Madrid. MDO
"El Ministerio de Defensa
no está cumpliendo". El vicepresidente primero
regional, Ignacio González, denunció en noviembre
que la Comunidad de Madrid sólo puede disponer de 150
camas para uso civil en el Gómez Ulla frente a las
500 firmadas en el convenio. A pesar del descontento del Gobierno
regional, el convenio se renovó por un año más
e incluso
Defensa anunció, a través de los
portavoces del PSOE en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid,
Rafael Simancas y Trinidad Jiménez, respectivamente, que iba
a ofrecer a
la Comunidad la posibilidad de gestionar los servicios de
urgencias extrahospitalarias del Hospital Gómez Ulla.
Ignacio
González, confirmó en noviembre que no se estaba
cumpliendo el convenio firmado un año atrás
entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Defensa para
el uso civil del hospital Gómez Ulla. Frente a las
500 camas comprometidas, la Consejería de Sanidad sólo
disponía de 150. "Pasado un tiempo, el Ministerio
de Defensa no está cumpliendo" dijo González.
No obstante el convenio se renovó automáticamente
por un año más. El
uso civil del Gómez Ulla estuvo permanentemente en
entredicho. A las denuncias de las asociaciones de vecinos
se sumaron las de Izquierda Unida, que llegó a preguntar
sobre este tema al ministro José Bono en el Pleno del
Senado. Unos y otros aseguraron que las 500 camas que Defensa
se comprometió a poner a disposición de la Sanidad
pública madrileña no llegaron nunca a superar
el centenar. Desde la Puerta del Sol siempre culparon de este
retraso al Ministerio de Defensa, aunque Bono dijo en el Pleno
del Senado que el convenio se estaba cumpliendo "a
rajatabla".
Ya
en junio el ministro aseguró que desde la firma del
convenio habían ingresado
en el Gómez Ulla 1.208 pacientes de la población civil, se
habían realizado 3.009 consultas externas, 203 intervenciones
quirúrgicas, cerca de 400 pruebas diagnosticas y otras 4.230
personas habían sido atendidas en Urgencias, a pesar
de no estar contemplado este servicio en el convenio. Sin
embargo, Bono evitó hablar del número de camas
abiertas para la población civil
y señaló que el convenio "no habla de camas".
Sin embargo, lo cierto es que el acuerdo que rubricaron Bono
y Esperanza Aguirre el 25 de octubre de 2004 sí fijaba
que se pondrían a disposición de la Sanidad
madrileña 500 de sus 1.100 camas.
La Consejería de Sanidad firmó
abonar 6,1 millones de euros a Defensa por la asistencia a
los pacientes no militares. El
abono de los servicios se realiza con carácter mensual como
contraprestación económica a los servicios prestados y para
2004 Sanidad calculó un coste de 1,5 millones de euros, cifra
que en 2005 ascendería a algo más de 4,5 millones.
El acuerdo establecía que
el Gómez Ulla realizaría en el primer año más
de 3.500 operaciones (1.512 intervenciones quirúrgicas ambulatorias
y 2004 con hospitalización), 36.324 pruebas diagnósticas,
2.422 procesos de rehabilitación y radioterapia, y 5.000 consultas
con médicos especialistas.
Versión del hospital
Los responsables del Hospital, por su parte, confirmaron a
MDO que se estaban cumpliendo los objetivos al 90 por ciento.
Desde
noviembre del pasado año se atendieron a más
de 6.400 pacientes de los distritos de Carabanchel y Latina.
Casi 1.300 enfermos fueron operados en los quirófanos
del Gómez Ulla, y 1.200 estuvieron ingresados en las
más de cien camas que se pusieron a disposición
de la sanidad pública madrileña.
Según los responsables, los retrasos producidos eran
normales al poner en común dos sistemas sanitarios
diferentes: el militar y el civil, que tienen agendas, sistemas
de citas telefónicas y registros electrónicos
diferentes. Problemas, en definitiva, más bien técnicos
y no sanitarios, según explicó el Jefe de Admisión
y Calidad del Gómez Ulla, el coronel médico
Manuel Hernández. "En cualquier sistema organizativo,
el implantar nuevos métodos administrativos de trabajo
lleva un tiempo de rodaje, razonable en la interrelación
entre el Imsalud y el Hospital Central de la Defensa".
Hernández aseguró que las previsiones se estaban
cumpliendo por encima del 90 por ciento, y que el uso civil
del centro marchaba ya a velocidad de crucero. En total, más
de 6.400 pacientes fueron atendidos desde el pasado mes de
noviembre en las diferentes modalidades que contempla el convenio
entre Defensa y la Comunidad de Madrid. En total, cerca de
1.200 pacientes estuvieron hospitalizados desde el inicio
del convenio. "También tenemos camas reservadas
en el servicio de Psiquiatría", explicó
este doctor. Cifró en más de 3.000 los pacientes
atendidos en las consultas externas -Cardiología, Dermatología,
Aparato Digestivo, etcétera- remitidos por el área
de Carabanchel y Latina.
El convenio establecía la realización de hasta
5.000 primeras consultas de diez especialidades. Los quirófanos
del Gómez Ulla, por su parte, estuvieron al "máximo
rendimiento permitido en turno de mañana y de tarde",
de tal forma que se operaron más de 1.284 enfermos
de los 3.516 previstos para el primer año. El Hospital
Central de la Defensa participó también en el
plan de reducción de listas de espera quirúrgicas,
bien de forma ambulatoria o con ingreso, con enfermos que
necesitan operaciones de Traumatología, Ortopedia,
Cirugía Plástica, etcétera, además
de pacientes remitidos por los cirujanos del área de
Carabanchel.
Proyecto para incluir Urgencias
en el convenio
También en el mes de noviembre, los
portavoces del PSOE en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid,
Rafael Simancas y Trinidad Jiménez, respectivamente, anunciaron
que el
Ministerio de Defensa iba a ofrecer a la Comunidad de Madrid
la posibilidad de gestionar los servicios de urgencias extrahospitalarias
del Hospital Gómez Ulla, situado en el distrito de Carabanchel,
que cederá nuevas instalaciones para la realización de operaciones
quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas externas, y
negociará la cesión de más camas que se sumen a las 500 que
puso en noviembre del año pasado a disposición de la Administración
regional.
Los dirigentes socialistas, que explicaron
las intenciones del departamento que dirige José Bono a las
asociaciones de vecinos de Latina y Carabanchel, denunciaron
que la Comunidad de Madrid estaba utilizando el centro como
"un rebosadero" del Clínico y el 12 de Octubre y reclamaron
a su presidenta, Esperanza Aguirre, que lo convirtiera en
"hospital de referencia" para los 600.000 habitantes de estos
dos distritos. Simancas aseguró,
en relación con la posibilidad
de ampliar el número de plazas hospitalarias que el Gobierno
central cediera a la Comunidad de Madrid, que "si hicieran
falta más Defensa pondría encima de la mesa una oferta de
más camas". En todo caso, recordó que el Gómez Ulla "tiene
al menos 500 camas y ahora no se utilizan ni 150".