Madrid. MDO
Varios "kamikazes", conductores que circulan con
su vehículo en sentido contrario, sembraron el pánico
en las carreteras madrileñas durante 2005. Destacó
el producido en marzo, cuando un turismo provocó una
colisión mortal en la M-40 en la que una
persona falleció y cuatro resultaron heridas, dos de ellas
de gravedad. Más tarde, en noviembre, una
furgoneta de reparto provocó un gran caos circulatorio en
la carretera de Extremadura, la A-5.
El accidentes más grave se produjo en marzo cuando
un vehículo en el que viajaba una sola persona y que circulaba
en sentido contrario, tal y como confirmaron fuentes de la
Guardia Civil, colisionó frontalmente contra un monovolumen
ocupado por una familia, compuesta por dos adultos y dos niñas
de seis y once años. Como resultado del "impacto brutal" el
conductor del turismo, de unos 30 años, falleció en el acto,
y su cadáver tuvo que ser rescatado por los Bomberos del Ayuntamiento
de Madrid. Los cuatro ocupantes del monovolumen resultaron
heridos de diversa consideración. La madre y una niña de seis
años resultaron "prácticamente ilesas", aunque tuvieron que
ser atendidas por los facultativos del SAMUR-Protección Civil
desplazados hasta el lugar del siniestro. La otra hija del
matrimonio, de once años, sufrió un "traumatismo vertebral,
sin afectación medular" y, después de ser estabilizada por
los sanitarios de SAMUR, fue trasladada al hospital del Niño
Jesús, donde ingresó con pronóstico grave.
En noviembre, una furgoneta blanca de reparto que circulaba
en sentido contrario provocó en noviembre un gran caos circulatorio
y pánico en la carretera de Extremadura, la A-5. El conductor,
un hombre de unos 30 años, acabó chocando frontalmente con
un vehículo cuyo conductor sufrió semiamputación del brazo
izquierdo. El herido fue trasladado en estado grave al hospital
de Alcorcón, mientras que el conductor de la furgoneta de
reparto sufrió un moderado traumatismo abdominal. A lo largo
de su recorrido, que duró unos diez minutos, la furgoneta
colisionó de frente repetidamente con otros vehículos. Según
parece, a las 02.08 horas, el hombre comenzó a conducir su
furgoneta blanca de repartidor en sentido inverso de la circulación
en el kilómetro 25 de la carretera A-5, a la altura de Arroyomolinos.
A lo largo de su recorrido, la furgoneta blanca colisionó
de frente repetidamente con otros vehículos y sembró el pánico
y la confusión. Según informó el 112, el servicio de emergencias
recibió 27 llamadas de los conductores que viajaban en sentido
salida de Madrid y que se fueron encontrando al suicida de
frente. Acto seguido, el 112 informó a la Guardia Civil de
Tráfico, que comenzó una persecución que culminó con la colisión
final, que tuvo lugar a las 02.18 horas.
A lo largo del año, se reptieron estos
sucesos. En enero, un hombre condujo por el carril contrario
a la marcha en dirección a Madrid entre las localidades de Casarrubios
del Monte (Toledo) y Navalcarnero, causando a su paso al menos
tres accidentes sin heridos y múltiples salidas de vía de otros
conductores. El "kamikaze", que fue detectado por la Guardia
Civil de Tráfico, logró escabullirse al internarse en el polígono
industrial de Alparrache, en Navalcarnero, donde al parecer
detuvo el vehículo, según informaron fuentes de la Policía Local.
Se recibieron varias llamadas en las que se alertaba de la presencia
de un conductor "kamikaze" que circulaba hacia Talavera de la
Reina por la A-5 (Madrid-Badajoz) a la altura del kilómetro
39,300, en el límite con la provincia de Toledo, pero por el
carril de dirección a Madrid. Según parece había emprendido
la carrera en el kilómetro 41, en el término municipal de Casarrubios
del Monte. Después se recibieron hasta doce llamadas desde distintos
puntos indicando que el conductor "kamikaze" estaba
provocando pequeños accidentes aunque sin heridos, así como
múltiples salidas de la vía a consecuencia de los volantazos
que los otros conductores se veían obligados a dar para esquivarle.
Entre los accidentes destacó uno en el kilómetro 39,400, con
varios vehículos implicados, seguido de otro en el kilómetro
36 en el que resultaron afectados cuatro coches. La Guardia
Civil fue informada igualmente de la presencia de este conductor
que circuló al menos diez kilómetros en sentido contrario, hasta
que tomó la salida de la A-5 número 29 a Navalcarnero.
En febrero, la Guardia Civil detuvo a un conductor
"kamikaze" en estado ebrio en la carretera A-1 (Madrid-Burgos),
a la altura del término municipal de El Molar, después de que
recorriera más de cinco kilómetros en sentido contrario. Según
informó un portavoz de la Dirección General de Tráfico (DGT),
el hombre fue detenido después de que el turismo que conducía
chocara contra una furgoneta, aunque sólo se produjeron daños
materiales. El detenido manifestó a los agentes de la Guardia
Civil que se había equivocado en el momento de acceder a la
autopista. No obstante, éstos le realizaron la prueba de alcoholemia,
cuya primera prueba dio como resultado una tasa de 0,68 y la
segunda de 0,65. El "kamikaze" fue arrestado bajo
los delitos de conducción bajo la supuesta influencia de bebidas
alcohólicas y de conducción por tramo de autovía en sentido
contrario al legalmente estipulado.
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