Madrid. MDO
El Ayuntamiento afirmó en
julio estar dispuesto a no aprobar ninguna modificación
que supusiera la inhabilitación de la
Peineta como estadio
olímpico. El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón,
afirmó que la prioridad era mantener las instalaciones
"como están" lo que no significaba, según
Ruiz-Gallardón, "que no pudiera convertirse en
un estadio de fútbol". Sin embargo, el alcalde
manifestó que el estadio no sería ampliado sin
causa justificada.
El
alcalde aseguró que La Peineta seguirá siendo
de titularidad municipal y que cualquier obra de ampliación
tendría que ser "justificada" y correría
a cargo de la entidad deportiva que tuviese la cesión
de su uso. "Lo que está claro es que si alguna
empresa deportiva quiere aumentar el número de gradas
para, por ejemplo, un estadio de fútbol no vamos a
cargar a los madrileños con este gasto", dijo.
Ruiz-Gallardón también explicó que el
uso de La Peineta solo se cedería a una entidad deportiva
con la condición de que el Ayuntamiento tuviese plena
disponibilidad del estadio en caso de que Madrid "fuese
elegida en un futuro sede olímpica".
Ruiz-Gallardón reiteró que,
tras el fracaso de la candidatura madrileña, el Ayuntamiento
estaba dispuesto a mantener el mismo compromiso con el deporte
que antes de conocer la decisión del Comité
Olímpico Internacional (COI). El alcalde anunció
varias obras de reforma en centros deportivos de la ciudad.
La Junta aprobó la ampliación de los polideportivos
de Valdebernardo, en el distrito de Vicálvaro, y de
la instalación deportiva de Gallur, en la Latina. También
aportó 1,2 millones al encuentro internacional de atletismo
que tuvo lugar el 16 de julio.
"Tristeza, orgullo y agradecimiento",
son los sentimientos que tenía el alcalde tras la experiencia
de Singapur. "Hay veces que un proyecto no es de uno
ni de otro sino de todos y eso solo se consigue aunando voluntades.
Madrid 2012 lo ha conseguido y tenemos que mantener ese valor
no solo en el recuerdo sino invertir en él como un
activo de cara al futuro", afirmó el alcalde.
Ese
consenso de fuerzas políticas no se tambaleó,
según Ruiz-Gallardón, por las declaraciones
de su segunda teniente de alcalde, Ana Botella. La concejala
dijo que la política exterior del gobierno socialista
podría haber influido negativamente en la decisión
del COI. Incluso Botella insinuó que el hecho de que
el presidente, José Luís Rodríguez Zapatero,
no se levantase ante el paso de las tropas estadounidenses
el día de las fuerzas armadas también podría
haber repercutido en la pérdida de la candidatura.
"Nadie ha roto el consenso creado en torno a Madrid 2012.
No lo ha hecho el PP ni Ana Botella. En nuestra candidatura
no ha habido polémica y no pienso cerrarla con ella",
declaró.
La oficina olímpica, situada en la
Puerta del Sol, fue desmontada y la Fundación Madrid
2012, disuelta. "Una vez superada la candidatura, la
fundación está obligada legalmente a disolverse
hubiera pasado lo que hubiera pasado. Nació con un
objetivo claro que era apoyar la candidatura y una vez elegida
la ciudad olímpica no tiene sentido su existencia",
explicó. Ruiz-Gallardón quiso establecer "los
medios necesarios" para preservar el proyecto olímpico:
recopilar toda la documentación y actualizar la información
olímpica.