Los grupos políticos expusieron su visión sobre la gestión de Madrid
Escasa tensión parlamentaria en el primer
Debate sobre el Estado de la Ciudad


El debate/Foto:Juan Luis JaénMadrid. MDO.
El primer Debate sobre el Estado de la Ciudad de la historia de la capital se celebró en mayo. E
n un ambiente distendido, los portavoces de los tres grupos municipales expusieron sus puntos de vista sobre la gestión de la ciudad. En menos de media hora el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, presentó un resumen del balance de sus dos años de gestión al frente del Gobierno local. Inés Sabanés, portavoz de Izquierda Unida, le pidió que "aterrice y dialogue más con los vecinos"; por su parte, la portavoz del PSOE, Trinidad Jiménez, acusó al alcalde de "seguir subido en un helicóptero". Según la nueva normativa este debate debe celebrarse cada año, igual que hacen otras instituciones como el Congreso o la Asamblea de Madrid.

Como cierre del debate, el alcalde aseguró que ninguna de las intervenciones había caído en saco roto, pero lo cierto es que los tres grupos municipales desarrollaron una sesión casi amable. Las bromas abundaron entre los portavoces en el turno de réplica que, por cierto, no contemplaba el reglamento, y que el alcalde improvisó y permitió. Durante 28 minutos, Ruiz-Gallardón presentó un resumen del balance de dos años de legislatura y habló de una ciudad en pleno proceso de transformación, de modernización por la que ha optado el equipo de Gobierno. "Una modernización que no es un capricho estético sino una estrategia de futuro. Podrá argumentarse aquí legítimamente desde posiciones más conservadoras que Madrid no necesita una transformación, pero en todo caso, resulta indudable el impulso reformista del Gobierno". Ruiz-Gallardón repasó el proyecto olímpico, la Ley Especial por la que lucha Madrid, las reformas y obras que "terminarán en la primavera de 2007". También mencionó la Ley de Modernización que ha renovado la vida municipal o la política de reequilibrio territorial que conlleva "un esfuerzo sin precedentes en la zona del sureste".

Inés Sabanés en el debate/Foto:Juan Luis JaénEn el turno de réplica, la portavoz de Izquierda Unida, Inés Sabanés, le pidió que "aterrice, dialogue menos con la ciudad y su paisaje urbano y dialogue más con los vecinos que andan atribulados tratando de entender si la ciudad que usted les describe tiene que ver algo con la que viven a diario en su barrio". Sabanés consideró que "hay un superávit burocrático" y que el alcalde "ha blindado el gobierno y centralizado el poder y decisión". En el capítulo de obras, la portavoz de IU fue especialmente incisiva: "diez sociedades mercantiles de forma individual o con UTE concentran el 54 por ciento del volumen de contratación en este año. FCC, Dragados, ACS, Urbaser y Sufi tienen un poder en esta ciudad inquietante y generan déficit democrático".

Durante su turno de réplica, la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Trinidad Jiménez, habló en su discurso "del incremento de su presupuesto en publicidad y propaganda, de más del 320 por ciento, o lo que es lo mismo, 83 millones de euros. Un dinero con el que se podrían construir 42 escuelas infantiles". Jiménez dijo al alcalde que "sigue subido en un helicóptero sin enterarse de los problemas de la ciudad, de otra forma no se entiende que dos años después siga prometiendo las mismas cosas que prometía en 2003 y no pueda, después de este tiempo de gestión, ofrecer a los madrileños realidades concretas relacionadas con su bienestar". Jiménez también repasó "las obras de la M-30, las 75 obras de infraestructuras que se están construyendo, más de 20 kilómetros de túneles y la apertura diaria de 1.000 zanjas". También mencionó la pérdida de calidad de vida medioambiental, el encarecimiento de los contratos de limpieza viaria y la escasez de viviendas públicas y de políticas parta los jóvenes de esta ciudad.

Manuel Cobo en su turno/Foto:Juan Luis JaénEl portavoz del Grupo Popular, Manuel Cobo, utilizó su turno de réplica para contestar a los otros grupos. Con grandes dosis de ironía explicó que "aún quedan cosas por hacer". Cobo recordó a la oposición que con la obra de la M-30 pasará lo mismo que cuando se decidió acometer la reforma de la Plaza de Oriente, que se "predijo un caos absoluto que no fue". Criticó a las portavoces por seguir buscando la paralización de las obras de la M-30, aunque "quizás para las próximas elecciones decidan llevar en su programa instalar semáforos en la M-30", ha dicho entre risas.