Horas después de ser elegida sede de los Juegos Olímpicos de 2012
Al Qaeda golpea Londres con un brutal atentado en el transporte público que dejó 56 muertos


Madrid. MDO
Atentado/Foto:EfePoco le duró a Londres la alegría de ser elegida sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Unas horas después de que en Singapur el COI apostara por la capital británica, y el primer día de la cumbre del G-8, que se estaba celebrando en Escocia, un brutal atentado en el transporte público sacudió el centro de Londres. Aunque la confirmación tardó en recibirse, finalmente se corroboró que al Qaeda estaba detrás de las explosiones que sembraron el pánico y segaron la vida de 56 personas. Dos semanas más tarde se volvió a registrar una cadena de explosiones, esta vez de baja intensidad, que sembró el pánico aunque no causó víctimas.

Cuatro explosiones coordinadas, tres en el metro y una en un autobús, sacudieron la capital británica en plena hora punta. Cerca de 60 muertos y alrededor de 700 heridos es el balance que dejó el mayor atentado terrorista jamás perpetrado en el Reino Unido. Al Qaeda golpeó justo cuando en Escocia se celebraba la primera reunión de la cumbre del G-8 y que la ciudad vivía una alegría desbordada al haber resultado elegida como sede de los Juegos Olímpicos de 2012. A las nueve menos diez de la mañana tres explosiones casi simultáneas sacudieron el metro londinense. A esa hora, estalló un artefacto en el tercer vagón del tren que circulaba entre las estaciones de Liverpool Street y Aldgate. Segundos después, otra explosión sacudió la línea Picadilly, entre Kings's Cross y Russell Square. Aún hubo un nuevo estruendo, esta vez en un tren que acababa de salir de Edgware Road hacia Paddington.

Imagen tomada de Tele5Se cerraron todas las líneas de metro y los servicios policiales y de emergencia tomaron el centro de la ciudad, mientras los londineses eran avisados de que había habido "un fallo eléctrico" en el suburbano. Scotland Yard estableció un amplio perímetro de seguridad en torno a las zonas afectadas, que quedaron cerradas tanto para peatones como para los medios de comunicación, por lo que apenas trascendieron imágenes de heridos.

Casi una hora más tarde, sin más datos que la versión oficial que habla de un fallo eléctrico en el metro, la cuarta explosión volvió a sacudir el centro de la capital británica, esta vez en un autobús doble de la línea 30, en el cruce entre Tavistock Square y Upper Woburn Place. Tres horas después de la primera explosión, el primer ministro británico, Tony Blair, compareció ante los medios para confirmar que la capital británica había sufrido un "ataque terrorista". Un grupo que se autodenomina 'Organización Secreta de al Qaeda en Europa' reivindicó los atentados en una página web. Por la noche, el ministro de Exteriores, Jack Straw, lo convirtió en oficial: "el atentado lleva el sello de al Qaeda. Dos días después, las 'Brigadas de Abu Hafs al Masri', el mismo grupo que reivindicó la masacre del 11 de marzo en Madrid, hizo suya la responsabilidad del atentado.

El 21 de julio se produjo una serie de ataques idéntica a la que se cobró la vida de cerca de 60 personas. No hubo víctimas que lamentar dado que las explosiones fueron de muy baja intensidad. Tuvieron lugar en las estaciones de Metro de Shepherd's Bush, Warren Street y Oval, en el oeste, centro y sur de Londres, respectivamente. Se produjo otra explosión en el autobús número 26, en Hackney Road. Los autores, que fueron detenidos días después, sólo pretendían causar pánico. Sin embargo, la investigación de los atentados sí se cobraría una víctima mortal: Charles de Menezes, un electricista brasileño de 27 años que viajaba en un vagón de Metro, al que la Policía británica acribilló a tiros en la estación de Stockwell en circunstancias todavía poco claras, siguiendo la orden de "disparar a matar" dada por las autoridades británicas.

El Ayuntamiento celebró un minuto de silencio/Foto:Juan Luis JaénSolidaridad en Madrid
Al día siguiente, a las 12.00 horas Madrid, sensibilizada por los trágicos atentados del 11-M de 2004, quedó en silencio. Cinco minutos de silencio ha guardado el alcade de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, rodeado de la mayoría de la corporación municipal, turistas y estudiantes como repulsa a los brutales atentados. A continuación, el alcalde acudió a la embajada del Reino Unido en Madrid para firmar en el libro de condolencias, colocado junto a la bandera a media asta del Reino Unido. Muchas personas se acercaron a lo largo de la mañana a depositar ramos de flores en la verja del edificio diplomático que estaba rodeado de fuertes medidas de seguridad. A la embajada también acudieron, entre otros, el líder del PP, Mariano Rajoy; el secretario general del PP, Ángel Acebes; Concepción Dancausa, presidenta de la Asamblea de Madrid y el vice-alcalde Manuel Cobo.

La presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, guardó, por su parte, un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados terroristas ocurridos en Londres, durante la inauguración de la carretera M-609, en Soto del Real, acto al que también asistía la consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, así como los alcaldes y vecinos de los municipios afectados por esta obra. Con ello quiso expresar un testimonio "de solidaridad con sus familias, amigos, y con todos aquellos que están sufriendo" Por su parte, un centenar de personas recordó en la Asamblea de Madrid a las víctimas con un minuto de silencio en el que participaron la presidenta de la Cámara, Concepción Dancausa, y los portavoces de los tres grupos parlamentarios, Antonio Beteta, por el PP; Rafael Simancas, por el PSOE, y Fernando Marín, por IU. Se sumaron al acto los miembros de la Mesa de la Asamblea y numerosos diputados y trabajadores del Parlamento madrileño. También los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid guardaron minutos de silencio, al igual que los sindicatos CC.OO. y UGT, la Delegación del Gobierno y los Ministerios.