Madrid. MDO
El 17 de marzo la plaza de San Juaz
de Cruz en Nuevos Ministerios dejó de estar presidida
por la estatua de Franco. Por orden del Gobierno la estatua
ecuestre fue retirada por una grúa, depositada en un
camión y trasladada al almacén del Ministerio
de Fomento del distrito de Ciudad Lineal. La retirada de esta
figura de siete metros de altura y fundida en cobre provocó
numerosas reacciones tanto del Gobierno, como de la Comunidad
de Madrid. Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Fernández
de la Vega, dijo que con esta medida no pretenden anular la
historia, sino "pasar una página", mientras que, desde el
PP Mariano Rajoy acusó al ejecutivo de "romper
el espíritu de la Transición". El alcalde
de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón pidió a los
madrileños "que miren hacia el futuro".
La
estatua ecuestre de Franco fue retirada durante la madrugada
del 17 de marzo de la madrileña plaza de San Juan de la Cruz,
en Nuevos Ministerios, por orden del Gobierno. Una grúa apeó
la estatua ecuestre, amarrada perfectamente para que no sufriera
ningún tipo de desperfecto, fue depositada en un camión y
fue trasladada al almacén del MOPU del distrito madrileño
de Ciudad Lineal.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández
de la Vega, confirmó que las instrucciones para el desmantelamiento
de la estatua del dictador partieron del Ministerio de Fomento,
cuyas razones para el desmontaje fueron la reordenación del
complejo de Nuevos Ministerios y retirar una figura que no
agradaba a la mayoría de los ciudadanos. Esta retirada congregó
en la plaza a más de un centenar de personas que comenzaron
a dar "vivas" a Franco y a entonar el "Cara
al sol", así como a los medios de comunicación.
Hasta el lugar acudieron además seis dotaciones de
la Policía Municial y un helicóptero que sobrevoló
la zona que solicitaron a los operarios los permisos para
llevar a cabo su cometido los cuales llevaban la licencia
para ello.
El alcalde
de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón declaró ante
este hecho que el Ayuntamiento no sabía que Fomento
retiraría la estatutua, aunque "cumple estrictamente
con todos los requisitos administrativos exigidos por el Gobierno
municipal, ya que contaba con la autorización de la Junta
de Chamberí". Y añadió que "todos los símbolos
que en estos momentos subsisten en la ciudad de Madrid en
relación con el régimen anterior son de titularidad
de la Administración General del Estado. No hay ningún
símbolo de Franco que sea de titularidad municipal".
Tras la retirada, el alcalde pidió a los madrileños
"que miren hacia el futuro".
Gallardón
manifestó que "no a todos los partidarios de no
quitar la estatua se les puede identificar como defensores
o tolerantes con un régimen de no libertades, como
el de Franco. Cuando Felipe González toma la decisión
y la hace pública de no quitar la estatua, a mi juicio,
sería históricamente injusto decir que con eso
lo que estaba haciendo Felipe González era apoyar los
40 años de régimen de Franco. Lo que a mí
me parece maniqueo es llevar el debate de símbolos
del pasado sí, símbolos del pasado no, a que
el mantenimiento de esos símbolos significa apoyar
lo que ocurrió en el pasado".
El Gobierno regional también se refirió a la
retirada de la estatua, decisión que en palabras del
vicepresidente Ignacio González fue "desafortunada",
"inoportuna", "impresentable" y una "equivocación"
por la forma en la que se hizo, "con ocultación
y por la noche". González señaló
que "si alguien quería pasar página de
determinados capítulos de nuestra historia, ha perdido
una buena oportunidad".
Manifestación franquista
Unas 500 personas se concentraron en la plaza de San Juan
de la Cruz para protestar por esta decisión. Los concentrados
ondearon banderas de España, algunas de ellas preconstitucionales,
entonaron en varias ocasiones el "Cara al Sol", himno de la
Falange Española, y profirieron gritos a favor de Franco y
en contra del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María
Teresa Fernández de la Vega, reiteró que la retirada de estatua
de Franco no pretende anular la historia, sino "pasar una
página", mientras que el ministro de Defensa, José Bono, consideró
que la división ideológica "quizá no sea acertada". La vicepresidenta
subrayó que es bueno que los pueblos "pasen determinadas páginas
de su historia, especialmente aquellas que se escriben sobre
la base de la división y la confrontación entre los conciudadanos"
y aseguró que aún no se ha decidido un destino para
la estatua retirada. Asimismo cubrieron de pintadas las estatuas
cercanas de los socialistas IndalecioPprieto y Francisco Largo
Caballero.
Desde
la Generalitat, el conseller de Relaciones Institucionales
Joan Saura, celebró la retirada aunque dijo que "llega
muy tarde", y se congratuló porque en Cataluña "vamos
mucho más avanzados" en la retirada de la simbología franquista.
Saura recordó el proyecto de Memorial Democrático que
se impulsa desde la Generalitat, que no sólo acabar de retirar
todo tipo de símbolos franquistas de las calles catalanas,
sino que servirá para "crear un mapa en el que señalizaremos
aquellos lugares de lucha antifranquista y de represión".
"No sólo no tenemos estatuas de Franco, sino que queremos
dar valor y conmemorar lo que fue la resistencia antifranquista",
ha remarcado el conseller Saura.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, acusó al presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de "romper el
espíritu de la Transición" con el desmontaje de la figura.
Rajoy aseguró que en 1978 los españoles tomaron "un acuerdo,
que era difícil después de una historia complicada", y decidieron
"mirar hacia delante" y desde ese momento, ningún presidente
del Gobierno "se dedicó a revolver en el pasado". En este
sentido, indicó que el hecho de que Zapatero, treinta años
después de la muerte de Franco, "esté revolviendo el pasado"
es, en su opinión, "una enorme responsabilidad de una gran
frivolidad". Afirmó que esta actitud es producto de "la ignorancia
que tiene el presidente del Gobierno a la hora de ser prudente
y mesurado con estos temas, que han generado muchos problemas
y que ya estaban superados".
Por su parte, el portavoz del PP en la Asamblea, Antonio
Beteta, acusó al Gobierno de "cobardía" "y consideró que éste
"ha elegido una forma impropia de actuar y debería explicar
por qué" y le acusó de haberse comportado de una forma cobarde
al retirar por la noche la estatua cuando "si quiere retirarla
que lo haga abiertamente". A su juicio, con este tipo de actuaciones
"parece que se está intentando reavivar la polémica entre
los españoles" con discrepancias que "deberían estar absolutamente
olvidadas".
La figura ecuestre de Franco estaba situada desde 1959 en
la plaza de San Juan de la Cruz (barrio de Nuevos Ministerios),
en la acera del Ministerio de Medio Ambiente. Se trata de
una obra del escultor José Capuz, realizada en 1956. Su autor
se inspiró en la figura ecuestre erigida en Padua (Italia)
por Donatello en el siglo XVI y dedicada al 'condottiero'
Erasmo de Narmi.