Madrid. MDO
En enero tuvo lugar en los
juzgados de Plaza de Castilla de Madrid el juicio oral por la
demanda colectiva interpuesta contra las academias de inglés
Open English Master Spai. El vicepresidente de la Asociación
de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), Fernando Herrero,
solicitó que los efectos de la sentencia, en el caso de que
ésta fuera positiva, se extendiese a los 160.000 alumnos
afectados en toda España. Asimismo, la Asociación pidió la nulidad
de determinadas cláusulas de garantía que los bancos habían
establecido y que impedían que el usuario no pudiera reclamar
en el caso del cierre de la academia y demandaron la anulación
de todos los contratos de crédito y de todas las cantidades
"indebidamente pagadas a los alumnos desde el día que dejaron
de recibir los cursos". La sentencia aún está
pendiente.
En declaraciones a los medios de comunicación, Herrero aseguró
que "era el momento de exigir que bancos y cajas abandonasen
la vergonzosa e infamante actitud de desprecio a los usuarios
que habían aplicando desde el inicio del conflicto
y que hizo que se les obligase a acudir a los tribunales".
Por este motivo, consideró que era "imprescindible" que los
implicados aceptasen "sentarse a negociar". "La única solución
a este conflicto fue la de la no obligación de pago para todos
los consumidores afectados y la de la devolución de las cuantías
adelantadas indebidamente", añadió.
El
vicepresidente de ADICAE recordó que fueron más de 160.000
los alumnos afectados en España de todas las academias de
inglés. En cuanto a Madrid, advirtió que en la demanda estaban
incluidos más de 20.000 alumnos, "pero dado que no todos estuvieron
personados fue muy difícil determinarlo a ciencia cierta".
Asimismo, anunció que una vez dictada la sentencia, en el
caso de que fuese favorable y si los bancos no recurrían,
los alumnos podrían recuperar las cantidades que pagaron cuando
dejaron de recibir las clases. Herrero también señaló que
desde el inicio del conflicto, ADICAE criticó "duramente"
la posición de las autoridades y de los bancos y cajas implicados
"que se negaron a sentarse a dialogar y a obtener algún tipo
de solución razonable y lógica conforme a lo que la Ley establece".
De este modo, aseguró que fue el momento de exigir a los bancos
"el abandono de posturas vergonzosas de desprecio a los usuarios".
Finalmente,
advirtió a los consumidores que no estuvieran defendidos por
alguna asociación que no tirasen ningún documento que les
acreditase como alumnos de las academias porque a través de
la extensión de los efectos de la sentencia, todos ellos podrían
obtener "el respeto a sus derechos, la devolución de las cantidades
pagadas por esos préstamos". En julio de 2002 el Grupo CEAC
presentó suspensión de pagos de sus dos filiales, Opening
English, de enseñanza de inglés, y Aidea, de enseñanza de
informática, que operaban en España con un pasivo global de
121,4 millones de euros.
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