Madrid.
MDO
Varios miles de personas
se concentraron el 22 de enero en la madrileña calle
de Alcalá en respuesta a la convocatoria de diversas asociaciones
y organizaciones sociales en apoyo a las víctimas del terrorismo
y a la que asistieron varios dirigentes políticos, incluidos
el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, y
la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
El
ministro de Defensa, José Bono, fue el triste protagonista
de una marcha que se vio obligado a abandonar después de que
varios asistentes a la misma le recibieran con gritos, insultos
e incluso llegaran a agredirle.
Con la presencia del secretario general del PP, Ángel
Acebes, y el ministro de Administraciones Públicas, Jordi
Sevilla, se desarrolló la manifestación bajo el lema
'Memoria, dignidad y justicia con las víctimas'. Numerosos
asistentes portaron banderas españolas, tanto delante como
detrás de la cabecera de la marcha, que estuvo presidida por
una pancarta en la que pudo leerse la frase: 'Comprometidos
con las víctimas del terrorismo'. La manifestación transcurrió
entre la Plaza de Cibeles y la Puerta del Sol y la mayor parte
del recorrido estuvo ocupado por completo por los manifestantes.
Sin embargo, uno de los asistentes, el ministro de Defensa,
José Bono, fue el triste protagonista de esta marcha ya que
se vio obligado a abandonar la manifestación después de que
varios participantes en la misma le recibieran con gritos,
insultos e incluso llegaran supuestamente a agredirle.
Tres
días más tarde de esta supuesta agresión,
la declaración del Secretario general del PP en Las
Rozas, Javier Espadas, identificando a dos militantes de su
partido, Isidoro Barrios y Maria Antonia de la Cruz, entre
los manifestantes que aparecieron en las fotografías de prensa
cuando el ministro de Defensa, José Bono, fue agredido
levantó
una auténtica polvareda política.
La portavoz adjunta
del PSOE en la Asamblea, Ruth Porta, pidió la expulsión
de los populares de su partido, y acusó al PP de una
"manipulación orquestada".
Por su parte, la Brigada de Información de la Policía interrogó
a Barrios durante poco más de una hora y media en presencia
de su abogado tras ser identificado por la policía gracias
a las imágenes de la marcha. Previamente, la policía le detuvo
en su domicilio sobre las 12.00 horas y le trasladó a comisaría
dentro de las diligencias abiertas tras la supuesta agresión
al ministro. También prestó declaración De la Cruz durante
alrededor de 40 minutos. Ambos fueron puestos en libertad.
Ante estos
hechos, se abrió una
causa por la supuesta agresión al ministro de Defensa así
como una
querella por la detención de los dos militantes del PP. En
las mismas fechas, el secretario general del PP en Madrid,
Francisco Granados, reconoció haber dado instrucciones
para que sus militantes supieran que el PP apoyaba la manifestación
convocada contra el terrorismo, aunque aclaró que los
términos en los que se transmitió la orden no fueron redactados
por él. Granados
se refirió así a una carta que publicó el diario
El País, firmada por el secretario del área de distritos,
Ángel Garrido, en la que se pedía la movilización
"para expresar nuestro rechazo a las acciones del Gobierno
socialista". En
junio, José Bono decidió personarse en
el procedimiento abierto por la presunta agresión que sufrió.
Sin
embargo, a mediados de ese mismo mes,
el juez de instrucción número 42 de
Madrid archivó la causa seguida por esta supuesta agresión
en la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas
del Terrorismo.
En
lo referente a la querella
por la detención de los dos militantes del PP, unos días
más tarde de archivarse la causa por la supuesta agresión
a Bono, el Partido Popular pidió la declaración ante
el juez del propio ministro de Defensa, del escolta que le
acompañaba y que presentó un parte de lesiones, y del médico
que firmó ese parte.
Esta petición se hizo constar
en el escrito de acusación en el Juzgado 14,
ante cuyo titular declararon ya en calidad de imputados el
comisario jefe de la Brigada de Información de Madrid y un
inspector de Policía que actuó como secretario del atestado
policial. También comparecieron como imputados en esta causa
el inspector jefe de Policía que interrogó a los dos afiliados
y en calidad de testigo el jefe superior de Policía de Madrid,
Miguel Ángel Fernández Rancaño. Además, el pasado 13
de mayo una comisión judicial y los abogados personados en
la causa se desplazaron hasta la sede de la Delegación del
Gobierno de Madrid para que declararan también como testigos
el delegado del Gobierno, Constantino Méndez, y el jefe del
Grupo de Conflictividad Social.
A
mediados de abril comenzará el juicio oral
Tras esta diligencia, el PP amplió la denuncia a los presuntos
delitos de prevaricación y falso testimonio y acusó a Méndez
de haber recibido instrucciones para detener a los dos militantes,
aún sabiendo que los hechos no eran ciertos, lo que éste negó.
El dos de diciembre la sección sexta de la Audiencia Provincial
de Madrid apreció "indicios más que suficientes" de
delito en la actuación de los policías denunciados por detención
ilegal de los dos militantes del PP. Así lo consideró
el tribunal en el auto con el que desestimó los recursos
de los tres policías imputados por presunta detención ilegal
de los dos militantes del PP de Las Rozas. La sala cree pertinente
la apertura de juicio oral ya que se puede "sostener a nivel
indiciario la implicación de los tres imputados" en los delitos
de detención ilegal y falsedad de documento público.
El pasado mes de septiembre,
la Fiscalía de Madrid había solicitado ante el juez de instrucción
número 14 de la capital el archivo de las actuaciones seguidas
contra los policías, al considerar que no existía ni delito
de detención ilegal, ni delito de falsedad. Los tres policías
recurrieron contra la decisión del citado juez de transformar
las diligencias previas en procedimiento abreviado, lo que
implicaba continuar el proceso y que se pudiera abrir juicio
oral, sin que se hubieran practicado una serie de pruebas
que ellos reclamaban, como la declaración de testigos o el
visionado de los vídeos sobre los incidentes. Con ellas, los
recurrentes pretendían demostrar que no existen indicios sobre
una actuación delictiva por su parte, por lo que solicitaban
el archivo de la causa y que ésta no pasase de la fase de
diligencias previas. Sin embargo, la Audiencia Provincial
de Madrid consideró a primeros de diciembre que no
cabe acceder a la práctica de esas pruebas reclamadas pues,
"o bien no son necesarias para el debido esclarecimiento de
los hechos, o bien ya se han practicado", quedando siempre
la posibilidad de que las defensas las soliciten en posteriores
fases procesales.
En cuanto a la necesidad de justificar
por qué delito continúan las actuaciones, la sala dejó
claro que en esta fase "no juzga los hechos sino que se limita
a comprobar la existencia de indicios". En ese sentido, el
auto afirma que "estos indicios existen en esta fase procesal",
ya que los dos militantes del PP, Isidoro Barrios y Antonia
de la Cruz, fueron de hecho detenidos. Por tanto, la Sección
Decimosexta de la Audiencia Provincial de Madrid ha fijado
los días 18, 19, 20, 24, 25 y 27 de abril de 2006 para que
comiencen las sesiones de juicio oral contra los tres policías
acusados de detención ilegal de dos militantes del Partido
Popular.