A partir de enero Madrid contará con una red de
autobuses que harán el mismo recorrido que las 12
líneas de Metro, pero en superficie. Será
sólo las noches de fin de semana, es decir, de los
viernes y de los sábados, y mientras permanezca cerrado
el Metro, es decir, de 1.30 de la madrugada a 6 de la mañana.
Así lo confirmaron en noviembre en la Consejería
de Transportes e Infraestructuras, que durante ese mes seleccionó
a los 109 conductores necesarios para poner en marcha esta
iniciativa. Realmente lo que le hubiera gustado al departamento
de María Dolores de Cospedal hubiera sido abrir el
Metro de forma ininterrumpida las noches de fin de semana,
pero ya lo anunció Esperanza Aguirre en el último
Debate sobre el Estado de la Región: no ha sido posible
cumplir este compromiso por falta de acuerdo con los trabajadores
de Metro y por diferentes problemas de seguridad y logística.
El 'Plan B' está basado en que los autobuses hagan
en superficie el mismo recorrido de toda la red, Metrosur
incluido. Así, al igual que en la actualidad hay
doce líneas de Metro, a partir de enero habrá
doce líneas de autobuses nocturnos con un "importante"
número de vehículos los fines de semana. Según
la Consejería, las paradas de las nuevas líneas corresponderán
a las estaciones de Metro, y en algunos casos incluso se
situarán también paradas intermedias. El intervalo medio
de los vehículos será de 15 minutos, con lo que se proporcionará
un servicio continuo y regular mientras el Metro permanezca
cerrado. El recorrido de las líneas sumará un total de 462
kilómetros, que permitirá también ofrecer transporte público
a zonas actualmente carentes de él. El coste aproximado
de este proyecto ascenderá a tres millones de euros, nada
que ver con los 9 millones que hubiera costado abrir el
Metro por las noches.
Según
los cálculos de Transportes, los nuevos autobuses
nocturnos atenderán los fines de semana a una población
de 1,7 millones de madrileños, que si se suma a los ciudadanos
atendidos por la red actual ascendería a 2,4 millones de
personas. "Con esta actuación, el Gobierno regional
cumple el importante compromiso de proporcionar un transporte
público de calidad las noches de los fines de semana, cuando
existe una mayor demanda de usuarios, principalmente de
jóvenes", según señalaron en la Consejería
de Transportes. La intención de abrir el Metro las
noches de fin de semana se remonta a febrero del 2004. Desde
entonces todo fueron estudios de viabilidad, conversaciones
con los trabajadores del suburbano y cálculos de
costes. Según los estudios del Consorcio Regional
de Transportes, el número de usuarios que se decantarían
por este medio entre la 1.30 y las 6.00 horas superaría
los 85.000 madrileños, una vez aplicado a toda la red. Por
tanto, beneficiaría a 8,5 millones de viajeros al
año. Sin embargo, finalmente no se ha producido un acuerdo
por problemas de seguridad y logística.