Madrid.
MDO
ETA reaparecía en febrero
en Madrid en uno de los más importantes centros de
negocios de la capital como es Campo de las Naciones, y justo
el día de la inauguración de la Feria de Arte
Contemporáneo ARCO. Un coche-bomba con 30 kilos de
explosivos estallaba a las nueve y media de la mañana
sin tiempo para que las fuerzas de seguridad puedieran desalojar
a los cientos de empleados que en ese momento de encontraban
en sus puestos de trabajo. Un total de 42 personas resultaron
heridas leves mientras que los daños materiales eran
cuantiosos en el edificio Bull-Steria, junto al que se encontraba
aparcado el vehículo utilizado por ETA, un Renault
19 robado por los terroristas la noche anterior en Guadalajara.
A pesar del suceso Ifema mantuvo la inauguración de
ARCO prevista para la tarde.
A las nueve y media de la mañana
una fuerte explosión hacía saltar por los aires
los cristales y ventanas del edificio Bull-Steria, en la Avenida
de los Andes en Campo de las Naciones, sólo media hora
después de que un comunicante anónimo advirtiera
al diario 'Gara', de San Sebastián, en nombre de ETA,
de la colocación de un coche bomba en la zona. Se trataba
de un Renault 19 cargado con unos 30 kilos de explosivos que
había sido robado la noche anterior en Guadalajara,
y colocado en el lugar del suceso a primeras horas de la mañana.
Los
primeros efectivos de la Policía llegaban minutos antes
de la explosión y sin apenas tiempo para reaccionar
ni evacuar los edificios de la zona, a esas horas llenos de
trabajadores que ya se encontraban en sus oficinas. Así
lo confirmaba el director de Emergencias del Ayuntamiento,
Alfonso del Álamo, quien señalaba a los periodistas
que el aviso de los Tedax se recibía a las nueve y
veintiún minutos de la mañana, doce minutos
antes de la explosión. A pesar de la rápida
intervención nadie pudo evitar los 42 heridos por la
onda expansiva, cinco de ellos policías nacionales,
un balance no del todo trágico gracias a que una de
las aceras de la calle carecía de edificaciones. Tal
y como relataban los testigos el estruendo pudo escucharse
en varios kilómetros a la redonda, y la gran columna
de humo también era visible desde diversos puntos de
Madrid. Según Del Álamo, la mayoría de
los heridos atendidos en los dos hospitales de campaña
del Samur sufrían lesiones cutáneas provocadas
por la rotura de cristales, así como problemas en los
tímpanos e incluso alguna crisis nerviosa. Dieciseis
de ellos fueron dados de alta allí mismo mientras que
el resto fueron trasladados a los hospitales Ramón
y Cajal, Gregorio Marañón y La Paz.
El
coche-bomba fue robado un día antes en Guadalajara,
según fuentes de la investigación, que habían
explicado que los terroristas pudieron llenarlo de explosivos
y duplicar las matrículas en algún punto entre
la localidad manchega y Madrid. En torno a las siete de la
mañana los terroristas, pertenecientes a un comando
itinerante de ETA, dejaban aparcado el Renault 19 frente al
edificio de Bull.
Tras la explosión, la
Policía acordonaba la zona de Campo de las Naciones.
Ni los medios de comunicación ni los empleados de las
oficinas colindantes, ni los galeristas que a esas horas se
acercaban a Ifema para dar los últimos retoques a los
expositores de la feria de Arte Contemporáneo podían
atravesar el fuerte cordón policial, que afectaba también
a la estación de Metro de Campo de las Naciones de
la línea 8. El estado en que había quedado la
fachada Bull Steria y los alrededores así como los
28 vehículos afectados hablaban por sí solos
del alcance del atentado que, sin embargo, no produjo ni víctimas
ni daños estructurales en la sede de estas empresas.
El
atentado también mantenía cortados los accesos
a IFEMA desde la M-40, aunque a las once de la mañana
se podía transitar ya por toda esta vía. También
la estación de Metro de Campo de Las Naciones estuvo
cerrada desde las 9:45 hasta las 12 del mediodía, a
pesar de que los trenes continuaron su circulación
con normalidad, sin parar en dicha estación hasta que
se abrieron los accesos a ésta.
A pesar del atentado, Ifema decidió
mantener el acto de inauguración de ARCO, con asistencia
del Rey y los Duques de Palma, además del presidente
de Mexico, Vicente Fox, cuyo país era el invitado de
honor de la feria. También el Palacio Municipal de
Congresos quiso mantener su programación prevista.
Así, el Salón Storage Forum se desarrolló "con
normalidad", según el Ayuntamiento, aunque no se pudo iniciar
hasta alrededor del mediodía, "con un ligero retraso sobre
el horario previsto".