraciones
en la Plaza de la Villa, así como tres jornadas de
huelga para los días 24, 27 de octubre y 1 de noviembre.
Desde
el 6 de octubre, cada jueves acudieron, ataviados con camisetas
de color naranja con lemas contra la venta de la funeraria
municipal, a la Plaza de la Villa. Los trabajadores gritaron
contra el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, en diversas ocasiones
y le llevaron numerosas coronas de flores y claveles rojos;
escenificaron un Vía Crucis con un 'crucificado' incluido,
y no escatimaron en rimas y pancartas. "Gallardón: con la
Funeraria, ni subasta ni privatización", "Gallardón la muerte
no es una inversión" y "Gallardón escucha, la fune no es tu
hucha", fueron algunos de los lemas coreados por los trabajadores.
A finales del mes de octubre trabajadores de la Empresa Mixta
de Servicios Funerarios de Madrid (EMSFM) y Ayuntamiento alcanzaron
un preacuerdo que puso fin a la huelga en el servicio, y que
supuso el compromiso de no subastar la funeraria, que será
pública en 2015. Según explicó el portavoz del comité de empresa,
Rufino Ramos, "el preacuerdo al que hemos llegado verbalmente
es el abandono de la intención de privatización de la empresa,
y emprender las acciones de inversión y de mejora de gestión
desde el punto de vista público y municipal para sacar adelante
la funeraria". Para este portavoz, "este acuerdo supone una
garantía porque el ayuntamiento entiende la carga emocional
y social que tiene nuestro trabajo", y añadió que "ahora el
gran reto va a ser trabajar día a día, el Ayuntamiento también,
implicándose en mejorar la gestión de la empresa y en realizar
las inversiones previstas", un nuevo tanatorio en el norte,
y un crematorio en el tanatorio sur. Con este giro en las
negociaciones quedaron desconvocadas las jornadas de huelga
de los días 27 de octubre y el 1 de noviembre.
Presupuesto
para 2006
Durante
2006 la empresa destinará para el desarrollo de sus
actividades
69,26 millones de euros. Las previsiones apuntan a que se
realizarán 17.000 servicios funerarios, que sumados
a otras actividades de la empresa les reportarán más
de 63 millones de euros. Según
ha previsto el Consistorio, en 2006 se ocuparán 18.493
salas-velatorios y se realizarán 18.149 servicios de
acondicionamiento de fallecidos. La explicación de
que las cifras no encajen está en que algunos fallecidos
proceden de otras Comunidades Autónomas o de municipios
de la región, donde en un primer momento otras funerarias
se han hecho cargo del difunto.
Según los presupuestos de la empresa, en 2006, se
contratarán 9.000 enterramientos, de los que 118 serán
puestos a disposición de familias sin medios. También
se realizarán 17.977 servicios de inhumación,
de los cuales 12.228 corresponden a cadáveres y 5.749
a traslado de restos procedentes de exhumaciones realizadas
por vencimiento del plazo de nichos y sepulturas. En 2006
se realizarán 10.221 servicios de incineración,
de los que 8.736 corresponderían a cadáveres
y 1.485 a restos procedentes de la exhumación general.
Por todos estos conceptos la EMSF prevé
ingresar unos 63 millones de euros, ya que las tarifas de
la actividad funeraria y cementerios subirán un 3,5
por ciento. De cumplirse tales ingresos, la empresa cerraría
el próximo ejercicio con unos beneficios de 4 millones
de euros. En cuanto a las inversiones, durante 2006 se llevarán
a cabo reformas y acondicionamientos en las instalaciones
por valor de 12 millones