Varias asociaciones del sector se oponen al texto
El nuevo Reglamento del Taxi pone
un tope a la acumulación de licencias

Manifestación de taxistas contra el Reglamento/Foto: Javier Prieto HerreroMadrid. MDO
El taxi madrileño cuenta con nuevo Reglamento desde julio, que fue aprobado tras más de un año de negociaciones y con parte del sector en contra. Una vez rotas las conversaciones con
algunas de las asociaciones, el Gobierno regional decidió aprobarlo, según dijo, "con el acuerdo de la mayoría". La consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, rechazó que pudiera hablarse de flotas porque sólo podrían acumularse un máximo de tres licencias por persona física -al principio se habló de seis-, y además se incluyó una cláusula que limitaba al 10 por ciento de todos los taxistas madrileños esa acumulación. Eso suponía que sólo 1.600 licencias podrían acumular dos o tres licencias, aunque al final del año apenas había peticiones para hacerse con una segunda licencia.

Mientras cientos de taxistas se concentraban en la Puerta del Sol contra el nuevo Reglamento del taxi, dentro de la Real Casa de Correos el Consejo de Gobierno acordaba aprobarlo en el mes de julio. Después comparecería ante los medios de comunicación la consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, que presentó un Reglamento del que dijo que garantizaba "unas mejores condiciones de trabajo, una mejor prestación del servicio a los usuarios y, sobre todo el derecho a que el taxista, si quiere, pueda prosperar dentro de su profesión y adquirir al menos dos licencias más de las que tiene ahora". La acumulación de licencias fue el gran tema de conflicto con las asociaciones del sector, y finalmente el Gobierno regional accedió a rebajar de seis a un máximo de tres "por persona física", que no jurídica, por lo que se imposibilitaba la entrada de grupos empresariales. Así, Cospedal rechazó que pudiera hablarse de flotas, y recordó que en ciudades gobernadas por el PSOE como Barcelona se permitía acumular hasta 50 licencias.

"Sólo estamos garantizando que si un taxista quiere, pueda prosperar", insistía. Además, Cospedal señaló que el nuevo Reglamento establecía una cláusula de limitación del 10 por ciento, de tal forma que de los 16.000 taxistas que existen en toda la región, sólo 1.600 podrían acumular más de una licencia. En otras palabras, que sólo 1.600 licencias podrían acumularse de dos en dos o de tres en tres, por lo que "se mantiene la estructura actual del sector en los 14.500 taxis restantes" y se dejaba el 90 por ciento de las licencias en poder de los autónomos. "No más de 1.600 licencias pueden estar en manos de taxistas que tengan más de una licencia", cláusula que según la consejera estuvo siempre contemplada en el borrador del Reglamento que se estaba negociando, pero que "de manera interesada no ha querido comentar cierto sector del taxi", en referencia a la Federación Profesional del Taxi (FPT).

La protesta de los taxistas colapsó el centro/Foto: Javier Prieto HerreroRespecto al segundo tema en conflicto, la dedicación exclusiva, la nueva normativa fijó como incompatibilidad aquellas profesiones que supusieran un "menoscabo" para la condición física del taxista y que le impidiera estar en condiciones para conducir el vehículo. Cospedal insistió en que el talante de la Consejería de Transportes fue siempre negociador y "flexible", y que el Reglamento acabó aprobándose "con el acuerdo de la mayoría". Finalmente no hubo referéndum, como se había anunciado un año antes, "porque no se han cumplido las condiciones que puso la presidenta regional, que no se pusieran de acuerdo" las asociaciones. Y es que la negociación del Reglamento del taxi fue uno de los temas más calientes de este año, con numerosas concentraciones y movilizaciones de parte del sector. En marzo, por ejemplo, la Federación Profesional del Taxi, UNIATRANC-UGT, los Asalariados del Taxi de CCOO y Autónomos Unidos de la Gremial entregaron 4.200 firmas de usuarios y 6.899 de profesionales para mantener la actual estructura del sector -un titular por licencia- y oponerse a las flotas.

A finales de junio convocaron una manifestación que arrancó en la plaza de Ventas y terminó en Sol con toda la calle Alcalá colapsada con más de mil taxis. También intervino el líder del PSOE madrileño, Rafael Simancas, que exigía a la presidenta regional la elaboración de un nuevo Reglamento del taxi que garantizara "la calidad en el servicio y unas buenas condiciones laborales" del sector. Pese a todas las movilizaciones, a finales de año y cuatro meses después de aprobación del Reglamento, no había ni rastro de las flotas de taxi . La acumulación de licencias de taxi en un mismo titular apenas representaba un residual uno por ciento en el sector, y apenas se habían registrado peticiones para acumular permisos.