Madrid. MDO
A
lo largo del mes de febrero se celebró el juicio contra
Francisco Javier Astorga Luque, "El Malaguita", por el asesinato
de Sandra Palo. A principios de marzo se conoció
la sentencia. La Audiencia Provincial
de Madrid condenó al acusado a un total de 64 años de
prisión por el homicidio de la joven de 22 años. El fallo
de la sentencia le consideraba "responsable penal en concepto
de autor de un delito de detención ilegal, tres delitos de violación
y un delito de asesinato". Tras un recurso presentado por
la defensa del condenado, el Tribunal Superior de Justicia de
Madrid confirmó en noviembre la condena del único
mayor de edad implicado en el suceso. Por
su parte, la madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, calificó
"como justa y una esperanza para creer en la justicia" la confirmación
de la sentencia.
La Audiencia Provincial de Madrid
condenó a Francisco Javier Astorga Luque "El Malaguita"
a 64 años de prisión por el secuestro, violación y asesinato
de la joven de 22 años Sandra Palo en mayo de 2003 en Madrid.
El Tribunal consideró que "El Malaguita" era el responsable
penal, en concepto de autor, de un delito de detención ilegal,
tres delitos de violación y un delito de asesinato. Por ello
se le impusieron las siguientes penas: por un delito de violación
con el de detención ilegal, prisión de 15 años con la accesoria
de inhabilitación absoluta; por cada uno de los otros dos delitos
de violación, prisión de 12 años, y por el delito de asesinato,
prisión de 25 años con accesoria de inhabilitación absoluta,
y pago de indemnización de 480.809 euros a los padres de la
joven asesinada.
Por estos hechos, ya había
sido condenados tres menores de edad, quienes en el juicio que
se celebró contra ellos en octubre de 2003 en el Juzgado de
Menores número 5 de Madrid declararon que actuaron inducidos
y manipulados por "El Malaguita". La resolución aclaró
que el máximo de cumplimiento efectivo de la condena es de treinta
años "sin perjuicio de ello, que los beneficios penitenciarios
y el cómputo para la libertad condicional se referirán a la
totalidad de las penas impuestas." Durante el juicio, el fiscal
pidió para "El Malaguita" 69 años de cárcel, mientras que el
abogado de la familia de la víctimas, José María Garzón, reclamó
para el procesado 76 años de prisión.
María
del Mar Bermúdez, madre de la joven asesinada declaró
que acoge con "alegría y satisfacción" la condena porque "se
ha hecho justicia", aunque, según ha explicado, "a mi hija no
me la devuelve nadie". María del Mar destacó que "aunque
le hubiesen echado mil años siempre te parece poco, ya que a
Sandra no me la devuelve nadie" y reconoció que creía
que el acusado iba a ser condenado a menos años de cárcel. "Estoy
bastante emocionada y muy nerviosa", agregó María del Mar, quien
hizo hincapié en que hará lo posible para que tanto "El Malaguita"
como los tres menores de edad que también fueron condenados
por estos hechos "cumplan sus penas".
Una muerte
singularmente cruel
El Tribunal afirmó que la joven tuvo "una muerte singularmente
cruel" y no podía prever el ataque que sufrió por la minusvalía
que padecía. Así lo indica en la sentencia, que señalaba
la "singular vileza" en la ejecución del asesinato y "en los
actos posteriores encaminados a la destrucción del cadáver,
reveladores de una frialdad y serenidad impropias en una persona
de la edad del procesado". La Sala recordó que "El Malaguita",
quien cuando ocurrieron los hechos cumplía una medida de internamiento
impuesta por un juzgado de menores, "no parece haber interiorizado
unas mínimas normas necesarias para la convivencia social".
El Tribunal declaró probado
que el 17 de mayo de 2003 sobre las 2.30 horas aproximadamente
"El Malaguita" circulaba en un vehículo junto con los tres menores
cuando en la carretera de circunvalación M-30 de Madrid, en
las inmediaciones de la plaza Marqués de Vadillo, observó que
transitaba por el arcén Sandra y J.A. La sentencia, agregó
que ambos están "afectados de una minusvalía psíquica y concretamente
Sandra de un retraso mental ligero que suponía una disminución
de su capacidad del 53 por ciento correspondiendo su edad mental
a la de una persona de 12 años". Además, la joven "tenía limitada
su capacidad de abstracción, previsión y reacción especialmente
ante situaciones de peligro". Según agregó, "El Malaguita"
al objeto de hacerse con los efectos de valor que pudieran llevar
les invitó a subir, negándose a ello Sandra, por lo que el procesado
le exhibió una navaja y consiguió que subieran al coche. Permitieron
al chico abandonar el vehículo, lo que igualmente quiso hacer
Sandra siéndole impedido por el acusado que había decidido tener
una relación sexual con ella.
Circularon durante un tiempo con
el vehículo hasta que finalmente se dirigieron a la carretera
de Toledo (M-401) y se desviaron a la altura del kilómetro 8,200
por un camino que conducía a una empresa de rótulos. La Sala
estima probado que allí, en unión de al menos dos de los menores,
obligó a Sandra a bajar del vehículo y mientras dos de los menores
sujetaban a Sandra el acusado la violó, lo que también hicieron
los dos menores. "Satisfecho el ánimo lúbrico, Francisco Javier
tomó la decisión, compartida o asumida por quienes le acompañaban,
de acabar con la vida de Sandra", según la sentencia, que relata
que para ello se introdujeron en el coche y "lo lanzaron sobre
el cuerpo de Sandra", sin que conste quien conducía.
Así, la golpearon con el frontal
del vehículo contra el muro de cierre de la empresa y a continuación,
una vez caída Sandra en el suelo, "pasaron por encima de la
misma con el vehículo entre ocho y diez veces". Acto seguido,
"pese a advertir señales de vida en Sandra con la finalidad
de dificultar la posible investigación de los hechos" se dirigieron
a una gasolinera para adquirir un euro de gasolina. Regresaron
al lugar y vertieron sobre el cuerpo de la chica el combustible
y le prendieron fuego. La Sala concluye que se trata de una
"actuación ajena a cualquier razón de humanidad incluso para
matar".
El Tribunal Supremo
confirmó en noviembre la sentencia de la Audiencia Provincial
de Madrid que condenó a 64 años de prisión a Francisco Javier
Astorga Luque, 'El Malaguita', por el secuestro, violación y
asesinato de la joven de 22 años Sandra Palo, en 2003.
La
sentencia, hecha pública este martes, desestima el recurso interpuesto
contra la resolución de la Audiencia de Madrid por la defensa
de 'El Malaguita', el único mayor de edad acusado por este caso.
Por
su parte, la madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, calificó
"como justa y una esperanza para creer en la justicia" la confirmación
de la sentencia.
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