Madrid.
MDO
El
número de casos contabilizados por el brote de salmonela en
la región se elevó en el mes de agosto a 120,
tras comer una
partida de pollo asado y envasado que estaba contaminada.
El foco de la infección
fue encontrado en la salsa que acompañaba al pollo,
perteneciente
a los lotes de 'Pimpollo' y 'Pollo Asado SADA'. Concretamente,
las investigaciones realizadas por la Delegación de Sanidad
detallaron que la contaminación se produjo por la existencia
de una prolongación ciega en el conducto que vertía la salsa
sobre los pollos.
La Delegación de
la Consejería de Sanidad en Toledo confirmó que la
causa de la contaminación por salmonela de los pollos envasados
por la empresa Sada en la planta toledana de Lominchar se
encontraba en el circuito de dosificación de la salsa de cobertura
del pollo. Las investigaciones realizadas por la Delegación
de Sanidad confirmaron la información aportada por la empresa
y detallaron que la contaminación se produjo por la existencia
de una prolongación ciega en el conducto que vertía la salsa
sobre los pollos. El secretario
general del Ministerio de Sanidad y Consumo, Fernando Lamata,
aseguró que se retiraron 150.000 de los 190.000 pollos
que salieron en diez días.de la empresa Sada de Toledo. Para
el responsable del Ministerio el hecho de que se conociera
el origen, el germen responsable de la intoxicación y la planta
de producción hizo que no se tratara de una crisis alimentaria,
sino de una alerta alimentaria.
Lamata explicó
que tras el conocimiento de los primeros casos en la Comunidad
Valenciana se decretó la alerta nacional y se tomaron las
medidas necesarias, como fueron el cierre de la producción,
el bloqueo de todos los productos distribuidos y la información
a la población. El secretario general del Ministerio de Sanidad
y Consumo destacó la buena coordinación con todas las
comunidades autónomas, en especial con la Comunidad
Valenciana, donde se conocieron los primeros casos, y con
Castilla-La Mancha, donde estaba la fábrica con los lotes
de Pimpollo y Sada. Por su parte, las asociaciones de consumidores
instaron a los afectados de salmonelosis por el consumo de
pollo contaminado a que solicitasen indemnizaciones. Mientras
que la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros ADICAE
calculó en más de 660.000 euros las indemnizaciones para los
más de 2.000 afectados en toda España,
la Asociación de Consumidores de Servicios Bancarios
(Ausbanc) cifró en conferencia de prensa en 7.000 euros el
pago a los enfermos hospitalizados y en 3.500 a los que no
necesitaron esa asistencia.
Por otro lado, la Asociación Nacional de Productores
de Pollos aseguró que las ventas del producto no disminuyeron.
De hecho, un portavoz de la asociación apuntó que tanto el
consumo como el precio de venta del pollo fresco se mantuvo
ya que se siguió vendiendo de la misma forma que otros
años. "Los usuarios conocen que el problema estaba en la salsa
que bañaba el pollo, no en la carne en sí", indicó.
Campaña
informativa
La Comunidad de Madrid anunció
a finales de octubre que iba a poner en marcha una campaña
informativa sobre el consumo seguro del pollo y sus derivados,
para recordar a los ciudadanos que los controles alimentarios
y las buenas prácticas higiénicas en el manipulado
de estos productos garantizan su consumo.
El
consejero de Sanidad y Consumo, Manuel Lamela, informó
sobre esta medida tras la reunión que mantuvo con los representantes
de la Organización Interprofesional de Avicultura de la Carne
de Pollo para analizar los controles que garantizan la seguridad
alimentaria, como son las inspecciones, los autocontroles
que aplican las empresas, y el análisis de muestras para descartar
riesgos alimentarios. Lamela
destacó la labor que realizan tanto los veterinarios
de la Dirección General de Salud Pública y Alimentación como
las propias empresas del sector que tienen potentes sistemas
de autocontrol para dictaminar la aptitud de los productos
para el consumo humano. "No existe ningún riesgo especial
en el consumo de carne de pollo. Al igual que con otros alimentos,
siempre recomendamos que el consumidor guarde las medidas
higiénicas correctas", indicó el consejero.
El consejero hizo hincapié
en la importancia de los sistemas existentes de autocontrol
en las propias empresas de transformación y sacrificio de
carne de ave, que se enmarcan dentro del Plan Integral de
Alimentación y Nutrición de la Consejería y Sanidad y Consumo.
Gracias a estos procedimientos,
las empresas realizan controles diarios en todo el proceso
de transformación del alimento como mediciones de temperatura,
toma de muestras o controles microbiológicos, y son auditados
permanentemente por los inspectores de Salud Pública. Se trata
de la aplicación de los Sistemas de Análisis de Peligros y
Puntos de Control Críticos (APPCC), los cuales son responsabilidad
de la empresa, que están establecidos en el marco de la Unión
Europea.
La Comunidad de Madrid
realiza diversas actuaciones que garantizan el consumo seguro
de los alimentos. A lo largo del año 2004, la Dirección General
de Salud Pública y Alimentación llevó a cabo 24.860 inspecciones
a establecimientos de alimentación. De
éstas, 1.450 se efectuaron en las industrias de huevos (314)
y carnes de ave (1.136), de un total de 59 y 223 establecimientos
respectivamente. La seguridad
se intensificó este año con la entrada en vigor del
sistema de trazabilidad, un sistema que obliga al empresario
a conocer el origen del alimento desde su producción hasta
su punto de venta, lo que se conoce como de la 'granja a la
mesa'.