Madrid. MDO
La Asamblea General de la
Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM)
eligió en enero la nueva junta directiva, que después de los
últimos 17 años no estará presidida por Prisciliano Castro.
Su lugar será ocupado por Francisco Caño Sánchez. El
cargo de vicepresidente revayó en Manuel Osuna; el
de secretario, en Gabriel Lozan, y el de tesorero en José
Ángel Vicente, mientras que Prisciliano Castro seguirá siendo
miembro de la comisión permanente.
Francisco
Caño Sánchez es el nuevo presidente de la Federación Regional
de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), en sustitución
del histórico dirigente vecinal, Prisciliano Castro, quien
ocupó la presidencia de la entidad durante los últimos 17
años. Castro ha sido sustituido a petición propia, tras expirar
el último mandato para el que fue elegido por tres años el
10 de enero de 2002.
Caño procede de la Asociación Villa Rosa, Hortaleza y es
otro integrante histórico del movimiento vecinal madrileño
como miembro de la junta directiva de la Federación desde
hace más de dos décadas. El nombramiento de Caño como nuevo
presidente de la FRAVM se produjo en su asamblea general del
pasado 16 de diciembre en la que se eligió la nueva Junta
Directiva. A su vez, la Junta Directiva, reunida el pasado
10 de enero acordó nombrar a Caño nuevo presidente, así como
a Manuel Osuna vicepresidente de la Asociación La Corrala,
Centro. La secretaria la ocupará, Gabriel Lozano Gallego,
de la Asociación Guernica-Pan Bendito, Carabanchel. A los
comicios estaban convocadas unas 133 asociaciones vecinales
de Madrid.
Caño lleva más de veinte años trabajando en la junta directiva
de la Federación, y aunque habla de continuismo, sí quiere
incidir especialmente en el problema de la vivienda. El nuevo
presidente de las asociaciones vecinales apuesta por "pequeños
ajustes y pocos cambios, de personal; pero el trabajo realizado
hasta ahora por Prisciliano Castro y los que estábamos detrás
de él es tan importante que merece la pena continuarlo. Nosotros
seguiremos trabajando en nuestro Plan estratégico, que tiene
dos patas: una, coordinar todas las reivindicaciones de las
240 asociaciones de vecinos que tenemos, y, otra, acercarnos
a las tres Administraciones públicas como interlocutores válidos
de la sociedad".
Francisco
Caño plasmó su firma en el Plan Especial del distrito
de Latina once meses más tarde de que lo hicieran Carabanchel,
San Blas, Tetuán y Vicálvaro. Un impulso presupuestario negociado
con el tejido vecinal y comercial de los distritos. "Para
nosotros los Planes Especiales son un ejemplo que tendría
que cundir en la mayoría de ciudades del Estado español. En
algunas se habla de presupuestos participativos y nosotros
creemos que lo que estamos haciendo, en algunos casos, va
mucho más allá de unos presupuestos participativos".
Respecto a los planes futuros de Caño como presidente, apunta
a que "hay reuniones a nivel ministerial, como por el tema
de la M-40, que está afectada por un proyecto de ampliación
y en el que se prevé acabar con más de un millón de zonas
verdes, a lo que se oponen los vecinos. Hay que buscar otro
tipo de soluciones". Pero el caballo de batalla de la FRAMV
no es otro que la vivienda: la situación es gravísima en Madrid
"hace falta más vivienda en alquiler, hace falta recuperar
el parque de viviendas desocupadas que existen, hay que hacer
más vivienda pública y para los jóvenes. Estamos trabajando
intensamente en el tema de la vivienda", apunta el nuevo presidente,
Francisco Caño.