Madrid. MDO
Los arqueólogos reanudaron,
por cuarto año consecutivo, las excavaciones de Pinilla
del Valle. Y lo hicieron con el descubrimiento en agosto de
dos 'hogares' de neandertales en Abrigo de Navalmaíllo,
uno de los tres yacimientos en los que estaban trabajando. En
el de Camino se encontraron, en los años 80, dos molares
de anteneanderthales que dieron fama a estos yacimientos declarados
Bien de Interés Cultural desde diciembre de 2004.
El objetivo de esta cuarta campaña
promovida por la Comunidad de Madrid, a través del
Museo Arqueológico Regional y la Fundación Duques
de Soria, fue ahondar en los conocimientos obtenidos hasta
el momento para comprender el comportamiento de los neandertales
y su relación con el entorno, según explicó
el paleantropólogo y codirector de los yacimientos
de Atapuerca, José María Bermúdez de
Castro. Para ello tuvieron un presupuesto de 120.000 euros.
A
lo largo de un mes y medio, las 40 personas que componían
el equipo de arqueólogos, trabajaron en los tres yacimientos
de Pinilla del Valle: Camino, Cueva de la Buena Pinta y Abrigo
de Navalmaíllo. Este último generaba "expectativas
extraordinarias" entre los expertos, según Bermúdez.
Tiene 75.000 años de antigüedad y en él
se encontró gran cantidad de herramientas y huesos.
"Este es el único yacimiento de sus situado en
el interior de la península. Los yacimientos similares
están característicastodos en la costa del mediterráneo.
Por eso ha sido tan importante profundizar en su trabajo",
contó el paleontólogo.
Hace
cuatro años, cuando se reanudaron las excavaciones
abandonadas en los años 80, el equipo de Bermúdez
hizo una cata de seis metros sobre el lugar donde ahora se
asienta Navalmaíllo y encontró gran cantidad
de herramientas. "Era una buena señal y decidimos
seguir abriendo el yacimiento hasta que encontramos huesos",
dice Bermúdez. En la brecha sobre la que trabajaron
en agosto de 2005 medía 45 metros y fue "solo
un aperitivo" de lo que encontrarían cuando se
ampliase hasta los 90 metros que tenían previsto excavar.
Para empezar, se extrajeron gran cantidad de herramientas
como flechas y rederas fabricadas con cuarzo y silex, "los
materiales que tenían en su entorno los neandertales".
Además, al comenzar la campaña de este año
habían encontrado dos hogares: grupos de huesos quemados
que indicaban, según Bermúdez, que se ha hecho
fuego. Con todos estos datos, estudiaron cómo vivían
los neandertales, cómo era su casa y si tenían
zonas de talla y comedores.
Hienas y hombres,
vecinos
Una de las cosas que más llamó la atención
a los arqueólogos es lo cerca que están estos
hogares de neandertales del comedero de animales carnívoros
que encontraron a pocos metros y que data de la misma época.
Se trata del yacimiento de Camino donde se hallaron dos molares
de anteneanderthales en los años 80. Entonces se comenzó
una excavación que se abandonó años después,
"debido a la carencia de medios", y que el equipo
de Bermúdez recuperó hace cuatro años.
En esta zona se han encontrado huesos de rinocerontes, caballos,
ciervos, bisontes y, sobre todo, hienas. "Puede que los
animales atacasen a un hombre y por eso hubiese dos dientes
humanos en el cubil", explica Bermúdez. "Es
increíble cómo los hombres podían vivir
tan cerca de las hienas", concluyó.
En
el yacimiento de la Cueva de la Buena Pinta se encontraron
pruebas de ocupación humana y también de animales
carnívoros. "Es un híbrido de los otros
dos yacimientos. Puede que fuese un cubil visitado esporádicamente
por humanos", señaló Bermúdez. El
nombre de esta cueva viene de los buenos augurios que todos
los expertos hacían al ver las primeras excavaciones
en esta zona en 2004. "Todo el mundo nos decía:
esto tiene buena pinta. Y con ese nombre se quedó".
Los yacimientos pudieron visitarse durante
la primera quincena de septiembre dentro de la jornada de
puertas abiertas. El director general de Patrimonio Histórico,
Javier Fernández, anunció que las excavaciones
de Pinilla del Valle se incorporarían al Plan de Yacimientos
Visitables de la Comunidad. La Consejería de Cultura
estudió, además, la creación de un centro
de interpretación del yacimiento. Sobre esto precisamente
hablaron expertos nacionales e internacionales en la primera
jornada de El Universo Neandertal, una iniciativa inaugurada
este año pero que nacía con "espíritu
de continuidad", según Fernández.