Madrid.
MDO
El Congreso aprobó la Ley
del matrimonio homosexual el 30 de junio, pese
a que la oposición se mostrara contraria a este hecho.
La alegría provocada por la Ley se plasmó en
la manifestación multitudinaria del orgullo gay, donde
miles de personas hacían patente sus derechos, entre
música y colorido. Por su parte, Madrid registró
la primera boda entre homosexuales en el municipio de Tres
Cantos, donde dos hombres se dieron el sí quiero sólo
ocho días después de la entrada en vigor de
la regulación. Asimismo, Madrid ha pasado a ser una
de las tres comunidades que ha registrado el mayor número
de peticiones de bodas gays. Incluso el concejal socialista
del Ayuntamiento de Madrid, Pedro
Zerolo, se casó con su pareja. Pero no todos están
conformes con esta Ley. Varios
alcaldes del PP apelaron a la objeción de conciencia contra
las bodas homosexuales, mientras que el presidente de la Subcomisión
de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio
Reig Pla, instó a la "desobediencia civil" de los regidores
católicos. Asimismo se celebraron manifestaciones que pedían
la anulación de la Ley.
El
Gobierno aprobó el 30 de junio la Ley sobre matrimonios
homosexuales. Hosexuales y lesbianas, que se encontraron en
la plaza del Rey convocados por la Fundación Triángulo, para
brindar con champán "en nombre del amor y la igualdad". El
presidente de esta organización por la igualdad social de
gays y lesbianas, Miguel Angel Sánchez, declaró que era un
día para el amor porque miles de personas podrán preguntarle
a su pareja si quieren casarse con ellas. Por su parte, el
alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró
que casará a personas del mismo sexo siempre que la pareja
muestre "algún interés especial" en que lo haga él en lugar
de los concejales en los que, con carácter general, tiene
delegada esta función.
No obstante, las bodas homosexuales
desataron un torbellino de declaraciones de políticos
y cargos públicos en la Comunidad de Madrid. Mientras
la presidenta, Esperanza Aguirre, no se pronunció "porque
no soy alcaldesa", el concejal Pedro Calvo aseguró
que no tendría ningún problema en casar parejas
de homosexuales. Por su parte, el consejero de Justicia, Alfredo
Prada, aseguró que "las leyes están para
cumplirlas, gusten o no", y el Defensor del Menor, Pedro
Núñez Morgades, pidió un debate pedagógico
para "impedir que los menores desarrollen conductas homofóbicas".
Casar a personas
del mismo sexo ha traido complicaciones entre alcaldes del
partido popular y entre obispos pertenecientes a la Conferencia
Episcopal. Así,
los regidores de Valladolid y León, apelaron a la objeción
de conciencia para decir que no celebrarán bodas homosexuales,
mientras que el presidente de la Subcomisión de Familia y
Vida de la Conferencia Episcopal, el obispo de Castellón Juan
Antonio Reig Pla, instó a la "desobediencia civil" de los
regidores católicos. Por su parte, el arzobispo emérito de
Barcelona, Ricard María Carles dijo que si se obedece antes
a la ley que a la propia conciencia, "esto lleva a Auschwitz".
La postura más radical llegó desde
la pequeña localidad barcelonesa de Pontons, cuyo alcalde,
el popular Lluís Caldentey, aseguró que no casará a homosexuales
y opinó que "un gay es una persona tarada, que nace con una
deformación física o psíquica".
Ante
este hecho, Izquierda Unida de la Comunidad
de Madrid (IU-CM) elaboró una moción con el fin de
que se garantice la celebración de las bodas entre personas
del mismo sexo en las corporaciones locales y evitar así la
objeción de conciencia por parte de los cargos públicos. IU-CM
pretendió con ello "que se cumpla la legalidad" cuando
culmine la reforma del Código Civil mayoritariamente aprobada
en el Congreso -actualmente tramitándose en el Senado- "y
dar respuesta a la campaña involucionista puesta en marcha
por el PP, atendiendo a la llamada de desobediencia civil
lanzada por la jerarquía de la Iglesia Católica, para propiciar
la posibilidad de que los cargos electos y los funcionarios
municipales recurran a algún tipo de objeción de conciencia
no contemplada por la Ley", afirma la coalición.
Por su parte, La
Federación Estatal de Homosexuales (FELGT) convocó
a toda la ciudadanía para que la manifestación del Día del
Orgullo Gay, en apoyo de la igualdad de derechos y contra
la discriminación. Una manifestación multitudinaria
que consiguió congregar a miles de personas para reinvindiar
sus derechos y celebrar la puesta en vigor de la nueva Ley.
La marcha, que se inició en la plaza de Cibeles, tuvo una
primera pancarta con el el lema "Avanzamos (en todos los idiomas
del Estado). Y ahora los transexuales", en la que estuvo la
presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales
y Bisexuales (FELGT), Beatriz Gimeno. A ella asisiterion,
entre otros dirigentes, la ministra de Cultura, Carmen Calvo,
el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y el
coordinador de IU, Gaspar Llamazares.
