El caso se conoció por una carta anónima a una asociación de pacientes

Madrid. MDO
Hospital Severo Ochoa. Foto: Juan Luis Jaén La sanidad pública madrileña vivió uno de los momentos de mayor tensión el pasado mes de marzo cuando la consejería que dirige Manuel Lamela decidió suspender al coordinador de Urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés por presunta práxis irregular en la sedación de pacientes oncológicos terminales o la "eutanasia activa" de 400 enfermos. Las acusaciones partieron de una carta anónima recibida por la Asociación de Víctimas contra las Negligencias Sanitarias, AVINESA, y que ésta remitió a la consejería de Sanidad. La suspensión del coordinador levantó una oleada de protestas entre los trabajadores del hospial Severo Ochoa que protagonizaron numerosas movilizaciones y pidieron en reiteradas ocasiones el cese del consejero de Sanidad, Manuel Lamela. El caso está en la actualidad en proceso judicial.

El 12 de marzo de este año se destapó la caja de los truenos en el hospital Severo Ochoa de Leganés. Una carta anónima remitida a la asociación AVINESA alertaba de la mala práxis del coordinador de Urgencias del hospiatal, Luis Montes, en la sedación de pacientes terminales y que tuvo, supuestamente, como consecuencia la muerte de 400 pacientes. La carta estaba acompañada de un listado con los casos de 35 pacientes oncológicos. El consejero de Sanidad, Manuel Lamela, decidió la inmediata destitución del coordinador de Urgencias hasta que se aclarara el caso y encargó un informe, que se dio a conocer diez días después de que la recepción de anónima saliera a la luz pública.

Protestas de los trabajadores del hospital. Foto: Javier Prieto HerreroEl informe encargado por la consejería de Sanidad concluyó que exitieron irregularidades administrativas significativas y no descartó que hubiera existido mala praxis. Asimismo detectó 25 casos en los que hubo sedación excesiva. Este trabajo fue dado a conocer por Lamela, quien confirmó el cese del coordinador de Urgencias del hospital. El caso fue remitido a la Fiscalía de Madrid. Por su parte la presidenta del Colegio Oficial de Médicos, Juliana Fariñas, aseguró que "en ningún caso se trata de eutanasia", y explicó que el equipo de urgencias presentó en 2003 al comité de ética del hospital de Leganés un estudio sobre unos cuarenta casos de pacientes terminales -la mayoría con tumores generalizados y mayores de 80 años-, a los que se había suministrado la sedación paliativa como vía para garantizar una muerte digna y sin dolor. Se trataba de enfermos en su fase final, menos de cuatro días de vida, y que normalmente, destacó, son enviados a casa para morir. Es una práctica "avalada internacionalmente", explicó Fariñas.

Protestas de los trabajadores del hospital. Foto: Javier Prieto HerreroCarlos Marfull el que fuera gerente del Área de Salud número 10 y sustituyó en el cargo de director-gerente del Hospital Severo Ochoa a Adolfo Bermúdez, quien fue cesado por el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, a raíz de las denuncias por sedaciones a pacientes terminales. Por su parte los trabajadores del Hospital Severo Ochoa de Leganés aprobaron en asamblea la convocatoria de una huelga para el día 1 de abril, paros intermitentes durante los meses de marzo y abril, y convocaron una manifestación frente a la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.

Los trabajadores del Severo Ochoa pidieron en reiteradas ocasiones una reunión con la presidenta regional y recogieron 25.000 firmas para pedir el cese de Manuel Lamela por su gestión de la crisis y la destitución del coordinador de Urgencias sin existir pruebas en su contra. El día 19 de abril alrededor de diez mil personas, según fuentes policiales, y de 30.000 según los organizadores, se manifestaron en favor de la sanidad pública y para pedir el cese del consejero de Sanidad. La marcha partió de Cibeles y con la participación del médico Luis Montes, destituido por Lamela, y dirigentes políticos y sindicales.

Montes por su parte presentó una querella criminal contra las asociaciones de defensa de los pacientes que hicieron públicas las denuncias anónimas que motivaron su relevo cautelar en el puesto. Además presentó un recurso contencioso administrativo contra la decisión de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de relevarle de sus funciones en Urgencias. Durante toda la crisis del hospital Severo Ochoa la presidenta regional, Esperanza Aguirre, mantuvo una firme defensa de su consejero de Sanidad, contra el que IU y PSOE pidieron una reprobación en la Asamblea, que fue rechazada con los votos del PP.

Marcha de los trabajadores del Severo Ochoa. Informe del Comité de Expertos
El Comité de Expertos designado por la Consejería de Sanidad emitió su informe por unanimidad, y fue enviado al juez que instruye el caso. El consejero Manuel Lamela compareció para dar a conocer las conclusiones de este estudio, que revisó 169 historias clínicas de otros tantos pacientes fallecidos en ese hospital entre el 1 de septiembre de 2003 y el 8 de marzo de 2005, que fue el día en que la Consejería de Sanidad trasladó a la Fiscalía la denuncia sobre supuestas malas praxis. La conclusión es clara: se han registrado 73 casos en los que se sedó a los pacientes de forma inadecuada o excesiva, sin indicación médica e incluso contraindicadas. Se detectaron, incluso, cuatro casos de sedación contraindicada por los médicos. Sedaciones, por tanto, irregulares, que el consejero evitó calificar como homicidios o eutanasias a la espera de lo que dictamine el juez. El consejero Manuel Lamela quiso dejar claro que en ningún hospital madrileño se seda ya en Urgencias, y que se trató de un problema aislado "de varios profesionales". La Consejería de Sanidad notificó el 31 de mayo a cinco médicos de Urgencias del Severo Ochoa la apertura de un expediente administrativo y su posterior "paralización hasta que se pronuncie el juez".

Los sindicatos CC.OO. y UGT de Madrid solicitaron en el mes de noviembre al consejero de Sanidad, Manuel Lamela, "que dé un paso atrás" y retire las sanciones y los expedientes impuestos a profesionales del Hospital Severo Ochoa de Leganés". Los secretarios generales de CC.OO. y de UGT de Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez, respectivamente, realizaron esta petición conjunta, al conocer que un informe de la Sociedad Española de Epidemiología desacredita el que elaboró la Comisión de Expertos nombrada al afecto por la Consejería de Sanidad, que halló 73 supuestos casos de sedación irregular en el Severo Ochoa.

Por su parte, la Junta de Personal del hospital consideró un "balón de oxigeno" la descalificación del informe de la "comisión Lamela". Los trabajadores aplaudieron la decisión de los epidemiólogos porque creen que les da la razón. Trabajadores y miembros de la Junta de Personal del hospital iniciaron a mediados de noviembre un encierro de dieciocho horas contra el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, y contra la "política de represalias que lleva a cabo la Comunidad" en el centro.