Madrid. MDO
La
Operación Campamento ya está en marcha. A principios
de año comenzará la demolición de los
cuarteles y en "pocos meses" se iniciarán
el resto de los trabajos que permitirán la construcción
de más de 10.000 viviendas, de las que unas 7.000 serán
protegidas. En el apartado de infraestructuras, Defensa y
Ayuntamiento invertirán 617 millones de euros a partes
iguales, en la construcción de un túnel bajo
la A-5, entre la M-40 y la carretera de Boadilla del Monte,
con cuatro kilómetros de longitud. La Operación
Campamento arrancó tras la firma de sendos convenios
con la Comunidad y el Ayuntamiento.
La primera fase de la llamada 'Operación
Campamento' se produjo en el mes de marzo con el traslado
de cinco unidades militares a otros acuartelamientos aunque
sserán once los acuartelamientos que habrá que
demoler hasta el año 2007. El secretario de Estado
de Defensa, Francisco Pardo Piqueras, informó en el
Senado de las fases de la Operación Campamento, y anunció
que el Ministerio de Defensa trabajaba en el Plan Parcial
para presentarlo al Ayuntamiento de Madrid en la primera quincena
de abril.
En
mayo se produjo un enfrentamiento entre el ministro de Defensa,
José Bono, y la presidenta regional, Esperanza Aguirre,
en relación con la Operación Campamento. La
polémica vino motivada por las acusaciones que le hizo
Aguirre a Bono durante la firma del convenio con la Comunidad.
La presidenta regional dijo que Defensa estaba vendiendo el
suelo a la Comunidad para construir viviendas cuando esperaban
obtener 380 millones de euros en plusvalías. Bono aclaró
que el suelo de Defensa en Campamento se venderá "en
pública subasta", como marca la ley y al precio
que se fija por módulo. "No deseo ponerme medallas,
que luego hay que devolverlas", pero el resto del dinero
se dedicará a la Defensa nacional. Posteriormente,
el ministro dijo en el Pleno del Congreso que la presidenta
es de las que "besa de día y muerde de noche"
y e vicepresidente primero de la Comunidad, Ignacio González,
tildó esas palabras de "machistas" y "poco
afortunadas", "de las que debería retractarse
y pedir disculpas", no sólo a la presidenta "sino
a todos los madrileños".
El pasado 14 de noviembre "tras
veinte años gastados en palabras", en palabras
del ministro de Defensa, José Bono firmaba con Alberto
Ruiz Gallardón el correspondiente acuerdo urbanístico.
Según éste, en la primera fase se levantarán
10.700 viviendas "que ya cuentan con todas las bendiciones",
apuntó Bono, y dos grandes infraestructuras "para
los ciudadanos de Madrid". Para dar luz verde a la segunda
fase de la operación, entrará en juego la Administración
regional, con quien el ministro espera mantener la misma sintonía
que con el alcalde, con quien intercambió continuos
elogios y halagos durante el acto.

En
total, en las 891 hectáreas, se levantarán 22.100
viviendas de las que 13.100, más del 59 por ciento, según
el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, tendrán
algún tipo de protección. Según José
Bono, se trata de una "ciudad aparentemente como Toledo
por el volumen de habitantes". Además, y según
establece el convenio firmado por Defensa y el Ayuntamiento
de Madrid, se construirá un túnel bajo la A-5,
entre la M-40 y la carretera de Boadilla del Monte, con 4 kilómetros
de longitud, tres carriles por sentido y conexiones con el viario
en superficie. También se hará una variante subterránea de la
A-5, desde la carretera de Boadilla hasta la M-30, bajo la Cuña
Verde de Latina, con una longitud de 4 kilómetros y una sección
de tres carriles por sentido, que "mejorarán el bienestar
de los ciudadanos de la zona, el acceso desde municipios como
Móstoles o Alcorcón", dijo el regidor. El coste de la operación,
617 millones de euros, será financiada al 50 por ciento
por el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de Madrid, con
una aportación de 308,5 millones de euros cada uno.
En
cuanto al transporte público, "se ha previsto
la prolongación de la Línea 10 de Metro, la implantación de
nuevas líneas de autobuses dotadas de carril bus de uso exclusivo
a lo largo de la A-5, la mejora del servicio de Cercanías
y la reserva de suelo para la construcción de un intercambiador
de transportes", anunció el alcalde de Madrid,
que insistió en que la Operación Campamento
no podía suponer una pérdida de calidad de vida
para el resto de madrileños, al tratarse de una zona
ya saturada. La A-5 registra una intensidad de tráfico
superior a los 131.788 vehículos diarios.