Madrid.
MDO
Todos
los centros de salud, los hospitales, servicios de urgencias
y las ambulancias pasaron a depender a partir de enero de un
único organismo que el Gobierno regional ha bautizado
como Servicio Madrileño de Salud. En la práctica
esto supone la fusión del Imsalud y del Sermas y, según
el vicepresidente regional Ignacio González, la reducción
de la burocracia, una mayor agilidad y más coordinación
entre los distintos servicios sanitarios públicos.
Primero fue el Insalud, después el Imsalud, luego
Sermas, y desde este jueves, el Servicio Madrileño
de Salud. El Consejo de Gobierno ha creado un nuevo ente que
tiene por objetivo simplificar y racionalizar la estructura
organizativa de la Consejería de Sanidad, y, lo que
es más importante, aunar bajo una misma Dirección
General los distintos servicios sanitarios públicos.
Imsalud y Sermas se fusionaron en este nuevo ente que estará
dirigido por Almudena Pérez, y que pretende evitar
duplicidades, mejorar la gestión y la coordinación
de los distintos servicios. Con esta fusión todos los
centros de salud y de especialidades, así como los
hospitales, el Summa 112, el transporte sanitario, los servicios
de urgencias, el Centro de Transfusión de la Comunidad
de Madrid tendrán una única gestión.
El
vicepresidente regional, Ignacio González, aseguró
que además de un mero cambio de nombre, los madrileños
lo van a notar en que habrá "ventanillas únicas"
donde el paciente pueda realizar la totalidad de los trámites
administrativos relacionados con su proceso asistencial. Además,
cada una de las once áreas sanitarias pasaron a tener
una Gerencia Única, frente a las dos que existían
anteriormente. Según González, esto se iba a
traducir en menos demoras para el paciente, pues la integración
entre atención primaria y especializada trae una mayor
coordinación entre unas y otras y evitará duplicidad
de pruebas realizadas a un mismo paciente. Es más,
la creación del nuevo Servicio Madrileño de
Salud permitiría incluso un ahorro en el gasto farmacéutico
y facilitará, ya a largo plazo, la consecución del objetivo
de libre elección del profesional y centro sanitario.
Desde el punto de vista de planificación de las infraestructuras,
será "más racional en función de las necesidades
asistenciales", aseguró González. Mientras,
desde el punto de vista de los recursos humanos, la nueva
estructura permitiría la homologación de los regímenes
jurídicos del personal, fomentará la promoción y movilidad
entre áreas, "permitirá la aplicación de una planificación
adecuada a medio y largo plazo de las necesidades de recursos
humanos y una distribución más eficaz de los mismos".
González aventuró una mejor promoción
interna de los trabajadores y, en definitiva, una mejor eficiencia
en la gestión económica de la Consejería
de Sanidad.
"Cambio positivo" para
los sindicatos
El sindicato de enfermería (SATSE) se mostró optimista ante
la creación del Servicio Madrileño de Salud y manifestó que
dicha reforma mejorará significativamente el desarrollo y
puesta en marcha de las medidas recogidas en el acuerdo marco
de negociación colectiva firmado en mayo de 2004.
Para el Satse, la fusión del Imsalud y el Sermas es un paso
previo para llevar a cabo otras medidas estructurales como
es la configuración de un nuevo mapa sanitario adaptado a
las necesidades asistenciales y a la realidad demográfica
de Madrid. Asimismo, el sindicato destacó la creación de la
gerencia única de todas las áreas sanitarias, lo que supone
la culminación de otra de las demandas de los profesionales
sanitarios cuyo fin, según afirmó el sindicato en un comunicado,
es lograr una mejora en el trabajo sanitario y mayor calidad
para el usuario.