Madrid. 03/02/05.EP.
La Confederación de Comercio Especializado
de la Comunidad de Madrid (COCEM), que agrupa a 45.000 establecimientos,
presentó una denuncia ante la Dirección General de Comercio
de la Consejería de Economía contra la empresa Riofisa, como
gestora del Centro Comercial Príncipe Pío, por entender que
la apertura en domingos y festivos no autorizados constituía
una infracción de carácter grave conforme a la normativa vigente.
En septiembre, la Dirección General de Comercio de la Comunidad
de Madrid desestimóla denuncia presentada por las asociaciones
de comerciantes contra la apertura de Príncipe Pío los 365 días
del año. El Gobierno regional avaló así el calendario
de este complejo, que se iguala de esta manera al centro comercial
Xanadú. COCEM recurrió la decisión de la Consejería de
Economía.
El
secretario general de COCEM, Florentino Delgado, explicó
en rueda de prensa, que el Centro Comercial Príncipe Pío,
inaugurado el día 22 de octubre, había abierto
desde esa fecha ocho días no autorizados por la ley, como
fueron el 24 y 31 de octubre, el 14 y 21 de noviembre, el
6 y 8 de diciembre y el 16 y 23 de enero. Delgado recordó
que COCEM ya se dirigió en su momento a la Comunidad solicitando
información acerca de la legalidad de las aperturas del centro
comercial, y señaló que "hasta entonces no había obtenido
respuesta alguna del Ejecutivo regional". Delgado añadió
que se enteraron por la prensa de que este centro no necesitaba
autorización expresa para abrir los domingos ya que al estar
ubicado en una estación ferroviaria gozaba de excepcionalidad
prevista en la normativa.
En este sentido, el presidente de COCEM, Hilario Alfaro,
manifestó en febrero que el Centro Comercial de Príncipe Pío
"no debía gozar de esta excepcionalidad, pues literalmente
no se encontraba en una estación de ferrocarril ya que en
el propio centro no paraba ningún tren ni era necesario pasar
por sus instalaciones para acudir a la estación, tratándose
de edificios contiguos. Además, Alfaro subrayó que la instalación
tampoco cumplía con lo que entienden que era el espíritu
de la norma que establecía la excepción para dar servicio
a los viajeros, lo que a su juicio no sucedía "porque
los establecimientos estaban cerrados de siete a nueve de
la mañana, cuando mayor era la afluencia de viajeros". El
presidente precisó que esta denuncia fue un paso previo para
interponer un recurso contencioso-administrativo, y anunció
que utilizarían todos los medios legales al alcance
de la asociación para intentar impedir que se permitiese de
forma definitiva la libertad de horarios, ya que consideró
que se trataba de un "abuso de derecho y suponía una
clara discriminación para el resto de comerciantes de la región".
"Esta
práctica de competencia desleal pudo haber sentado un precedente
muy peligroso, ya que si se mantenía la libertad de
horarios para centros comerciales como este podrían en los
próximos años proliferar centros comerciales anexos a estaciones
de transporte terrestre", según el presidente de la
Confederación de Comercio. Por último, dijo que la
normativa de la Comunidad era favorable para que todo el mundo
viniese a Madrid a montar su centro comercial, y se refirió
a los datos que reflejaban que en la región había 109
centros comerciales frente a los 50 de Cataluña. "Algo intolerable
que estaba llevando al comercio a una situación de regresión",
concluyó Alfaro.
Respuesta de la Comunidad
En septiembre, Comercio desestimó la denuncia por entender
que el calendario de apertura de Príncipe Pío se ajusta a
la ley. El Gobierno madrileño avaló así la libertad
de horarios de este complejo de ocio y comercio, algo que
los pequeños comerciantes de la zona han asegurado que les
está haciendo perder dinero. El centro no necesita autorización
expresa para abrir los domingos ya que al estar ubicado en
una estación ferroviaria goza de excepcionalidad prevista
en la normativa.
Ante
esta decisión de la Consejería de Economía, el presidente
de COCEM, Hilario Alfaro, manifestó que Príncipe Pío
no debe gozar de esta excepcionalidad, pues literalmente no
se encuentra en una estación de ferrocarril, en el propio
centro no para ningún tren, ni es necesario pasar por sus
instalaciones para acudir a la estación, y se trata de edificios
contiguos a la estación. Además, COCEM expuso en su denuncia
que las tiendas del centro comercial no dan un verdadero servicio
a los viajeros porque están cerradas de siete a nueve de la
mañana, cuando mayor es la afluencia de pasajeros. COCEM ha
recurrido la decisión de la Consejería, ante la que ha presentado
un nuevo escrito. El presidente de COCEM advirtió de
que "seguiremos con el procedimiento hasta el final", de tal
forma que tras esta denuncia se ininterpondrá un recurso contencioso-administrativo
ante los tribunales.