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Madrid. MDO
En el pleno de noviembre del
Ayuntamiento de Madrid se aprobó, con los votos en contra
de la oposición, la ratificación del convenio
con el Canal de Isabel II para la gestión del agua de
la capital lo que a juicio de PSOE e IU no es más que
un "pretexto para paliar la falta de liquidez de este Ayuntamiento".
A partir del 1 de enero el Canal de Isabel II se hará cargo
de la gestión integral de las siete depuradoras de Madrid. El
Canal se ocupará además, durante 25 años, del mantenimiento
y conservación de la red de alcantarillado. Paz González
recordó que quedan fuera del acuerdo "el tratamiento
de los lodos de depuración mediante secado térmico, la gestión
del agua reciclada para el riego de parques y baldeo de calles,
así como la conservación del río Manzanares, que continúa en
manos del Ayuntamiento de Madrid".
Con
los votos en contra de la oposición, el equipo de Gobierno
aprobó el convenio que cede la gestión del saneamiento
del agua de Madrid al Canal de Isabel II. Algo que a juicio
de Concepción Denche, concejala de Izquierda Unida, no
es más que "un pretexto, una forma de paliar la
falta de liquidez de este Ayuntamiento". Para la edil de
IU "falta información sobre esta operación".
El concejal socialista, Pedro Santín, consideró
que "es un negocio redondo, un auténtico pelotazo para
el Canal de Isabel II", y se preguntó cómo
"lo que para una institución suponía pérdidas
para otra genera beneficios". La concejala de Medio Ambiente,
Paz González, defendió el proyecto afirmando que
"con que el Canal hubiese pagado un solo euro por la operación
el resultado hubiese sido beneficioso".
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el
vicepresidente primero y presidente del Canal de Isabel II,
Ignacio González, habían firmado el pasado 26 de septiembre
un convenio para la gestión de los servicios del ciclo integral
del agua en la capital. A través de este protocolo, el Ayuntamiento
de Madrid encomendó a la Comunidad y al Canal de Isabel
II la explotación de su sistema de saneamiento, que se sumaba
así a la histórica gestión del abastecimiento y distribución
de agua potable realizada por la empresa pública en el término
municipal. Para ello, el Canal de Isabel II abonará 700 millones
de euros al Ayuntamiento en concepto de contraprestación por
la cesión de los usos de explotación de su sistema de saneamiento
durante 25 años.
Además, el Canal, que preside Ignacio González,
se compromete a invertir otros 613 millones de euros para mejorar
y ampliar tanto las depuradoras (158 millones de euros) como
la red de saneamiento (455 millones de euros) en el periodo
de tiempo mencionado anteriormente. Durante 2006, el Canal proseguirá
con las actuaciones ya planificadas por el Ayuntamiento como
la construcción de nuevos colectores y la mejora y extensión
del alcantarillado. La entidad pública se hará cargo de la gestión
de las ocho grandes depuradoras de Madrid que son Las Rejas,
Valdebebas, Sur Oriental, Sur, Butarque, La China, Viveros y
La Gavia. Estas instalaciones permitirán tratar anualmente un
volumen de 620 millones de metros cúbicos de aguas residuales
y darán servicio a 3,8 millones de habitantes. También asumirá
el mantenimiento de los cerca de 4.000 kilómetros de la red
de alcantarillado y su ampliación a los nuevos desarrollos urbanísticos
previstos en la capital.
Además, pondrá en marcha la instalación de nuevos
sistemas terciarios para la obtención de agua reciclada, conforme
a las necesidades del Ayuntamiento que seguirá gestionado este
servicio para el riego de parques y el baldeo de calles. La
empresa pública gestiona, en la actualidad, la depuración del
resto de municipios madrileños a través de 139 depuradoras y
700 kilómetros de colectores que tratan anualmente 200 millones
de metros cúbicos y atienden a dos millones de habitantes. También
tiene encomendada la explotación del saneamiento en otras 42
localidades de la región madrileña. Asimismo, el Ayuntamiento
de Madrid y el Canal de Isabel II han renovado su convenio de
relaciones para los servicios de abastecimiento y distribución
de agua potable por un periodo de cinco años que podrá prorrogarse
hasta en tres más.
PSOE e IU coincidieron en
que este acuerdo es un "intercambio de poder por dinero"
que viene a sanear las maltrechas arcas municipales y que, en
su opinión, no va a beneficiar a los madrileños.
Apuntaron incluso a posibles subidas en el recibo del agua,
y concluyeron que finalmente la Casa de la Villa recibirá
700 millones en este ejercicio a cambio de dejar de ingresar
2.165 millones de euros en concepto de tasa de depuración
durante los próximos 25 años. El portavoz
del PSOE en la Asamblea, no ocultó su sorpresa, y criticó
que este convenio signifique que Gallardón otorga más poder
al Gobierno regional. La oposición sólo vio fines
monetarios en este convenio, de tal forma que la Comunidad de
Madrid aporta dinero "a las exhaustas arcas del Ayuntamiento
para que pueda seguir despilfarrando recursos, haciendo obras
faraónicas como la de la M-30 y talando árboles",
dijo Simancas.
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