Madrid.MDO
La banda irlandesa U2 triunfó en su actuación
en Madrid. Más de 55.000 personas siguieron su música
durante dos horas de concierto en el estadio Vicente Calderón.
Y no era para menos, ya que el cuarteto
liderado por Bono, con Larry a la batería y Adam y Edge al
bajo y la guitarra, no tocaba en la capital desde el 97. El
grupo inició la gira con el ya característico
"un, dos, tres, catorce..." con el que iniciaron todos
los conciertos de la gira Vértigo 2005. La
expectación que generó la legendaria banda fue tan
grande que las entradas se agotaron desde que se pusieron
a la venta en febrero. Miles de personas se concentraron horas
antes en las puertas del estadio para acceder en primer lugar
al concierto.
U2 se metió al público en el bolsillo. La banda
irlandesa actuó, como ya anunció en enero, el
11 de agosto en el estadio Vicente Calderón. El 'Vértigo
Tour' derrochó en un directo en el que no faltaron
las reivindicaciones sociales y políticas, sobre un escenario
con una doble pasarela elíptica delante de una pantalla gigante
con más de 11.000 bombillas que proyectó durante toda la noche
imágenes creadas por los mejores técnicos e ingenieros del
mundo.
Tras su paso por Barcelona y San Sebastián, U2 conquistó
al público madrileño , en una actuación que
comenzó y concluyó con el tema 'Vértigo'. A la canción señera
de su último álbum se sumaron títulos como 'I will follow',
entre cuya letra Bono coló un "de Madrid al cielo" en castellano,
junto a otras palabras dedicadas a su público como "tienes
mucho corazón y grandes cojones". Pese a que en el tercer
tema -'The Electric Co.- Bono se quedó sin micro, la voz del
solista irlandés resonó de nuevo con 'Elevation', de su anterior
álbum, para seguir con 'New year's day' y hacer saltar "a
la gente guapa" de Madrid con 'Beautiful day', momento en
el que la banda saludó al público y agradeció su presencia
en Madrid.
Las
pantallas de luz y sonido se encendieron al son de 'City of
blinding lights' para después, con 'Miracle drug' recordar
su última visita a Madrid en 1997, dedicar el tema a médicos
y enfermeras y, como colofón sentido, entonar 'Sometimes you
can't make it your own', dedicada a su padre fallecido hace
pocos años. 'Love and peace' sirvió para que todo el grupo
se colocara sobre la doble pasarela y lo concluyera Bono con
un solo de batería; y llegó el momento de 'Sunday Bloody Sunday',
tornándose el escenario en color rojo y ciñéndose a la cabeza
Bono un pañuelo con los símbolos religiosos musulmán, judío
y católico.
Los británicos Kaiser Chiefs y los escoceses Franz Ferdinand
fueron los teloneros del cuarteto en el estadio Vicente Calderón,
en donde ya habían actuado el 9 de septiembre de 1997, dentro
de la gira "Pop Mart", y el 22 de mayo de 1993 con el tour
"Zooropa". El momento más emotivo llegó cuando el líder de
la banda dedicó 'Miss Sarajevo' a las "víctimas de los atentados
de Londres, Turquía y Egipto y, sobre todo, a las de Madrid".
Durante este tema, en la pantalla podían leerse los artículos
de la Declaración de Derechos Humanos. Tras 'Pride' llegó
'Where the streets have no name', momento en el que Bono invitó
a subir al escenario a dos jóvenes que portaban una banderola
con el lema 'Pobreza cero'.
Un manto de estrellas plagó el Vicente Calderón cuando Bono
invitó al público madrileño a encender su teléfono móvil mientras
sonaba la balada 'One'. No faltaron los 'bises' a petición
del público, con temas como 'Zoo station', The Fly' o 'With
or witouth you', en un concierto que contó con teloneros de
lujo -los escoceses Franz Ferdinand y Kaiser Chiefs de Leeds-
y cuyas entradas aún podían ser adquiridas minutos antes de
reventa a las puertas del estadio, plagado de puestos que
vendían merchandising de U2, con camisetas de la banda desde
30 euros.
Entradas
agotadas
Las 54.000 entradas para el directo que U2 en Madrid se habían
agotado en febrero en algo menos de ocho horas tras esperar
en largas colas que colapsaron algunas calles de la capital.
Si en su día, los fans de U2
pagaron precios desde 76,25 a 61,25 y 46,25 euros, se llegó
a ofrecer un billete hasta precios de 500 euros. U2
no actuaba en Madrid desde el año 1997. A petición expresa
de los representantes de la banda, sólo se vendía un
máximo de seis entradas por persona.
El día del concierto, desde primera
hora de la mañana miles de personas se concentraron
en los aledaños del estadio Vicente Calderón
para acceder a en primer lugar al concierto de U2. Lo que
comenzó como una fila ordenada, a la que la organización
incluso otorgó números de llegada, se convirtió
al medio día en un cierto desorden, al crearse filas
alternativas y colarse algunas personas. Un total
de 99 agentes de Policía Municipal y diez agentes de Movilidad
de Madrid participaron en el gran dispositivo que desplegó
el Ayuntamiento para garantizar la seguridad durante el concierto,
según informó el Consistorio. Además, el Samur-Protección
Civil contribuyó al normal desarrollo del concierto,
atendiendo las incidencias con un dispositivo formado por
20 sanitarios entre profesionales y voluntarios; cuatro unidades
de soporte vital básico, una unidad de soporte vital avanzado
y un vehículo de intervención rápida.