El atentado provoca 52 heridos leves y cuantiosos daños materiales


Foto: EfeMadrid. MDO
ETA reaparecía en Madrid en este 2005, tras su atentado en el mes de febrero en Campo de las Naciones, con un nuevo coche bomba que explosionó en la mañana del 25 de abril en la calle Rufino González de Madrid, junto a la estación de Metro Suances, en San Blas, provocando 52 heridos leves, la mayoría con lesiones auditivas, y cuantiosos daños materiales en edificios cercanos y en otros vehículos aparcados en la zona. La Policía llegó antes de que tuviera lugar la explosión para acordonar la zona impidiendo así que hubiera más heridos. La banda terrorista avisó al diario vasco 'Gara' de la colocación del artefacto aunque indicó que el coche explotaría a las 9,30, cuando realmente lo hizo poco antes de esa hora.

El vehículo, con entre 18 y 20 kilos de cloratita, era una furgoneta Renault Express que fue robada un día antes por los terroristas en San Lorenzo de El Escorial. Ni siquiera había sido cambiada su matrícula. La onda expansiva de la explosión había provocado 52 heridos leves, la mayoría con lesiones auditiva, que eran trasladadas a los hospitales Ramón y Cajal, Gregorio Marañón y 12 de Octubre. El más afectado era el vigilante de seguridad de un concesionario automovilístico (Opel) que se encontraba en las inmediaciones.

Foto: EfeSegún el consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, "hubo dos avisos" por parte de la banda terrorista ETA, uno al diario 'Gara' y otro a 'Radio Euskadi'. Así, sobre las nueves de la mañana, se establecían los dispositivos de seguridad pertinentes en la calle Rufino González, que impideron que se produjeran más daños personales. Cuando llegaron los primeros vehículos policiales se comprobaba que había una furgoneta dentro de la cual había dos mochilas visibles. Inmediatamente localizaron a la propietaria del vehículo y le preguntaron si las mochilas eran suyas, y al decir ésta que no, acordonaron la zona y desalojaron a las personas del entorno. A pesar de que la llamada a 'Gara' avisaba que el coche iba a explotar a las 9,30, lo cierto es que lo hizo poco antes de esa hora.

A las doce menos veinte de la mañana se retiraba el cordón policial de 500 metros y se permitía el paso de vecinos y periodistas volviendo a la normalidad toda la zona. La furgoneta fue trasladada por una grúa del Ayuntamiento de Madrid a la Brigada Provincial de Policía Científica, ubicada en Moratalaz donde fue analizada en dependencias policiales.

Foto: Juan Luis JaénTras conocer la noticia, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguraba que "el único destino que tiene la banda terrorista es abandonar las armas y disolverse". Zapatero también agradecía su apoyo al PP después de que el portavoz del grupo popular, Pío Escudero, expresara publicamente su respaldo al Gobierno. Por su parte, el vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada, aseguraba "que nadie dude de que la democracia es y va a ser más fuerte. El Estado de Derecho va a imponer sus reglas por su fuerza y porque tiene el respaldo de la sociedad española". El Rey Juan Carlos también expresaba su más "rotunda condena" ante el "cobarde" atentado terrorista y mostraba su afecto a los heridos.

Por último, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, señalaba que, una vez más, este tipo de acciones "demuestra cuales son las intenciones de ETA" al mismo tiempo que hacía un llamamiento a "todos" para que "se quiten cualquier venda delante de los ojos que les pueda hacer pensar que ETA es cosa distinta de lo que es: una banda terrorista".