Beatriz
Gimeno, dijo que con todas las personas que asisten a la marcha
del Orgullo Gay 2005 "vamos a levantar una muralla contra
los prejuicios". Gimeno agregó que contra la España en "blanco
y negro ponemos la España del arco iris. Representamos la
España real". "Lo de hoy es un reflejo de la España de hoy
y del siglo XXI es un manifestación de alegría", añadió. Por
su parte, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, dijo que "España
no ha llegado tarde esta vez a la historia" y agregó que "ha
llegado el momento de sus libertades y una apuesta importante
por la igualdad, el respeto y la libertad sexual de todos
los hombres y mujeres que se levantan todos los días en este
país".
El Registro Civil
de Madrid empezó el 4 de julio a tramitar los primeros expedientes
de matrimonio entre parejas homosexuales. En total, a primera
hora de la mañana ya se habían incoado tres expedientes
de matrimonio de parejas del mismo sexo, todas ellas masculinas,
dos de personas de más edad y una integrada por dos jóvenes.
Además, varias personas acudieron para informarse
sobre los trámites y el expediente que debe iniciarse. Entre
ellos se encontraba el Secretario de Movimientos Sociales
y concejal del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Zerolo, que ya
había anunciado su intención de contraer matrimonio
con su pareja en cuanto entrara en vigor la ley.
Con
motivo de estas celebraciones, la vocal de la Federación Estatal
de Gais y Lesbianas (FELGT), Boti García Rodrigo señaló que
al igual que ha sucedido en Holanda y Bélgica, los primeros
en acudir serán en general las parejas con más edad, ya que
son las que llevan más tiempo esperando el "ansiado" momento.
No obstante y a su juicio, ésta debe ser una jornada normal
dentro de la importancia que supone este día porque "hemos
roto la muralla de la intransigencia y la discriminación".
La primera boda entre homoxeales en España tuvo lugar
en el
Ayuntamiento madrileño de
Tres
Cantos ocho días después de la entrada
en vigor de la Ley. La
pareja, formada por Carlos Baturín y Emilio Menéndez
, llegó al Ayuntamiento acompañada por la madre,
la tía y la hermana de uno de los contrayentes. La
ceremonia tuvo lugar a las 18.00 horas y fue oficiada por
el portavoz de IU en Tres Cantos, José Luis Martínez Cestau,
que leyó los artículos 66 y 68 de la Constitución.
Los novios protagonizaron el intercambio de alianzas y una
vez unidos en matrimonio se fundieron en un abrazo. No hubo
beso. Tras la ceremonia, Menéndez explicó que el amor
es bonito. "Somos familia y por eso hemos venido a casarnos
aquí", dijo.
Boda
de Pedro Zerolo
El 1 de julio el
concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Pedro Zerolo,
se casó casado con su pareja, Jesús Santos,
en la Junta Municipal del Distrito Centro. La emotiva ceremonia,
oficiada por su compañera de partido Trinidad Jiménez,
fue "más que una boda, un sueño lárgamente
acariciado por muchas personas", según la propia
Jiménez. Entre poemas, música gospel y lágrimas
de alegría, se celebró el casamiento de uno
de los principales impulsores de la aprobación del
matrimonio homosexual. Tras el enlace, Zerolo anunció
su intención de adoptar. "Estoy seguro de que
los hijos vendrán".
Por otro lado,
la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre,
aseguró que comparte la idea de que la palabra 'matrimonio'
no debe usarse para matrimonios homosexuales y reiteró que
el recurso contra el matrimonio gay será presentado por los
"adversarios" del PP como un ataque a los homosexuales. En
cualquier caso, afirmó que acata y respeta la decisión
de su partido. En
esta misma línea se ha manifestado el alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz-Gallardón, que no ha querido cuestionar
la decisión tomada por Rajoy.
Madrid
es una de las tres comunidades, junto con Cataluña
y Valencia, que concentran el mayor número de peticiones y
bodas entre personas del mismo sexo, cuando se cumple un mes
de la entrada en vigor de la ley que permite estos enlaces
y que ha generado ya los primeros atascos y las primeras controversias
judiciales. Los últimos datos oficiales ofrecidos en relación
al registro civil de la capital española cifraban en más de
un centenar las peticiones de información y en torno a una
veintena los expedientes incoados.
Pero no llovió a gusto de todos. El Partido Popular
se mostró contrario a la Ley por el matrimonio homosexual
y presentó un recurso de inconstitucionalidad que fue
posteriormente rechazado. A ello se sumaron las manifestaciones
por la familia que congregaron a numerosas personas a favor
del matrimonio tradicional y en contra de las parejas entre
personas del mismo sexo.