Madrid. MDO
Escritor, senador, miembro de la Academia de la Lengua, y
sobre todo ello filósofo, Julián Marías murió el jueves 15
de diciembre en su domicilio familiar de Madrid, a los 91
años, tras una larga enfermedad. Los restos mortales de Marías
fueron trasladados al tanatorio de la Paz, en la carretera
de Colmenar, para ser enterrados al día siguiente en
el cementerio madrileño de la Almudena a las 14.30 horas.
Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad, anunció
la creación de un premio para recordar su nombre.
Alumno
y continuador de la obra filosófica de José Ortega y Gasset
y Xavier Zubiri, Marías era miembro de la Real Academia de
la Lengua desde 1964 y fue senador por designación real de
1977 a 1979. Nacido en Valladolid, en 1914, el pensador es
autor de numerosas obras, entre las que destacan "Historia
de la Filosofía", "Idea de la metafísica", "La escuela de
Madrid", "Antropología filosófica" y "España inteligible".
La presidenta
de la Comunidad aseguró en su visita al Tanatorio de La Paz
que Marías "fue injustamente tratado por los dos bandos después
de la Guerra Civil" y citó, por ejemplo, que nunca llegó a
ser catedrático de ninguna Universidad y tampoco recibió el
Premio Nacional de Ensayo. La presidenta recordó que este
intelectual "ha sido una de las figuras más importantes del
pensamiento para la filosofía y la literatura" y que "iluminó
sobre diversas cuestiones de una manera brillante". Asimismo
aludió a su carácter bondadoso y destacó que fue discípulo
de Ortega e incluso crítico de cine. Por todo ello, Aguirre
avanzó que la Comunidad de Madrid creará un Premio de Humanidades
que llevará su nombre con una importante dotación económica
que tenga como objetivo restituir su memoria y potenciar las
materias a las que él dedicó su vida.
Aguirre
señaló que la Comunidad ha pensado poner el nombre de Julián
Marías a uno de los últimos colegios que está poniendo en
marcha, posiblemente el de Vallecas. Finalmente, la presidenta
afirmó que Julián Marías tuvo una vida "muy fecunda"
y confesó su "admiración" hacia él al tiempo que recordó que
cuando fue ministra de Educación le pidió formar parte de
una comisión de Humanidades. "Madrid nunca le ha olvidado",
concluyó.
Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de
Madrid, dijo que Julián Marías fue un maestro para toda una
generación. "Aprendimos de él por su mente lúcida, clara y
crítica. Era un hombre nada complaciente ni consigo mismo
ni con la realidad que le rodeaba", apuntó el alcalde, quien
destacó que además "enseñó a pensar a toda una generación
con rebeldía y con lucidez y dio las claves para construir
un modelo de convivencia". Ruiz-Gallardón, quien anunció también
que Madrid le dedicará una calle, dijo que el reconocimiento
hacia Marías existe en dos facetas: "la efímera, que es la
fama y el éxito fácil, y la de profundización en el pensamiento
y en su obra".