Madrid. Enero 2005. MDO
En
la madrugada del 12 de enero una fuerte explosión en
un piso de Getafe acabó con la vida de tres personas
y dejó heridas a otras diez. El suceso se debió
a la acumulación de gas provocada por el encendido "en falso"
del sistema de calefacción de la vivienda durante muchas horas,
en ausencia del propietario, y el posterior encendido de la
luz. El Pleno
Municipal de la localidad solicitó la declaración
de catástrofe para la zona y un mes después del
suceso los vecinos acudían a una concentración convocada
por los afectados -más de un centenar- frente a los números
55 y 57 de la calle Valencia a la que asistieron unas 300 personas.
La acumulación de gas fue la causa de la explosión
en la calle Valencia de Getafe, un suceso que acabó con la vida de dos
mujeres y un niño y dejó heridas a otra decena, además del
centenar de afectados. El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez,
señaló al día siguiente que el testimonio ofrecido por la persona que habitaba
la vivienda siniestrada indicaba que se había debido a la
acumulación de gas provocada por el encendido "en falso" del sistema de calefacción
de la vivienda en ausencia del propietario y el posterior encendido de la luz.
Méndez indicó que "la Policía
Científica no ha encontrado restos de sustancias explosivas". La cantidad
de gas acumulada era tal que los efectos fueron "devastadores". Entre ellos produjo
un gran boquete en la pared.
En
cuanto al informe de Gas Natural éste indicaba que cuando
los técnicos de la compañía revisaron la instalación de gas
de la vivienda "pudieron comprobar que en la vivienda se
habían realizado obras particulares para sustituir la cocina
de gas por una cocina vitrocerámica eléctrica". "La
realización de las obras para sustituir la cocina de gas por
una vitrocerámica eléctrica no requieren la intervención de
las compañías suministradoras, por lo que la realización de
esta operación no supuso, en ningún momento, la intervención
de Gas Natural", proseguía el informe, que ponía
de manifiesto además que la instalación pasó
la correspondiente inspección el mes de julio de 2004.
Un
mes después del siniestro los afectados se concentraban frente a los números
55 y 57 de la calle Valencia donde tuvo lugar la explosión y recordaban
a las víctimas. En el acto, al que asistieron unas 300 personas el alcalde
de Getafe, Pedro Castro, anunciaba la solicitud a las autoridades competentes
de la declaración de catástrofe para la zona afectada. Los afectados por
la explosión leían un comunicado en el que exigían el adelanto de
las indemnizaciones para hacer frente a los gastos por tener que estar fuera de
sus domicilios durante varios meses. |