Madrid.
MDO
Asociaciones de padres, profesores, sindicatos, centros públicos,
religiosos y finalmente hasta los colegios concertados tirmaron
en marzo con el Gobierno regional un acuerdo marco por la calidad
de la enseñanza. En total, 1.600 millones de euros hasta el
año 2008, la mitad de ese presupuesto para la construcción de
160 nuevos centros, y una partida de 455 millones para los profesores.
Esos son los números de este plan de mejora, y su cometido,
garantizar la paz social entre la comunidad educativa y el Ejecutivo
autonómico para el periodo 2005-2008.
Dieciséis asociaciones representativas de la
comunidad educativa madrileña rubricaron con Esperanza Aguirre
un acuerdo que llevaban meses negociando. "Quiero agradecer
a todos sus renuncias", dijo la presidenta regional, y es que
padres, profesores, patronales de la enseñanza, centros religiosos,
sindicatos y hasta colegios concertados tuvieron que ceder en
algo para que saliera adelante este Acuerdo para la Mejora de
la Calidad Educativa. Todos, sin excepción, se felicitaron por
el consenso alcanzado y por el paso que se da hasta el 2008.
Por un lado, consiguieron arrancar al Gobierno madrileño la
cifra de 1.604 millones de euros, justo la mitad -861 millones-
para la construcción de 85 nuevas Escuelas Infantiles, 60 colegios
de Infantil y Primaria y 15 Institutos de Educación Secundaria.
Otros
130 millones de euros pretendían garantizar la "igualdad
de oportunidades a todos los alumnos de la Comunidad de Madrid",
dirigidos prioritariamente a la Educación Secundaria Obligatoria,
a proyectos específicos contra el absentismo escolar, a la atención
de la población inmigrante, a la ampliación de las ayudas a
libros de texto o a las becas de comedor. El plan no perdió
de vista la importancia de los profesores -"figuras imprescindibles",
dijo Aguirre-, que recibirá 455 millones para la creación y
estabilidad en el empleo de los docentes, y para mejorar su
retribución. Así, el plan incluye el compromiso de que el 93
por ciento de las plazas sean cubiertas por funcionarios de
carrera, y medidas para evitar la movilidad del profesorado.
Desde 1999 la enseñanza madrileña no renovaba
su pacto por la calidad, y desde entonces "han cambiado las
necesidades educativas" de la región. Aguirre se referió
así al crecimiento del alumnado inmigrante, que se había
cuadruplicado en 2005, o al desarrollo de nuevos barrios en
Madrid que requieren nuevos colegios. La presidenta se comprometió
además a mejorar la oferta en Formación Profesional y en Educación
Especial, así como a potenciar el deporte escolar, introducir
las nuevas tecnologías en los centros públicos y hacer de los
colegios bilingües algo habitual en la Comunidad de Madrid.
Aguirre no olvidó en su discurso "la importante tarea que desarrolla
la enseñanza concertada", cuyos representantes habían amenazado
en los últimos días con no firmar el acuerdo.
Además,
157 millones de euros irán a parar a la enseñanza concertada,
a sus profesores y a sus dotaciones. Para sus representantes
sindicales esta cantidad era insuficiente pues "la mayoría de
los medios se van a la enseñanza pública", pero según reconoció
la representante del sindicato USO, Conchi Iniesta, "es mejor
estar dentro" del acuerdo "y a partir de ahí intentar compensar".
Emilio Díaz, de FERE, explicó que los centros concertados
sólo recibirían el 10 por ciento del presupuesto pero
sin embargo representan el 40 por ciento de la educación madrileña.
A pesar de todo, también accedieron a firmar en el último momento
"tras un movimiento de ficha de la Consejería" porque, dijeron,
votamos por la paz social" en la educación, y explicaron que
esperaban que finalmente el compromiso de la Comunidad de Madrid
se ampliara.
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