La Comunidad adjudica a una empresa privada su gestión
El Palacio de Deportes resurge de sus cenizas tras una inversión de 124 millones

Foto: Javier Prieto HerreroMadrid. MDO
En el mes de febrero
volvió a escucharse música en directo, se marcaron goles y se metieron canastas en el nuevo Palacio de Deportes. El pabellón de Goya volvió a abrir sus puertas casi tres años después de ser pasto de las llamas, y los encargados de cortar la cinta inaugural fueron los Príncipes de Asturias. El reconstruido Palacio renació tras una inversión de 124 millones de euros y se convirtió en un palacio polivalente capaz de acoger hasta 18.000 espectadores. Eventos deportivos, culturales y conciertos de primer orden volvieron a reunir a miles de personas en la calle Goya, que se convirtió en la única instalación olímpica terminada que pudieron visitar los observadores del COI. En septiembre se adjudicó su gestión a una empresa privada.

Los Príncipes de Asturias fueron los encargados de inaugurar el nuevo Palacio de Deportes el 16 de febrero junto a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Juntos comprobaron la transformación del nuevo pabellón de Felipe II, un moderno edificio en el que predominaba el gris del hormigón y el azul de los asientos, y que sólo conservaba del antiguo las dos gradas. Días antes de la inauguración pudieron visitarlo los observadores del COI, a quienes "impresionó favorablemente". El Palacio de Deportes se construyó "en un plazo de tiempo realmente razonable", explicó Aguirre. Concretamente menos de tres años, tras una inversión de 124 millones de euros frente a los 45 que se previeron en un principio.

Interior del Palacio/Foto: TelemadridLa nueva instalación superaba -con sus 82.000 metros cuadrados- en 14.000 al anterior, y se diseñó para poder acoger hasta 18.000 personas en espectáculos con gente de pie en la pista. Don Felipe y doña Letizia fueron testigos de los primeros goles y espectáculos que acogió el nuevo Palacio de Deportes. Pero la verdadera puesta de largo del Palacio fue unos días después con el Campeonato de España de Atletismo, el Campeonato Europeo y los conciertos de Queen y Mark Knopfler. Su inauguración no estuvo exenta de polémicas, pues mientras los antiguos trabajadores se manifestaban a sus puertas para exigir su reincorporación en el Palacio de Deportes, el PSOE denunciaba que la instalación se había inaugurado con enormes deficiencias de accesibilidad para los discapacitados.

Modelo de gestión privada
Una vez reabierto el Palacio, la Comunidad de Madrid decidió que adjudicaría su gestión a una empresa privada. Pensaban en un modelo similar al que se había puesto en práctica hacía años para gestionar la plaza de toros de Las Ventas. Entendía el Gobierno regional que en manos privadas se sacaría más partido a un pabellón multiusos de estas características
. En otras palabras, pretendían que una empresa privada fuera concesionaria por un plazo determinado de años de la gestión del recinto, y fuera esta empresa la que decidiera la programación, a quién trae y cuánto paga a cada figura. La Comunidad cobraría un canon anual y mantendría la titularidad del Palacio. Recordaban en la Puerta del Sol que precisamente porque la gestión del antiguo Palacio fue de titularidad pública, al final el pabellón de Goya estuvo infrautilizado y limitado casi a un partido de baloncesto semanal.

Foto: Javier Prieto HerreroEl concurso levantó expectación, y ya en junio las más importantes empresas del sector mostraron su interés por hacerse con la gestión. El Gobierno regional convocó un concurso para su explotación hasta el año 2012, y se recibieron ofertas de grandes grupos de comunicación. Concretamente dos de los grupos más importantes de este país compitieron por hacerse con la explotación del Palacio: el grupo Recoletos encabezó una de las dos ofertas presentadas, y el Grupo PRISA la otra. Finalmente se llevó el gato al agua Recoletos, que ganó el concurso en septiembre con un canon anual de 2,5 millones de euros y que semanas después batía récords con los conciertos de Manolo García y Cold Play. Entre las intenciones de la nueva empresa, convertirse nuevamente en la casa de uno de los dos equipos de baloncesto madrileños.