Madrid.
MDO
Diecisiete militares españoles,
dos de ellos madrileños, murieron el 16 de agosto en
Afganistán al estrellarse el helicóptero en el que viajaban,
según informó el Ministerio de Defensa. Aunque en un
principio se barajó que el siniestro pudo deberse a
"un ataque exterior" finalmente las investigaciones confirmaron
que se trató de un accidente. El
sábado 20 de agosto tuvo lugar el funeral de Estado
presidido por los Reyes de España, acompañados
por los Príncipes de Asturias. Durante
hora y media su recuerdo vivió en el homenaje que,
a través de quienes allí estaban, les rindió
el pueblo español.
El suceso ocurrió cerca de la ciudad
de Herat, en el oeste del país, controlada por el contingente
español, del que formaban parte unos 850 militares. La mayoría
de estos militares pertenececían a la Brigada Ligera
Aerotransportable (BRILAT), el último de cuyos batallones,
compuesto por 85 efectivos, partió desde Santiago de Compostela
el 12 de agosto con destino al país asiático. La
misión de los militares españoles era garantizar la seguridad
en las elecciones parlamentarias afganas dentro de la segunda
fase de expansión de la Fuerza Internacional de Asistencia
para la Seguridad (ISAF). Aunque en un principio el
ministro de Defensa, José Bono, afirmó en una comparecencia
que no se descartaba que el helicóptero en el que viajaban
los diecisiete militares españoles fallecidos fuera objetivo
de "un ataque exterior" finalmente las investigaciones posteriores
confirmaron que el suceso fue un accidente.
El Rey Juan Carlos expresó al contingente español en Afganistán
su "más profundo pesar" y el de toda la Familia Real por la
muerte de los 17 militares españoles. Por su parte, el
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, interrumpió
sus vacaciones en Lanzarote y viajó a Madrid tras conocer
la noticia de la muerte de estos militares. Además,
el presidente del PP, Mariano Rajoy, habló con el jefe del
Ejecutivo, Rodríguez Zapatero y anunció el "apoyo incondicional"
de su partido a las Fuerzas Armadas en una conversación con
el Jemad, Félix Sanz Roldán. En una comparecencia ante los
medios de comunicación, el dirigente popular expresó el "dolor
y pesar" de su partido por el suceso, además de su apoyo y
solidaridad a las familias de las víctimas. También
la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre,
transmitió su pésame y dolor a los familiares de los 17 militares
al mismo tiempo que resaltó la labor solidaria del Ejército
español, que participa en misiones internacionales para el
mantenimiento de la paz en territorios azotados por la guerra
y el terrorismo.
Las
víctimas fueron el capitán David Guitar Fernández; el teniente
Javier González Hernández; el brigada Juan Morales Parra;
los sargentos Alfredo Francisco Jogar y José González Bernardino;
el cabo Daniel Abreu Fernández y los soldados Pedro Fajardo
Cabeza, José Manuel Moreno Enríquez, Diego González Blanco,
Diego Prado López, Isaac Calvo Piñeiro, Jesús Casal Rivera,
José Antonio Martínez Parada, Iván Vázquez Núñez, Gonzalo
de Rey Nazaga, Pedro San Martín de Veira y Pablo Iglesias
Sánchez. Dos
de ellos eran madrileños: el teniente Javier González
Hernández y el sargento Alfredo Francisco Joga. Alfredo
nació el 8 de septiembre de 1975, en Madrid, aunque salvo
los dos últimos años siempre residió en Móstoles. En la fecha
del accidente vivía en Colmenar Viejo, donde él y su esposa,
Susana Pérez Torres, estaban destinados. Mientras,
el teniente Javier González Hernández, madrileño
y de 26 años, era el militar de mayor rango de los
doce hombres que conformaban la Brigada Ligera Aerotransportable
(Brilat) que viajaban en el helicópeto junto con los
otros cinco fallecidos. Vivía en Pontevedra, junto
con su esposa, natural de Pozuelo de Alarcón y con
la que se había casado hacía apenas un mes y
medio. Su misión en Afganistan concluía el 18
de octubre.
Los cuerpos fueron repatriados desde
la base española de Herat hasta la base aérea de Getafe (Madrid)
a bordo de un Hércules en el que también viajó el ministro
de Defensa, José Bono. Una vez repatriados los cadáveres
se procedió a realizar las autopsias que culminaron
el
19 de agosto en el hospital militar Gómez Ulla.
Los familiares mostraron su total
conformidad y no pidieron más test de identificación
adicionales. El sábado 20 de agosto en el Cuartel General
del Ejército tuvo lugar el funeral de Estado presidido
por los Reyes de España, los cuales estuvieron acompañados
por los Príncipes de Asturias. Durante
hora y media su recuerdo vivió en el homenaje que,
a través de quienes allí estaban, les rindió
el pueblo español. La pérdida fue dolorosa y
en la despedida este sentimiento estuvo siempre presente.
Los 17 féretros colocados en los catafalcos al pie
del altar lo recordaron durante todo el acto. A
ellos se acercó el Rey, al finalizar la misa, oficiada
por el arzobispo castrense, para imponerles la Cruz al Mérito
Militar con distintivo amarillo. Entre
otros, en la ceremonia estuvieron presentes el presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, las máximas autoridades
civiles y la cúpula militar en pleno, así como unos doscientos
familiares de las víctimas.
Aportación
española
La contribución española a ISAF se
inició en mayo de 2002 con 344 efectivos, integrados en varias
unidades de desactivación de explosivos o de apoyo al despliegue
aéreo, entre otras. Dos años después
se amplió hasta un máximo de 540 efectivos su participación
para atender un hospital de campaña, complementado por elementos
de transporte o una unidad de apoyo y protección. El área
de responsabilidad de España abarca 145.740 kilómetros cuadrados
y presta apoyo logístico sanitario y de seguridad a los equipos
de Estados Unidos, desplegados en Farah; de Italia, en Herat
ciudad; de Lituania, en Changcharan (Ghor), y de España, en
Qala-i-Naw. La aportación española
a la FSB de Herat, llamada Camp "Arena", consiste en un centro
de comunicaciones, helicópteros de apoyo de las Fuerzas Aeromóviles
del Ejército de Tierra como Fuerzas de Reacción Rápida (QRF),
una unidad de Evacuación Médica Aérea (UMAER) con dos helicópteros
del Ejército del Aire, un hospital Role-2, o un depósito de
armas que contiene granadas y misiles contra carro.