Madrid. MDO
La estación estival se convirtió
en fecha clave para mejorar el estado de 215 calles y plazas
de la capital, así como conservar las carreteras de
la región. Ayuntamiento y Comunidad pusieron en marcha
sus proyectos para mejorar las vías de Madrid. El Consistorio
propuso actuar en
en 675.532 metros cuadrados de superficie para lo que decidió
emplear 73.000 toneladas de asfalto en la operación "Madrid
pavimenta Madrid"con
un presupuesto de seis millones de euros. Por su parte, la
Consejería realizó trabajos para
mejorar el asfaltado, la protección de guardarrailes,
el segado y limpieza de márgenes, así como la
limpieza de vías ciclistas, a través de los
centros de conservación de las carreteras madrileñas.
El
Ayuntamiento de Madrid mejoró este verano el estado
de 215 calles y plazas, lo que supuso actuar en 675.532 metros
cuadrados de superficie. En la operación "Madrid
pavimienta Madrid" se emplearon 73.000 toneladas de asfalto,
y se inviertieron seis millones de euros. El
objetivo de esta operación consistió en actuar de manera
intensiva en las calzadas, corrigiendo la degradación funcional
que sufren los pavimentos a causa del intenso tráfico, la
cambiante climatología y las continuas intervenciones para
reparar averías y renovar conducciones.
Una vez que finalizan las labores previas,
se procedió al extendido del aglomerado, mediante dos
tipos de actuaciones, una normal que consiste en la aplicación
de mezcla asfáltica de cinco centímetros de espesor, y otra,
especial en la que se utilizan mezclas no convencionales que
permiten mejorar el coeficiente de rozamiento y reducir el
nivel sonoro de la circulación. Este tipo de aglomerado se
utiliza siempre que la capacidad portante del firme existente
lo permite. En este caso se aglomeraron dieciocho calles -166.285
metros cuadrados- con betún "anti-ruido".
La
ejecución de estas obras supuso la movilización de aproximadamente
200 operarios de mano de obra directa que se encargan de las
labores previas, la señalización, los desvíos de tráfico,
el extendido de las mezclas asfálticas y, por último, de la
pintura de todas las marcas viales existentes. Las
obras de mejora de vías afectaron a los veintiún distritos
de la ciudad.
Pero no sólo el Ayuntamiento llevó a cabo labores
de mejora en las vías de la ciudad.
La Consejería de
Transportes e Infraestructuras,
realizó trabajos para mejorar el asfaltado, la protección
de guardarrailes, el segado y limpieza de márgenes,
así como la limpieza de vías ciclistas, a
través de los centros de conservación de las
carreteras madrileñas.
La Comunidad acometió
la segunda fase de su plan de asfaltado, que renovará
el firme de 20 carreteras de la región. En total,
180 kilómetros que se añandieron a los 23
ya asfaltados en la primera fase del plan. El Gobierno regional
invertió 17 millones para renovar completamente el
asfalto y mejorar la seguridad vial de estas carreteras.
Las obras consistieron en el tratamiento del firme y el
refuerzo de éste con una capa de aglomerado. Además,
las actuaciones incluyeron la reposición de la señalización
horizontal y vertical y de las barreras de seguridad.
Estas actuaciones comprendieron
el asfaltado de la M-509, que une Boadilla del Monte con la
M-50, con un presupuesto de un millón y medio de euros;
así como obras en la M-300, la M-404, la M-408, la
M-317, la M- 533, la M-611, la M-122 y la M-129. De esta manera,
se completan las dos etapas del plan, en cuya primera fase
se invirtieron dos millones y medio de euros.
Otras
actuaciones
Otra de las actuaciones fue la adaptación de las vallas
quitamiedos a los motoristas. El departamento que dirige María
Dolores de Cospedal logró proteger el 90 por ciento
con las actuaciones de estos meses las vallas quitamiedos
de las carreteras de la región, recubriéndolas
para evitar amputaciones en casos de accidentes de motoristas.
En esta actividad invirtió 360.000 euros para instalar
34.000 protectores en más de 30 carreteras autonómicas.
El Gobierno regional también llevó
a cabo los trabajos de segado y limpieza de márgenes
de carreteras, para evitar que la vegetación sea pasto
de las llamas y provoque un incendio si alguien arroja una
colilla desde su vehículo. La Dirección General
de Carreteras moviliza para esta tarea de segado y limpieza
a 18 retenes, que deben evitar que haya hierba crecida y seca
en los márgenes de las vías madrileñas.
El servicio de Conservación de Carreteras se encarga
también del mantenimiento de las vías ciclistas
y de la Vía del Tajuña, 48 kilómetros
acondicionados para caminantes y ciclistas que cruzan el valle
de este río siguiendo el trazado del antiguo ferrocarril
de Arganda.