Madrid.
MDO
Enero empezó algo enfermizo. Durante la primera semana
el virus de la gripe alcanzaba su nivel
máximo de incidencia y virulencia, con cerca de 16.000
madrileños afectados. Una semana después llegaba
a los 412 casos por 100.000 habitantes, superando en cuatro
veces el umbral epidémico, lo que llenaba las urgencias de los
hospitales.
La gripe comenzó el año
con más fuerza que nunca. En la primera semana afectaba
a casi 16.000 madrileños. En sólo siete días
se había duplicado afectando a 291 habitantes de cada
100.000, aunque desde la Consejería de Sanidad aseguraban
que "no hay lugar para la alarma" y a pesar de la
cantidad de casos atendidos, "las urgencias de los hospitales
no están colapsadas". Una semana más tarde
los casos se elevaban a
412 por 100.000 habitantes, superando en cuatro veces el umbral
epidémico y siendo el 13 por ciento de los enfermos personas
vacunadas. El nivel de epidemia -la media de incidencia semanal
en las cinco temporadas anteriores- se situaba por debajo de
los cien casos por 100.000 habitantes.
Desde mediados de diciembre las autoridades declararon la situación
de epidemia gripal y el número de casos no dejó de ascender
de manera vertiginosa desde esa fecha. Además, el 13
por ciento de los enfermos era individuos que se vacunaron en
la campaña de vacunación antigripal puesta en marcha desde el
otoño. Más del 60 por ciento de los enfermos afirmaron haber
estado en contacto con otro enfermo de gripe antes de presentar
síntomas de la enfermedad, caracterizada por aparición súbita,
tos, escalofríos y sobre todo, fiebre, debilidad y dolores musculares.
Dada la situación la campaña de la gripe reforzaba
el número de ambulancias disponibles hasta en un 40 por
ciento con de camas de apoyo en los centros hospitalarios.
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