Los autobuses interurbanos Llorente también sufren paros el mismo día
Una huelga de maquinistas de Cercanías provoca retrasos y aglomeraciones de viajeros


Madrid. MDO
Noviembre comenzó con sendas huelgas de Cercanías y autobuses que provocaron un cierto caos en el transporte madrileño.
Los retrasos de los trenes de Cercanías hacia la zona norte de Madrid causaron numerosas aglomeraciones de viajeros en las estaciones de esa zona e incluso hubo problemas para cumplir los servicios mínimos que finalmente se respetaron en su mayoría. Además, los trabajadores de la empresa de autobuses interurbanos Llorente realizaron paros parciales que afectaron a 22 líneas que prestan servicio entre Madrid y las localidades de Pozuelo de Alarcón, Majadahonda, Las Rozas y Boadilla del Monte.

Huelga de Cercanías en la estación de Atocha/Foto:Juan Luis JaénLos paros en Cercanías se iniciaron a las 6 de la mañana del día 3 de noviembre, y desde ese momento un grupo de maquinistas del centro de trabajo de Fuencarral se negó a iniciar la circulación de los trenes contemplados en los servicios mínimos, con lo que se suspendieron 46 servicios, lo que provocó innumerables retrasos en las líneas objeto del paro y aglomeraciones de viajeros. Las líneas perjudicadas fueron la C-1 (Alcalá de Henares-Alcobendas/San Sebastián de los Reyes), C-2 (Guadalajara-Chamartín), C-7 (Alcalá de Henares - Chamartín-Colmenar Viejo), C-8 (El Escorial-Villalba-Chamartín) y C-10 (Villalba-Príncipe Pío). En las líneas del Sur de Madrid, las más utilizadas de la red, la circulación se desarrolló con normalidad.

La huelga en las Cercanías se repitió durante dos días más. Los trabajadores de Renfe, que realizaron esta protesta para reclamar mejoras laborales, entre ellas, una subida sustancial del salario mensual, cumplieron "escrupulosamente" los servicios mínimos pactados para las horas puntas. Ello permitió el funcionamiento del 75% de los trenes, por lo que durante las dos siguentes mañanas hubo relativa normalidad en la red de Cercanías.